Vista de Lectura

EUSEBIO FRANCISCO KINO El tricentenario de su muerte, fue ocasión para recobrar su humanismo

(Ensayo, 2° parte)

 

Por Héctor Rodríguez Espinoza

V. El padre Saeta en la biografía de Kino. Vista panorámica

La monografía de Kino sobre Saeta, sin ser ni “vida” ni “biografía”, abarca mucho más que el contenido de esas expresiones. No es la biografía tradicional, pues pasa por alto pormenores que suelen formar parte relevante en ese género literario. El misionero, al presentarnos en su manuscrito, cronológicamente, los bocetos biográficos de muchos jesuitas misioneros que perecieron violentamente a manos de los naturales de México septentrional, reserva lógicamente el último y principal puesto a Saeta. Pero ante otras obligaciones e intereses que le reclaman su tiempo y atención, no puede entretenerse llenando cuartillas.

En la edición que aparece 265 años después que Kino redactó su manuscrito, particulares omitidos por su autor, hemos procurado suplirlos por el Prólogo y más brevemente en la serie de bocetos mencionados.

La biografía de Saeta, a pesar de su brevedad, es más que una vida de cualquier misionero. Es historia circunstanciada, bien documentada de una de las expansiones religiosas más significativas en el nuevo mundo, con el consiguiente desarrollo político y cultural de una vasta región.

Al llegar Kino a Pimería Alta (parte de Sonora y Arizona), el límite más septentrional de la Cristiandad se descosta de Batepito, a través de Chuachuta (sur del histórico presidio de fronteras que se había de erigir pocos años más tarde), Bacoache, y hacia el sur, a Cucurpe, camino de Tuape y Opodepe.

Los años que Kino evangelizó y exploró Pimería Alta, añadió extensa región a Nueva España: al oeste hasta el golfo de California, al noroeste hasta el enlace de los ríos Gila y Colorado, al norte hasta Casa Grande y el rio Azul, al este hacia el rio San José de Terrante (llamado posteriormente río San Pedro). Como Saeta fue muerto en 1695, y ese mismo año compuso Kino el cuerpo de su biografía, el periodo historiado es necesariamente breve: 1687 a 1695, y la información excepcionalmente rica para 1694-1695.

Esta monografía es el único intento biográfico importante de Kino, y después de Favores Celestiales, la obra más larga, de más unidad y más acabada que la última. Parte considerable del libro es la correspondencia epistolar del biografiado y de los superiores religiosos y jefes militares con el autor. Acostumbraba el diligente misionero conservar esta clase de documentación, y más tarde, al elaborar Favores Celestiales para la impresión, tenía a la mano su propio archivo de valiosos documentos.

El libro de Saeta presenta acontecimientos turbulentos y confusos bien caracterizados, claramente enfocados, situados históricamente y explicados en sus causas y efectos. Los pocos culpables entre los indígenas están bien discriminados de los muchos inocentes: distinción necesaria para la justa aplicación de las sanciones impuestas por las autoridades militares para la pacificación definitiva de la región y para la decisión que habían de tomar los dirigentes eclesiásticos de intensificar la evangelización de la provincia, más bien que abandonada.

El lector puede seguir fácilmente la relación de Kino con los dos mapas de toda la región diseñados por él, trascendentales para la cartografía mexicana 1) El teatro de los trabajos apostólicos (el magnífico original en colores conservado en el archivo central romano de los jesuitas y reproducido en blanco y negro por Bolton, Rim of Christendom, p. 272); y 2) La muerte del venerable padre francisco Xavier Saeta (el original, igualmente en colores, está en el mismo archivo jesuítico y lo han producido en blanco y negro Bolton, Rim of Christendom, p. 290; Burrus, Correspondencia, p. 48. Imprimimos de este mapa la escena de la muerte de Saeta en el frontispicio del presente volumen).

La biografía desarrolla en siete libros las siguientes materias:

1)     Venida de Saeta a Caborca.

