Vista de Lectura

Se desgrana el campo mexicano

Juan Carlos Anaya, director general del GCMA, advierte que el campo mexicano cada vez produce menos granos básicos; Sonora enfrenta una de las peores crisis en 50 años, no sólo por la sequía, sino por políticas públicas erradas     

 

Por Rigo Gutiérrez E.

La producción de los principales granos básicos en nuestra tierra se ha reducido, la superficie sembrada continúa retrocediendo y, en regiones que antes eran estratégicas, como Sonora, cada vez resulta menos rentable producir.

Pero la crisis del campo mexicano va más allá de una mala temporada. Existen informes y análisis, apuntando a diversos factores que desentierran una realidad inocultable: las políticas públicas del sector agroalimentario, en los últimos años van en camino equivocado.

En entrevista para “Primera Plana”, Juan Carlos Anaya, director general del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), no se anduvo entre las ramas y pintó claramente el sombrío panorama con datos y cifras actualizados.

En 2025 la producción conjunta de maíz, sorgo, trigo, arroz palay, frijol y soya cayó a 31.02 millones de toneladas, 5.9% menos que un año antes y 16.2% por debajo de 2023. Para 2026 se anticipa una recuperación de apenas 2.2%, hasta 31.71 millones de toneladas, todavía 14.3% por debajo del máximo registrado tres años atrás.

La tendencia de largo plazo tampoco es alentadora: entre 2018 y 2026, la producción de estos granos disminuyó 13%, la superficie cosechada cayó 11.4% y el rendimiento retrocedió 1.8%. 

Desgranan el orgullo de nuestra tierra  

El trigo es uno de los casos más preocupantes. En un solo año, a nivel nacional se dejaron de sembrar cerca de 180 mil hectáreas y su producción se contrajo 35%.

En Sonora, de acuerdo a lo declarado por Álvaro Bours Cabrera, presidente del Sistema Producto Trigo en Sonora, en el Valle del Mayo el rendimiento promedio fue de alrededor de 4.1 toneladas por hectárea, cuando históricamente era de aproximadamente 6.5 toneladas.

Calculan que las pérdidas en este ciclo agrícola van entre 7 mil y 10 mil pesos por hectárea para los productores del sur de Sonora.

En el caso del maíz, representantes del Distrito de Riego Yaqui, también han establecido que la caída fue pronunciada, debido a que pasaron de 14 hectáreas en condiciones normales a llegar a las 9 toneladas este ciclo.

Las causas a fondo 

Para Juan Carlos Anaya, director general del GCMA, el problema tiene dos vertientes: la falta de agua y la pérdida de rentabilidad del campo. Pero detrás hay una política pública que no está atendiendo de manera integral las necesidades de los productores.

Anaya advierte que México está sustituyendo producción nacional por importaciones y cuestiona que los programas gubernamentales.

—¿Estamos ante una mala cosecha o qué ven en el campo mexicano?

No es solamente una mala cosecha. México está perdiendo terreno en la producción de granos básicos y hay dos factores fundamentales: la sequía y la falta de rentabilidad.

En las zonas de riego, la menor disponibilidad de agua está reduciendo la superficie sembrada. En las zonas de temporal, las lluvias irregulares disminuyen los rendimientos y aumentan el riesgo para los productores.

Pero también hay un problema económico. Los bajos precios, los costos de producción, la falta de financiamiento y la limitada cobertura de riesgos están expulsando hectáreas de la actividad agrícola.

El trigo es quizá el caso más severo. En un solo año se dejaron de sembrar casi 180 mil hectáreas y la producción cayó 35%.

—Entonces, ¿el problema no se resuelve simplemente sembrando más?

Exactamente. La solución no consiste únicamente en sembrar más. México necesita producir más por hectárea y recuperar la rentabilidad.

Eso exige mejores semillas, tecnificación del riego, financiamiento competitivo, seguros agrícolas, coberturas de precios, asistencia técnica y certidumbre comercial.

