Luck Ra sorprendió a Mario Pergolini en Otro día perdido al confesar: “Estudié en la Universidad y casi que me recibo”
El paso de Luck Ra por el programa Otro día perdido dejó una serie de momentos inesperados y risueños. El cantante, conocido por su carisma y frescura sobre el escenario, sorprendió a Mario Pergolini y su equipo al revelar detalles poco conocidos sobre su vida antes de la música.
“Estudié psicología un año y medio. Casi que me recibí de psicólogo”, lanzó el músico entre risas, provocando la reacción inmediata tanto del conductor como de los panelistas. El estudio se llenó de carcajadas ante la ocurrencia, pero el comentario escondía un trasfondo que rápidamente salió a la luz.
El artista explicó que, después de terminar la secundaria, decidió anotarse en la universidad y darle una oportunidad a una carrera tradicional. “Me fue muy bien”, remató, mientras el clima se distendía aún más entre bromas y guiños cómplices.

Durante la entrevista, Evelyn Botto aprovechó la confesión para bromear: “Puede atender, pero sale más barato”. Enseguida, Pergolini intervino con energía: “No puede, no, no, no”. El ida y vuelta le puso un toque de humor a una charla que, por momentos, navegó entre la anécdota y la reflexión sobre el futuro.
El cantante se tomó un instante para profundizar en su decisión de abandonar la facultad. “Me di cuenta de que no era para mí. No me gustaba. Yo quería ejercer, pero a la vez tenía que aprender cosas que no sé cuándo iba a usar”, comentó ante la mirada atenta del conductor y el panel.
En su paso por la universidad, Luck Ra cursó psicología durante un año y medio y aseguró que, pese a haber tenido buenos resultados, comprendió que su verdadera pasión estaba lejos de las aulas. Abandonar la carrera no fue una decisión improvisada, sino el resultado de un proceso de autoconocimiento. Para él, el deseo de dedicarse a la música pesó más que la rutina académica.

El caso de Luck Ra ilustra cómo muchos jóvenes optan por probar distintas alternativas antes de encontrar su verdadero camino profesional. Aunque el cantante bromeó sobre haber estado cerca de recibirse, dejó en claro que la elección de dejar la universidad fue personal y consciente.
Un momento destacado del programa fue la respuesta espontánea del músico sobre los conocimientos que aún conserva de su etapa escolar. “Yo todo lo que soy se lo agradezco al cuadrado del binomio”, afirmó, sumando otra frase para el anecdotario del ciclo. La declaración desató risas, mostrando la capacidad del artista para ironizar sobre sí mismo y sobre el valor de las materias aprendidas en la escuela.
El cantante se sinceró sobre el motivo central que lo llevó a dejar la carrera: no sentía afinidad con el plan de estudios ni con la dinámica universitaria. “Me di cuenta de que no era para mí”, resumió. La experiencia le permitió confirmar que su vocación estaba en otro ámbito. Desde entonces, Luck Ra se volcó de lleno a la música, donde encontró reconocimiento y éxito.

Durante la charla, Agustín “Rada” Aristarán también se sumó al intercambio, agregando humor a la visión poco convencional del cantante sobre los estudios universitarios. La mesa celebró la espontaneidad y la honestidad con la que Luck Ra compartió su experiencia, generando un clima distendido y cercano.
El relato dejó en claro que, a pesar de los buenos resultados académicos, el artista valoró más la autenticidad y su deseo por dedicarse a lo que realmente lo apasionaba. “Yo quería ejercer, pero a la vez tenía que aprender cosas que no sé cuándo iba a usar”, reiteró, subrayando la distancia que sentía entre la teoría y la práctica profesional.
Lejos de mostrarse arrepentido, Luck Ra aprovechó la oportunidad para recordar conceptos que le quedaron de la escuela secundaria. Enumeró, con humor y algo de nostalgia: “A las esdrújulas, a las agudas... Al seno y el coseno. Y a la tangente”. La enumeración, acompañada de gestos y risas, fue celebrada por el equipo de Otro día perdido.
El propio cantante cerró el segmento con una frase que resumió el espíritu de la charla: “Después dicen que la generación está perdida”. El comentario, a medio camino entre la ironía y el desafío, dejó entrever la confianza del músico en el valor de la experiencia personal por encima de las etiquetas.

