2)     Segundo periodo de su obra en la misma misión.

3)     Muerte a manos de los indígenas.

4)     Importantes documentos originales, transcritos al pie de la letra, sobre el porvenir lisonjero de la región, a pesar de la muerte violenta de Saeta, y 15 bocetos biográficos de antiguos misioneros que tuvieron igual suerte a manos de los naturales, se excluye la necesidad de abandonar las misiones. El decimosexto boceto es de Saeta.

5)     Esfuerzos militares para apaciguar a indígenas rebeldes y cooperación efectiva de amigos nativos que llevan a una equivocación trágica de consecuencias desastrosas.

6)     Situación próspera de las misiones de Pimería Alta, su ambiente histórico; llegada de Kino a la región, obra y resultados halagüeños. Ponderado examen de las objeciones insistentes de muchos que quieren ver abandonadas las misiones de aquella provincia.

7)     El último libro, único en la historia de México, reseña los métodos misionales adoptados por Saeta y más aún por Kino mismo; perspicaz análisis de la mentalidad y emotividad de los indios Pimas y sus reacciones a las enseñanzas y a las exigencias cristianas.

Una rápida ojeada a todas esas perspectivas.

El historiador trentino relata escrupulosamente en el libro primero hechos y acontecimientos, concreta parajes, distancias y personajes del antiguo drama del que es protagonista principal él mismo; situación económica específica y detallada, cabezas de ganado donadas a la misión de Caborca, cantidad de grano y vegetales plantados y llegados a sazón, edificios erigidos, expediciones emprendidas. Tan peculiar y circunstanciada exposición de hechos nos hace deducir que Kino llevaba de los de alguna trascendencia y que, con él a la vista, compuso su biografía de Saeta.

El segundo libro con material espigado en cartas de Saeta, evoca, con pormenores muy reales, el segundo periodo misional de Caborca y revela ya algunos de los métodos empleados por el misionero siciliano, que expondrá más ampliamente el último libro.

El libro tercero no es sencillamente la narración de la muerte trágica de Saeta, si no un penetrante análisis de los hechos que condujeron a él, sugerencias prácticas para remediar la peligrosa situación y prevenir futuras recaídas. Kino, fundado en numerosas pruebas, rechaza la falsa acusación de complicidad de todos los indios, y demuestra que el motivo principal de tan deplorable muerte fue la injusticia y crueldad usadas contra los indígenas de San Pedro de Tubutama, particularmente la conducta de los mayordomos Ópatas. Injustamente se atribuían robos a los Pimas –el misionero trentino volverá muchas veces sobre el mismo tema-, y, por consiguiente, eran injustas también las vejaciones, crueldad y muertes causadas entre ellos por las tropas invasoras de españoles. Además, sigue exponiendo Kino, la invasión de Caborca se debió a las muchas y engañosas promesas, jamás cumplidas, hechas a los indios, y la principal de ellas, que habían de tener misioneros. Los feligreses de Saeta —Kino los llaman hijos— ni fueron culpables de su muerte, ni estaban complicados en la rebelión; fueron más bien víctimas de ella.  

El cuarto libro, a pesar de su redacción no definitiva, entre los escritos del trentino, es uno de los mejores elaborados. Para evidenciar la base objetiva de su afirmación de que solo pocos indios participaron en la invasión de Caborca, y éstos inducidos por la injusticia y crueldad de que eran víctimas, alega un número notable de cartas de autoridades militares y religiosas, y demuestra que todos ellos miraban con optimismo el porvenir. Para dar fundamento histórico más sólido al debate, indaga a fondo la historia mexicana y presenta bocetos biográficos de otros quince misioneros que dieron su vida por la misma causa que Saeta, y sus misiones no solo fueron abandonadas, sino que se hallan actualmente en estado floreciente. ¿Por qué, pues —pregunta el misionero—, se debe seguir diferente política tratándose de Saeta y su misión?

