El arranque de la nueva escudería Cadillac en la Fórmula 1 tendrá su primera prueba real el próximo 8 de marzo en Melbourne, durante el Gran Premio de Australia. La expectativa alrededor del mexicano Sergio “Checo” Pérez es alta, pero dentro del propio equipo la meta es mucho más terrenal: completar las 58 vueltas del circuito Albert Park sin contratiempos en lo que será el debut competitivo de la escudería.
La razón es evidente. Cadillac apenas recibió hace menos de un año la autorización para integrarse al campeonato mundial y desde entonces ha tenido que construir una estructura completa prácticamente desde cero. Levantar un equipo competitivo en la categoría reina del automovilismo exige infraestructura, ingeniería, personal especializado y un desarrollo técnico que normalmente toma varios años consolidar.
La construcción del proyecto recayó en Graeme Lowdon, encargado de armar la escudería por instrucción del CEO Dan Towriss. Cuando comenzó el proceso no existía prácticamente ninguna base operativa, por lo que el desafío implicó diseñar desde el monoplaza hasta la estructura humana del equipo. En menos de doce meses se integraron más de 600 empleados, una señal del tamaño del esfuerzo que implicó colocar a Cadillac en la parrilla.
Uno de los elementos que permitió acelerar el proceso fue el acuerdo con Ferrari como proveedor de unidad de potencia y transmisión, una de las áreas más complejas del desarrollo técnico en la Fórmula 1. Esa alianza liberó recursos y tiempo para concentrarse en otros aspectos del monoplaza, aunque el conjunto sigue siendo completamente nuevo y aún en fase de aprendizaje.
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El proyecto deportivo se reforzó con dos pilotos experimentados: Sergio Pérez y el finlandés Valtteri Bottas, ambos ganadores de Grandes Premios y subcampeones del mundo. Entre los dos acumulan cerca de tres décadas de experiencia en la categoría, un factor que Cadillac considera clave para desarrollar el auto y enfrentar un debut inevitablemente complicado frente a escuderías con décadas de ventaja.
Las primeras pruebas de pretemporada dejaron claro el tamaño del reto. Durante el shakedown en Barcelona y los ensayos oficiales en Bahréin aparecieron fallas de sistemas y ajustes pendientes, algo esperable para un coche completamente nuevo. Aun así, el equipo logró completar programas de trabajo relevantes y Pérez incluso pudo ejecutar una simulación completa de carrera en el último día de pruebas.
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La fiabilidad, aunque aún incipiente, se convirtió en el primer indicador positivo para el equipo estadounidense. Terminar carreras será la prioridad inmediata mientras se recopilan datos para mejorar el rendimiento del monoplaza a lo largo de la temporada. En esa etapa inicial, la posición final en la clasificación pasa a segundo plano frente a la necesidad de acumular kilómetros.
El panorama competitivo tampoco ayuda a moderar expectativas. Las escuderías dominantes como McLaren, Mercedes, Red Bull y Ferrari siguen marcando el ritmo del campeonato, mientras otros proyectos con más años de desarrollo continúan por delante. Incluso con un cambio reglamentario reciente, pensar que un equipo debutante pueda competir de inmediato por puntos sería poco realista.
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En Melbourne las circunstancias podrían jugar algún papel. Bottas arrastra una penalización de cinco lugares en la parrilla que podría enviarlo al fondo del grupo, lo que coloca a Pérez como la principal referencia competitiva del equipo. El mexicano no es conocido por ser el más veloz a una vuelta, pero su consistencia dominical y su habilidad para cuidar neumáticos lo han convertido en uno de los mejores gestores de carrera de la parrilla.
Por eso el listón está colocado con claridad: si Checo Pérez logra completar el Gran Premio de Australia con el Cadillac, el resultado ya será valioso para un proyecto que apenas comienza. Terminar dentro de los primeros 16 sería una sorpresa notable, acercarse al top 12 sería motivo de celebración, y sumar puntos en el debut equivaldría a una auténtica hazaña deportiva.
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El cargo Checo Pérez debuta con Cadillac en Australia: terminar la carrera sería el verdadero triunfo apareció primero en Tribuna de México.