Las importaciones ayudan a complementar el abasto, pero no deben sustituir una política productiva nacional.

—¿Y qué está fallando en la política pública?

Hay programas que no están resolviendo el problema de fondo.

Tenemos un fuerte programa de fertilizantes que está dirigido únicamente a productores de menos de cinco hectáreas. También está Sembrando Vida, que es básicamente un programa de entrega de recursos, y tenemos los precios de garantía, que tienen una cobertura muy limitada.

En el caso del maíz, el apoyo se concentra a través de Alimentación para el Bienestar; en trigo, el único beneficiado es el trigo panificable. El trigo cristalino, el sorgo y regiones como Sonora prácticamente están fuera.

Lo mismo ocurre con los estados. Parece que solamente existen el Bajío y Sinaloa, cuando deberían apoyarse todos los estados productores del país.

—¿Qué es lo que están reclamando los productores?

Los productores están compitiendo en condiciones desiguales frente a nuestros socios comerciales.

En Estados Unidos existen programas que garantizan precios, seguros, infraestructura y financiamiento para los productores, para distintos productos y regiones. En México tenemos una política mucho más excluyente.

No puedes pedirle al productor mexicano que compita con el productor estadounidense si uno tiene acceso a financiamiento, seguros y coberturas de riesgo y el otro no.

—¿Las autoridades están viendo estos números? Porque la lógica indicaría que, si los datos muestran una caída de la producción y una política pública que no está funcionando, deberían tomarse decisiones.

Ellos no lo están viendo.

—¿Qué están viendo entonces?

Los votos.

Nosotros sacamos este reporte y no ha habido ninguna respuesta del gobierno. Porque no les preocupa. Les preocupa más el tema de los votos y seguir con sus programas asistenciales.

Mientras tanto, seguimos importando más.

—¿Y quién está aprovechando esa dependencia?

Principalmente nuestros socios comerciales. Los productores estadounidenses han pedido incluso que el tratado se renueve por 16 años porque México es su mayor comprador de maíz y también es un gran comprador de trigo, soya, leche en polvo, carne de cerdo, pollo, arroz y frijol.

Para ellos, que México deje de producir significa que ellos pueden vendernos más.

México actualmente es el segundo importador agroalimentario más grande del mundo, después de China. Y en el caso del maíz somos el mayor importador.

Eso es triste.

—¿Qué significa esto para la seguridad alimentaria?

Que México está perdiendo seguridad alimentaria.

Se habla mucho de que “sin maíz no hay país”, pero en la práctica México cada día sigue incrementando sus importaciones y perdiendo capacidad productiva.

De acuerdo con los parámetros de la FAO, deberíamos estar produciendo alrededor de 70% a 75% de nuestros granos básicos. Actualmente solamente producimos alrededor de 42%.

Ese es el verdadero problema.

—¿Cómo se refleja esta pérdida de producción en el bolsillo?

El problema no está necesariamente en el precio que vemos hoy en el supermercado.

Muchas veces nos quedamos con los datos macroeconómicos, pero hay que ir a las regiones productoras y preguntar qué está pasando.

Pregúntales a los productores de Sonora cómo está la situación. La gente está dejando de sembrar. La gente que rentaba su tierra ya no encuentra quién se la rente porque no es rentable producir.

Muchas familias, particularmente personas mayores que rentaban sus tierras, ahora se están quedando sin esos ingresos.

Vete a Sinaloa y vas a ver la catástrofe que hay. Ve a Tamaulipas. En Baja California también se dejaron de sembrar cientos de miles de hectáreas.

Y en el Bajío ocurre algo similar.

—Es decir, la crisis puede no sentirse todavía de manera directa en el supermercado, pero sí está ocurriendo en las comunidades rurales.

Exactamente.