Relata el libro quinto las campañas llevadas a cabo para pacificar a los nativos rebeldes y castigar a los culpables, y trata en capítulo aparte la cooperación de los indios aliados. Expone el historiador lealmente las trágicas equivocaciones de algunos soldados españoles y de sus cooperadores nativos en matar a indígenas inocentes. Esta sinceridad explica acaso el que la biografía del misionero siciliano quedase inédita en vida de su autor.

El libro sexto, después de una relación minuciosa del estado de las misiones y del territorio en general, aborda descubiertamente las objeciones suscitadas contra la continuación y extensión de las misiones norteñas. Adviértase que el autor, consciente del peligro de la existencia misma de las misiones, adoptaba esta actitud en vísperas precisamente de partir para la capital mexicana, donde sabía que el Virrey y el Provincial de los jesuitas le urgían esas dificultades ante sus peticiones de fondos y más gente.

En las objeciones se alegaba la falta de población nativa en Pimería Alta o que ésta era muy escasa. Kino atribuye a la religión más de 10,000 indígenas, y va distribuyendo cifras por las varias localidades. 

Aunque había algunos pobres indígenas, insistían los opositores, la tierra era un interminable desierto. Opone el misionero testimonios escritos de oficiales reales, estadísticas exactas de cantidades y especies de productos recogidos en la región, y termina en trono de triunfo: “Esta Pimería es de las más fértiles y pingües tierras que tiene toda la nueva España”.

Enemigos irreconocibles de la empresa pimeriana presentaban a los indígenas como irremediablemente perezosos e irreductibles al trabajo. A los que exigían documentos fidedignos y autorizados, Kino puede satisfacerles plenamente; y a los que pedían una prueba visible de la habilidad indígena para trabajar, les señala lo que habían hecho ya en Dolores y en otros centros misionales construyendo casas e iglesias y cultivando campos y recogiendo abundantes cosechas.

Los indios de aquella provincia, porfiaban los contendientes, nacían ladrones, y trabajar era para ellos una necesidad ocasional, Kino rechaza de plano la calumnia aduciendo categóricas pruebas: primera, a pesar de las irrupciones de sorpresa de soldados españoles en territorio prima, jamás se encontró indicio alguno de robo; segunda, los generales Juan Fernández de la Fuente y Domingo Terán de los Ríos, en junio de 1695, descubrieron en el Cerro de Chiricahui propiedades robadas en manos de los Hojomes; pero estos indios eran enemigos, no aliados de los Pimas; éstos, en tercer lugar, cultivaban sus campos y vivían de sus frutos; mientras los Hojomes, los Janos y los Sumas, tribus nómadas, no acostumbradas al trabajo, encontraban más cómodo saquear y robar caballos, mulas y ganado.

Las misiones y establecimientos norteños, impugnaban los contrarios entrando en terreno económico, eran carga excesiva para el fisco real. Objeción era ésta, replicaba Kino, aplicable a cualquier región. ¿Se había de detener, por ahorrar unos pocos pesos, la colonización y evangelización? Estaba en vigor, continúa el misionero, la Real Cédula que reconocía mucho más ventajosas las misiones establecidas que los gastos que se hacían en ellas. ¿Pondrían en duda la palabra del Rey?

Kino llega así al último e indiscutiblemente más importante libro para el estudioso de la historia de México y del suroeste de los Estados Unidos, clave para conocer los métodos del trentino, conquistador de la simpatía indígena, hábil para moverse entre ellos, siempre que lo cree oportuno, sin escolta alguna, ingenioso en asegurarse la cooperación indígena a la obra evangelizadora aún mucho más allá de sus propias misiones; y en ganarse su confianza, alianza, lealtad, fe y devoción, en grado acaso jamás igualado en los anales misionales de México.

La biografía de Saeta, así lo creemos, más que vida es la historia de un hombre y al mismo tiempo historia detallada y documentada de toda la región, en sus aspectos político, económico, etnológico, militar, geográfico y eclesiástico, concretamente presentados y analizados.

