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Productores mantienen toma indefinida y libre peaje en caseta de cobro de Costa Rica, en Culiacán

Agricultores de la región centro de Sinaloa mantienen la toma de la caseta de cobro de la sindicatura de Costa Rica, al sur de Culiacán, como parte de las estrategias del gremio para exigir mejores condiciones en la producción y comercialización de granos.

En la capital, los agricultores liberaron la caseta de cobro, en coordinación con otros frente agrícolas que se manifiestan en Cuatro Caminos, Guasave; San Miguel Zapotitlán, en Ahome; y la de El Pisal, en Culiacán.

“Los que organizamos los tres movimientos, se hace una reunión y lo que salga es lo que se toma, pero hasta ahorita seguimos con el tiempo indefinido de la toma, pero tenemos libre peaje, no estamos deteniendo el tráfico”, declaró Everardo Bustamante, productor del Valle de San Lorenzo.

Las demandas que motivan estas manifestaciones radican en las gestiones por los precios de comercialización por tonelada de granos, el pago de coberturas y apoyos a la producción, así como la política pública enfocada en el campo.

Sobre ello, Bustamante reclamó que muchos de los acuerdos y compromisos pactados con anteriores movilizaciones, no han sido cubiertas en perjuicio del productor.

“Yo tengo maíz entregado que no se está vendiendo, y al no venderse, mis intereses siguen subiendo. Por no pagar, mis intereses van corriendo. Ni se ha pagado el apoyo del Estado, ni se ha vendido ese maíz”.

Al arribar a la caseta, mencionó, personal de la administración los abordaron para pedirles que se retiraran, e incluso activaron el mecanismo anti evasión, con picos metálicos en el suelo.

No obstante, señaló que se mantuvieron ya que consideran que es la única forma de visibilizar la problemática que aqueja al campo.

“Por ahí uno comentó que nos manifestáramos en un árbol a 3 kilómetros, ¿quién va a voltear a verte? Nadie. En una manifestación hay daños colaterales, desgraciadamente, pero si no, no voltean a verte”, dijo.

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El campo exige acuerdos, no bloqueos; llama la Coordinación de Unidad Campesina a ‘cerrar filas’

El esfuerzo de los gobiernos federal y estatal por destinar más de 6 mil millones de pesos para respaldar a los productores de maíz en Sinaloa, de acuerdo con la Coordinación Organizadora de la Unidad Campesina, debe acompañarse de responsabilidad, diálogo y unidad para evitar que la crisis se convierta en un escenario permanente de confrontación.

El secretario general de la COUC en Sinaloa, Agustín Espinoza Laguna, señaló las recientes movilizaciones y convocatorias evidencian que existe inconformidad dentro del sector, pero también deben dejar claro que las estrategias basadas únicamente en bloqueos carreteros, amenazas y confrontaciones no representan a la totalidad de los productores sinaloenses.

“El campo sinaloense necesita unidad, responsabilidad y visión de futuro. No necesita una dinámica permanente de confrontación que al final no resuelve los problemas de fondo”, expresó.

El dirigente campesino destacó que pocas veces se reconoce la magnitud del esfuerzo financiero que actualmente realizan las autoridades para evitar una crisis mayor y que tan solo para cumplir con los mil 400 millones de pesos comprometidos por el Gobierno del Estado fue necesario realizar ajustes y recortes en prácticamente todos los programas gubernamentales.

Espinoza Laguna consideró que el debate sobre el futuro agrícola del Estado no debe centrarse en quién ejerce mayor presión o protagoniza más manifestaciones, sino en la construcción de acuerdos de largo plazo.

Por ello, propuso la instalación de una mesa amplia y verdaderamente representativa donde participen organismos agrícolas, temporaleros, ganaderos, acuacultores, módulos de riego, académicos, comercializadores, pequeños productores y representantes de todas las regiones del Estado.

El verdadero reto del sector, sostuvo, va mucho más allá de las coyunturas políticas y requiere discutir con seriedad temas como la sequía, el fortalecimiento de la agricultura de temporal, la recuperación de la rentabilidad de los cultivos, la producción con menor disponibilidad de agua, el apoyo a pequeños productores y la permanencia de las nuevas generaciones en las actividades agropecuarias.

“El productor sinaloense merece una representación responsable, madura y comprometida con soluciones reales”, señaló.

“El campo necesita menos confrontación y más responsabilidad compartida”.

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Temporaleros alertan abandono y reducción de apoyos para el campo sinaloense

Productores de temporal de Sinaloa enfrentan un panorama crítico rumbo al ciclo agrícola 2026 debido a la reducción en los apoyos para la siembra de sorgo gavatero, advirtió Agustín Espinoza Laguna, secretario general de la Coordinación Organizadora de la Unidad Campesina.

El dirigente campesino señaló que actualmente apenas se contempla la disponibilidad de alrededor de 17 mil bolsas de semilla, pese a que la demanda estimada alcanza más de 200 mil hectáreas de sorgo gavatero en el Estado.

“Mucha gente está enfrentando una situación mucho más grave y mucho menos visible”, expresó Espinoza Laguna al advertir que las problemáticas del temporal han quedado fuera de la discusión pública, mientras la atención gubernamental continúa enfocada en los productores de riego y la comercialización del maíz.

Explicó que en diversas comunidades serranas las cosechas se perdieron, las deudas aumentaron y muchas familias campesinas desconocen cómo podrán volver a sembrar durante este año.

Indicó que los compromisos financieros relacionados con la comercialización del maíz provocaron ajustes presupuestales que terminaron afectando programas dirigidos a productores de temporal, entre ellos el de entrega de semilla para sorgo gavatero.

Recordó que en 2025 el programa apenas alcanzó alrededor de 29 mil bolsas de semilla, cifra que consideró insuficiente frente a la superficie temporalera de Sinaloa, estimada en aproximadamente 200 mil hectáreas anuales.

Además, reveló que para 2026 se proyecta una nueva disminución en la distribución de semilla, al pasar de 29 mil bolsas entregadas el año pasado a solo 17 mil este ciclo, lo que representa una reducción de 12 mil bolsas.

Espinoza Laguna recordó que en 2024 el programa alcanzó cerca de 50 mil bolsas, por lo que aseguró que el apoyo registra caídas cercanas al 40 por ciento en cada ejercicio fiscal.

Señaló que, de continuar esta tendencia, podría generarse inconformidad social entre las familias campesinas debido al abandono y la falta de condiciones para mantener la producción en las zonas de temporal.

Sostuvo que miles de productores enfrentarán prácticamente solos la próxima temporada de lluvias, absorbiendo costos de producción cada vez más elevados y sin esquemas sólidos de respaldo institucional.

“Que no hagan ruido no significa que no exista desesperación”, advirtió al referirse a los productores de temporal, quienes carecen de reflectores mediáticos y de capacidad de presión política comparable con otros sectores agrícolas.

Espinoza Laguna aclaró que el llamado no busca confrontar a productores de riego y de temporal, sino exigir políticas públicas más equilibradas para el campo sinaloense.

Reconoció que el sector maicero atraviesa dificultades severas y merece apoyo institucional, aunque insistió en que las condiciones para los temporaleros son todavía más vulnerables.

Indicó que si los productores de riego enfrentan problemas pese a contar con infraestructura, financiamiento y mecanismos de comercialización, la situación es aún más complicada para quienes dependen exclusivamente de una buena temporada de lluvias para sostener sus cultivos y alimentar a sus familias.

“Mientras una parte del estado discute rentabilidad, en otra parte lo que se está perdiendo es la posibilidad misma de seguir viviendo de la tierra”, aseveró.

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