El tema no es solamente cuánto cuesta hoy una tortilla o cuánto cuesta un producto en el supermercado. El tema es que México está dejando de producir.

Son datos muy duros y muy fáciles de entender: cada día dependemos más de las importaciones y México deja de producir.

—¿Y por qué no se está generando una respuesta más contundente desde los estados y desde las organizaciones de productores?

Ese es otro problema. Tanto los gobiernos de los estados como los líderes de los productores no están haciendo el reclamo correspondiente.

Por eso en GCMA damos estos datos. No son datos técnicos difíciles de entender. Son datos muy duros que muestran una realidad: México está perdiendo producción y aumentando su dependencia de las importaciones.

—¿Qué tendría que cambiar para revertir esta tendencia?

México necesita una verdadera estrategia de administración de riesgos.

No basta con entregar apoyos. Necesitamos productividad, rentabilidad y certidumbre.

Hay que invertir en tecnología, mejorar las semillas, tecnificar el riego, facilitar el financiamiento, ampliar los seguros agrícolas y las coberturas de precios, fortalecer la asistencia técnica y generar certidumbre comercial.

El objetivo tiene que ser producir más por hectárea y hacer rentable la actividad agrícola.

El director general del GCMA afirmó que mientras las políticas nacionales sigan la inercia de este camino el campo continuará perdiendo superficie, y es que añadió, la seguridad alimentaria se construye con productividad y certidumbre, no solo con discursos.

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Piden cierre del Hospital Ocaranza y renuncia de directivos

Empleados demandarán al ISSSTE en Sonora por las malas condiciones de las instalaciones; por su parte, la diputada Gabriela Félix pide cierre ante riesgo  

Por Antonio López Moreno y Rigo Gutiérrez 

Jubilados, derechohabientes y trabajadores del ISSSTE en Sonora preparan una demanda de carácter penal contra autoridades de la institución, debido a las condiciones que presenta el Hospital Dr. Fernando Ocaranza, informó la presidenta de la asociación de jubilados, María Eugenia Rodarte.

Detalló que la acción legal es analizada de manera conjunta y que también solicitarán la renuncia de la directora general del ISSSTE.

“Los sindicatos son la gente que labora, el personal, porque son dos sindicatos, ellos también van hacer su asamblea y van a decidir si se abre la demanda penal contra el ISSSTE por los riesgos que están corriendo, porque a todas luces sabemos que ese hospital debe estar cerrado”, dijo.

Rodarte señaló que el hospital acumuló más de 40 observaciones en el último dictamen, situación que, afirmó, representa un riesgo para las personas que acuden a recibir atención médica en el nosocomio.

Diputada pide cierre del Hospital 

En tanto, la diputada Gabriela Félix solicitó a los gobiernos estatal y federal el cierre del Hospital “Dr. Fernando Ocaranza” del ISSSTE, ante riesgos documentados por Protección Civil.

La legisladora de Movimiento Ciudadano señaló que una inspección realizada por las autoridades el pasado 15 de junio detectaron incumplimientos en los 30 puntos revisados, y un total de 42 observaciones, relacionadas con riesgos dentro del hospital.

Entre las irregularidades encontraron deficiencias estructurales, electromecánicas y para atender emergencias, además de la falta de un Programa Interno de Protección Civil y de un seguro de responsabilidad civil.

Gabriela Félix afirmó que las observaciones no fueron solventadas y que el expediente fue turnado a la autoridad federal.

“A dos meses de este levantamiento, tenemos un documento oficial de la propia autoridad que confirma las condiciones de riesgo en las que se encuentran trabajadores y derechohabientes. No podemos esperar a que ocurra una desgracia para actuar”, señaló Félix.

Ante un eventual cierre, propuso establecer un plan para garantizar la atención de los derechohabientes mediante otras instituciones, mientras se construye un nuevo hospital.

Principales observaciones:

-No cuenta con Programa Interno de Protección Civil actualizado ni aprobado, ni con el Acta Constitutiva de la Unidad Interna de Protección Civil.