VI. No podemos dejar de observar, incluso en este otro “Año de Kino”, una fortísima dosis de malinchismo que, el propio Kino, hubiera lamentado: en 1987, el 21 de abril, se cumplió también el primer centenario del fusilamiento, por el Gobierno, del cacique yaqui José María Leyva-Cajeme, defensor de la integridad territorial y cultural de esa ejemplar e indómita tribu sonorense. A excepción de un libro que sobre su vida debió publicarse, no sé de ningún otro acto conmemorativo y digno de esa su autóctona figura. Ni tan siquiera en alguna localidad del ahora ubérrimo Distrito que lleva su nombre. ¿Visión y subcultura de los vencidos?

VII. Pero cuidado, ¡mucho cuidado! Podemos incurrir en el grave riesgo y error cultural y político de mitificarlo y reducirlo a discursos, nichos, pedestales, monumentos y altares que, los gobiernos civiles y las autoridades religiosas, suelen erigir para apropiarse de –y expropiarnos a – quienes, seres humanos como nosotros, fueron superdotados de un código genético cimero para emprender proezas de esta envergadura. Kino fue un ser humano. Tan humano que, egresado de las mejores universidades de su tiempo, decidió vivir entre los indígenas que, cuarenta años antes, Andrés Pérez de Rivas había descrito como “los más bárbaros y fieros del nuevo orbe”. (Ojalá nuestros ascendientes más próximos hubieran sido –y nosotros y nuestros hijos lo fuésemos ahora y mañana- tan “bárbaros y fieros”, como aquellos nuestros originales ancestros, para defender nuestra integridad nacional, en contra de la pérdida del suelo y de la penetración y manipulación ideológica del exterior).

VIII. Ensalcemos a Kino estudiando, enseñando y viviendo, a plenitud y con honradez, nuestra historia. La historia de la patria y de la Matria (esta “área homogénea de características físicas y culturales diferentes de las áreas vecinas” –para decirlo con Luis González-), que aquel visionario universitario del mundo forjó. Solo así podemos conocerla más y amarla mejor. 

Este 2014, con la crisis que se nos adhiere a cada poro de la piel individual y nacional, y ante el reto de un “mal necesario” y despersonalizante etapa industrial, en la que rendimos pleitesía a su majestad la máquina, con y como Kino, volvamos los ojos y el corazón hacia el hombre, como figura señera de la historia y único ser creador de valores

(Ensayo, in extenso, expresado en Magdalena de Kino, en mayo de 2014, con motivo de sus festividades tradicionales).

  •  

Condena Diócesis de Culiacán profanación de templo en Higuera de Zaragoza; recuperan objetos sagrados

La Diócesis de Culiacán condenó y lamentó profundamente la profanación de la que fue víctima el templo de Nuestra Señora de Guadalupe, ubicado en la comunidad de Higuera de Zaragoza, en Ahome.

A través de comunicado firmado por el vocero de la institución, el presbítero Saúl Norzagaray Flores, se informó que tras los hechos se dio aviso inmediato a la Policía Municipal de Ahome y se presentó la denuncia formal ante la Vicefiscalía en la Zona Norte para dar inicio a las investigaciones correspondientes.

La autoridad eclesiástica señaló que la carpeta de investigación ha mostrado avances significativos.

Gracias a un trabajo coordinado con las corporaciones policiales, se logró la recuperación de los objetos religiosos que habían sido sustraídos o vulnerados durante el incidente.

Entre las piezas recuperadas destaca el Sagrario, el cual, junto con los demás objetos de culto, ya fue entregado al párroco de la comunidad, el Padre Luis Alberto Robles.

La Diócesis aprovechó el espacio para agradecer la solidaridad y las oraciones de la sociedad civil y de la comunidad diocesana ante estos hechos que vulneran el sentimiento religioso de la zona.

