El Niño Costero se intensifica y anticipan temperaturas muy por encima de lo normal hasta 2027

El Comité Multisectorial encargado del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) mantiene el estado de alerta de El Niño Costero y advierte que las condiciones cálidas continuarán durante los próximos meses. Para la región Niño 1+2, ubicada frente a las costas de Perú y Ecuador, el escenario más probable contempla la persistencia del evento con una magnitud entre fuerte y extraordinaria hasta el verano. El organismo también anticipa temperaturas del aire muy superiores a los valores habituales a lo largo del litoral durante el trimestre agosto-octubre.
De acuerdo con la evaluación difundida, el comportamiento del Pacífico ecuatorial central también mantendrá una tendencia cálida. En la región Niño 3.4, el episodio podría prolongarse hasta los primeros meses del otoño de 2027. Según las proyecciones proporcionadas, la intensidad sería fuerte durante agosto y septiembre, mientras que entre octubre de 2026 y febrero de 2027 oscilaría entre fuerte y muy fuerte. Este panorama refuerza la necesidad de mantener vigilancia sobre la evolución oceánica y atmosférica.
La persistencia del calentamiento tendrá además efectos sobre las condiciones meteorológicas de la costa peruana. Para el periodo agosto-octubre, el pronóstico apunta a temperaturas del aire “muy por encima de lo normal” en toda la franja litoral. El comportamiento previsto se suma a las condiciones registradas durante las últimas semanas y podría favorecer episodios de calor inusual en pleno invierno. En su comunicado anterior, el organismo ya había advertido que los valores térmicos permanecerían muy por encima de sus niveles habituales debido a la continuidad del evento.

En el ámbito hidrológico, las perspectivas presentan un escenario menos extremo. El ENFEN estima que los ríos de la Región Hidrográfica del Pacífico registrarían, predominantemente, caudales dentro de sus rangos normales. Esta proyección corresponde al comportamiento esperado para el periodo analizado y no elimina la necesidad de monitorear posibles variaciones asociadas con las condiciones climáticas.
La actividad pesquera también podría experimentar cambios. El stock norte-centro de anchoveta permanecería replegado frente al litoral central, principalmente dentro de las 10 millas náuticas y a profundidades superiores a su promedio habitual. Esta distribución responde a las modificaciones de las condiciones marinas asociadas con el calentamiento del océano.
Frente al litoral central continuarían observándose especies como pez sierra, samasa, perico, barrilete y atún de aleta amarilla. A ello se suma el desplazamiento hacia el sur de especies litorales características del norte, como el machete, cuya distribución se encontraría fuera de su ubicación habitual. Estos cambios constituyen indicadores de la alteración temporal del ecosistema marino.

Ante este escenario, el ENFEN pidió a las autoridades y responsables de la gestión pública considerar los escenarios de riesgo disponibles. La recomendación contempla utilizar como referencia los avisos meteorológicos y los pronósticos estacionales vigentes para adoptar medidas destinadas a reducir el riesgo de desastres y fortalecer la capacidad de respuesta ante peligros inminentes.
El organismo recordó que continuará evaluando las condiciones oceánicas y atmosféricas para actualizar sus perspectivas. En su último comunicado oficial, señaló que la evolución del acoplamiento entre ambos componentes y los pronósticos nacionales e internacionales sustentan la permanencia de la alerta. Por ello, las autoridades deberán mantener seguimiento permanente y ajustar sus acciones preventivas conforme cambien las condiciones previstas para los próximos meses.
Tempraturas por encima de lo normal
El especialista en meteorología Abraham Levy, conocido como el “Hombre del Tiempo”, destacó que la proyección oficial representa un nuevo incremento en la intensidad prevista.
“Este es el pronóstico oficial de Perú para El Niño Costero. Nuevamente incrementado: alcanza la máxima magnitud (extraordinaria) hasta enero inclusive. Luego se estima predominantemente fuerte en febrero y marzo”, señaló en sus redes sociales.
Según el especialista, las temperaturas permanecerían “muy por encima de lo normal hasta el otoño del próximo año a lo largo de la costa”. Asimismo, advirtió sobre la posibilidad de lluvias importantes desde noviembre en el litoral norte, específicamente entre Tumbes y La Libertad, aunque precisó que todavía no se puede determinar su magnitud. En contraste, proyectó precipitaciones por debajo de lo habitual, en términos generales, para la sierra y la selva.



