Como respuesta a la profanación, se invitó a la feligresía a participar en una Celebración Penitencial, que incluirá la restitución del culto y la bendición del nuevo Sagrario.

Dicho acto será presidido por el Obispo de la Diócesis de Culiacán, Jesús José Herrera Quiñones, este domingo 31 de mayo en el templo parroquial de Higuera de Zaragoza, en punto de las 16:00 horas.

  •  

Maru Campos, la pesadilla de Claudia en contragolpe

Con Maru, la causa fracasa en convertirla en distractor y chivo expiatorio para bajar la atención del asunto de Sinaloa

 

Por Manuel Gutiérrez

Chihuahua es otro México, y hoy en “Picadillo Circus” tendremos como invitada a la gobernadora panista María Eugenia Campos, quien ha logrado que la vida de la Presidenta sea de agobio y frustración.

El titubeo que tuvieron para armarle un gran teatro por la “soberanía vulnerada”, según el Gobierno de México, se dejó pasar, para luego emprender una reacción tardía y bastante mal hecha, cuya factura se le añade a Andrea Chávez, la protegida de Adán Augusto López. Al parecer, ella montó la iniciativa de una marcha en Chihuahua para defenestrar a Maru Campos, pero resultó un desastre total que implicó otro fracaso para Andy López Beltrán, así como para Ariadna Montiel, quienes como cabezas de partido esperaban jaquear a Maru en su territorio.

Para tal fin, acarrearon gente de Oaxaca y Chiapas con la cruel duración de un viaje de más de 24 horas; una vida a bordo para llegar a la capital del estado grande. Pero los reveses empezaron al entrar al territorio de Maru. Espectaculares contra Morena —acusando de narcoestado y de proteger a Rocha Moya— se pusieron a la orden de los visitantes que, fieles al pago, viajaban desde tan distantes puntos. Sin embargo, los aportes principales salieron a cuenta de Delfina en el Estado de México, en tanto que Clara Brugada aportaba las huestes de siempre para llenar el Zócalo.

La estrategia usada por Maru fue la misma de Morena: desvíos de los convoyes de acarreados por bloqueos de carreteras. Esto es, se usó la misma táctica que se aplicó contra la “marcha rosa” o en defensa del INE, en las que se impidió llegar al Zócalo a los manifestantes. Adicionalmente, fueron intensamente bombardeados por la radiodifusión oficial del estado, por críticos de Chihuahua y por gente que rechazaba esta marcha imperialista del centro.

Así, la concentración sin ciudadanos de origen norteño resultó un fracaso absoluto. El criterio independiente del norteño es contrario al estilo de las tribus urbanas fieles al refresco, la torta y la dádiva por agitar banderas en la capital. Chihuahua se sintió agredida.

Pero el colmo: no satisfecha con este logro, Maru continuó la campaña, esta vez visitando medios de la capital, en una narrativa contraria a lo que oficialmente se dijo en su contra. Hizo carrusel de medios, dio entrevistas en todas partes; Maru se multiplicó y le rompió la narrativa a la señora de la mañanera, quien encuentra en ella a otra rival terrible. Todavía no se recupera del trauma de Isabel Díaz Ayuso, y la desalmada norteña llega a arrinconarla.

La defensa es obvia: la crítica es directa por la inseguridad y el narcoestado que se pretende defender para evitar que Rubén Rocha abra la caja de Pandora, en la que está encerrado el caudillo y muchos de sus principales. En tanto, Omar García “El Batman” asolaba Morelos en una “campaña de enjambre”, como él le llama, encontrando sociedad para el crimen en las autoridades municipales y acercándose dangerously al protegido por López Obrador y por el fuero, Cuauhtémoc Blanco, quien vio a Morelos convertirse en un estado peligroso, fallido, incontrolable y corrupto. Extraña manera de comportarse de la Subtlatoani, porque el emperador está en el sur, en Chiapas.

Con Maru, la causa fracasa en convertirla en distractor y chivo expiatorio para bajar la atención del asunto de Sinaloa.

 

Roban dron que vigilaba mansión de senadora morenista

Pero hay tanto entusiasmo por lograr los reflectores de Picadillo Circus, que la senadora morenista que oculta una propiedad de 36 millones de pesos, de 4,400 metros cuadrados —la humilde senadora servidora del pueblo—, expropió sin decreto un dron que utilizaba Mexicanos contra la Corrupción, el cual pretendía documentar la opulencia y el poder financiero de la dama. Mariela Gutiérrez, exalcaldesa de Tecámac, Estado de México, es la que hizo esa operación en la que guaruras en camionetas recientes BMW —un grupo violento enviado por la intolerante Mariela Gutiérrez (no es mi pariente, aclaro; hay tantos que no faltan ramas podridas en la viña del Señor)— reaccionaron ante el enojo de ver expuesta la mansión, casi de una manzana, de la dedicada y amorosa alcaldesa por el pueblo, mandando por el dron.

Y, adicionalmente, mandaron detener a los investigadores de Mexicanos contra la Corrupción, intentando fincarles responsabilidades delictivas, aunque el cuerpo de leyes no contempla todavía el asunto de los drones. Sin embargo, los policías fueron prudentes y evitaron agresiones, las cuales no fueron contestadas por los reporteros de Mexicanos contra la Corrupción.

Finalmente, el dron fue robado por el personal al servicio de Mariela, aunque su mansión no aparece en sus declaraciones patrimoniales. Los tres periodistas denunciaron que los ladrones del dron y del equipo eran parientes de la propia senadora, y estos presentaron una denuncia por el robo de los equipos. Uno de ellos es Eduardo Buendía. Esto sucedió en Tecámac, pero el resultado fue contraproducente: el asunto escaló a nivel internacional y, pese a la pérdida del equipo, sucedió como el robo de las mantas de “narcoestado” en el Zócalo.

Mariela es célebre por haber exterminado más de 10 mil perros en su municipio, una Herodes canina. Los ladrones salieron del interior de la mansión, por lo que no hubo dudas de su procedencia. Finalmente, los reporteros denunciaron por robo, en tanto que la gente de Mariela denunciaba por “acecho”, sumamente celosa de sus garantías individuales, lo que no hacen con los ciudadanos a los que persiguen.

Increíble cómo una “mataperros” pasó a ser millonaria por algún milagro de la Rosa Morada de la Transformación. Qué bien paga la transformación a sus servidores; la senadora se distingue, sin lugar a dudas, por su refinado buen gusto. La mansión parece manufacturada por selectos arquitectos y es símbolo del estatus que tienen los morenistas millonarios en el poder. En el interior, el dron alcanzó a observar lujosos vehículos.

Sus declaraciones patrimoniales tienen omisiones y sus familiares resultaron ser los agresores. ¿Qué tal? Merecen la pista dos por tantos esfuerzos para hacer notar la corrupción —perdón, la bonanza— que distingue a los siervos de la nación de alto nivel.

Los grupos defensores de animales desprotegidos la consideran un Atila, un azote total por la crueldad con que sacrificaron los empleados municipales y policías a los perros callejeros, en un espectáculo de inusitada crueldad. Es más por ese hecho que alcanzó notoriedad nacional, pero ahora resalta su riqueza inexplicable, no declarada y omitida en su trámite Pero claro, con los de casa, la Contraloría no procede… lo dudamos. Seguramente no cenó ni desayunó durante años para juntar los centavitos como alcaldesa y senadora para comprar su supermansión, que ahora es conocida como la “Casa de la mataperros”.

Estado de México, en el que la corrupción solamente cambió de color y se hizo extrema en sus cínicas actuaciones de enriquecimiento. Delfina Gómez sin duda lo sabe, pero es del mismo partido. Mientras tanto, la gobernadora repetía el mantra: “No mentir, no robar… amar al pueblo”, pero separada por altas murallas, porque ella vive como privilegiada al este del edén.

Al menos eso no lo hace Maru Campos, a la que linchan por los agentes estadounidenses que destruyeron un colosal laboratorio de fentanilo, el que “no se producía en México”, según dijo López Obrador. “¡Que viva la soberanía con fentanilo!”, decía una pancarta de un manifestante acarreado de todo Ecatepec, que fue llevado a visitar Chihuahua en “turismo del bienestar” con acto político por Morena.

  •  

Fiscalía Regional de Tijuana obtiene vinculación a proceso por robo a comercio con violencia

TIJUANA, MAYO 30, 2026.- La Fiscalía Regional de Tijuana informa que, tras las labores de investigación y los elementos de prueba presentados, se logró la vinculación a proceso de Francisco “N”, por su presunta participación en el delito de robo calificado a establecimiento comercial ejecutado con violencia.

De acuerdo con la carpeta de investigación, el pasado 30 de junio de 2025, aproximadamente a las 20:27 horas, el imputado ingresó a la tienda Oxxo ubicada en el bulevar Manuel J. Clouthier, donde amagó al empleado con un arma de fuego, despojándolo del numerario de la caja registradora y artículos con un valor total de mil 817 pesos. Posteriormente, el sujeto huyó del lugar.

Por los datos presentados por el Ministerio Público, el Juez de Control determinó la vinculación a proceso de Francisco “N” por el delito mencionado. Como medida cautelar, se impuso prisión preventiva justificada y se estableció un plazo de dos meses para el cierre de la investigación complementaria, el cual fenecerá el próximo 20 de julio de 2026.

La Fiscalía Regional de Tijuana reitera su compromiso de actuar con firmeza contra la impunidad y garantizar que los responsables de hechos delictivos sean llevados ante la justicia.

  •  

SE REDUCEN DELITOS DE ALTO IMPACTO EN SONORA

Por Antonio López Moreno

Las autoridades de seguridad en Sonora, presumieron una reducción en los delitos de alto impacto en la entidad, donde observan una reducción de hasta el 45 por ciento.

Braulio Martínez Secretario de Seguridad, indicó que por tercer año ven una disminución en la incidencia delictiva.

“Porque vemos como los tres años anteriores al inicio de su administración había una tendencia a la alza, usted inicia, diseña, echa a andar la estrategia en el estado y el día de hoy vemos los resultados a la baja”, dijo.

El secuestro extorsión se redujo en un 18 por ciento, la extorsión 35 por ciento, el robo con violencia 30 por ciento y el feminicidio 45.5 por ciento.

También la violencia familiar, que tendía hacia la alza, mostró números por debajo de los años anteriores.

 

  •  

Disminuyen homicidios en Sonora, pero repuntan robos y desapariciones

Por El Reportero 911

Sonora registró en abril una baja en homicidios dolosos, al cerrar con 55 víctimas, un 28% menos que en marzo, consolidando una tendencia a la baja que alcanza una reducción del 61% desde 2021.

De acuerdo con datos de los Comités Ciudadanos de Seguridad Pública de Sonora, el estado acumuló 258 víctimas en el primer cuatrimestre de 2026, frente a las 568 del mismo periodo en 2021.

Abril también destacó por ser el primer mes del año sin feminicidios registrados en la entidad.

Sin embargo, otros delitos encendieron focos rojos. El robo de vehículo aumentó 9% y el robo a negocio se disparó 36%. Además, los delitos contra la libertad personal, como desaparición forzada cometida por particulares, subieron 11%.

En Hermosillo, los homicidios bajaron 37%, pero el robo de vehículo tuvo un alza significativa del 49%, reflejando un impacto directo en el patrimonio de las familias.

Autoridades y organismos ciudadanos advierten que, pese a los avances en homicidios, es necesario mantener vigilancia ante el repunte de otros delitos.

  •