-Falta capacitación a brigadistas en temas básicos, así como de la realización de simulacros conforme a la normativa.

-No presentó una póliza de seguro de responsabilidad civil vigente, ni dictámenes aprobatorios de seguridad estructural o de instalaciones de gas.

-El sistema fijo contra incendios se encuentra en malas condiciones y no funciona. 

-El sistema de detección de incendios no está enlazado a un centro de control.

-Faltan extintores en áreas críticas (cocina, cuarto de máquinas, almacenes, quirófanos) y los existentes carecen de mantenimiento vigente.

-Reporta la falta de detectores de humo en todo el inmueble.

-Los hidrantes se encuentran en mal estado.

-En infraestructura: deterioro general con presencia de corrosión, humedad y plafones en mal estado.

-Instalaciones Eléctricas: Hay cableado expuesto, contactos dañados, centros de carga (térmicos) sulfatados y sobrecarga en tableros de áreas críticas como cuidados intensivos.

-Mantenimiento Deficiente: Detectaron fugas de agua constantes, tuberías corroídas, falta de mantenimiento en elevadores, calderas y sistemas de aire acondicionado.

-Higiene: Señala falta de limpieza general, lo que genera riesgos de incendio y presencia de fauna nociva.

-Faltan señales de rutas de evacuación, zonas de seguridad y extintores.

-Las puertas de emergencia no abren hacia el exterior, carecen de barras de pánico y no cumplen con las dimensiones adecuadas.

-Algunas escaleras de emergencia desembocan en el techo, representando un riesgo adicional.

-El hospital no cuenta con rampas para personas con discapacidad ni rampas hospitalarias entre niveles (solo ascensor y escaleras). 

-Hay tanques de gas LP inhabilitados que deben retirarse. 

-Las tomas de oxígeno están en contacto peligroso con agua y electricidad, y el área de tanques carece de protección contra impactos de vehículos. No hay pruebas de hermeticidad en el tanque de diésel de 10,000 litros.

-Encontraron bidones con productos inflamables y corrosivos en el cuarto de máquinas.

-Falta de iluminación y lavamanos en el área de RPBI (Residuos Peligrosos Biológico-Infecciosos).

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Aumentan picaduras de alacrán; Centros de salud con dosis limitadas

Sonora registra un incremento de 59% en intoxicaciones por picadura de alacrán; una revisión al inventario estatal revela que decenas de unidades médicas cuentan con una sola dosis de antídoto

 

Por Rigo Gutiérrez E.

Pasaban las tres de la tarde cuando la señora Julia realizaba labores del hogar en su vivienda de la comunidad rural de Mesa del Seri, a unos 20 kilómetros de Hermosillo. Al introducir la mano en un bolso con ropa sintió un piquete que le recorrió el brazo como rayo. En el momento no sabía qué había sido. Tras revisar alrededor descubrió al causante: un alacrán. El dolor punzante no cedía, así que decidió acudir a buscar ayuda en el centro de salud de la comunidad, pero estaba cerrado.

Aun con malestar y mareos tuvo que trasladarse a Hermosillo para buscar atención médica. Un doloroso recorrido de casi una hora hasta llegar al Centro de Salud de la Colonia Olivares (antes Materno). 

Para su sorpresa, le dijeron que ahí no atendían esas urgencias y no contaban con antídoto. Debía ir al Hospital de Especialidades por el boulevard Colosio.

Terminó por consultar a un médico de farmacia. Después del susto, de tanto buscar, y unas pastillas para el dolor, el malestar comenzaba a ceder. 

Los casos de intoxicación por picadura de alacrán aumentaron 59% en Sonora respecto al año pasado. Sin embargo, tras una revisión al inventario de los centros de salud, decenas de unidades médicas apenas disponen de una dosis de antídoto.

Pica con fuerza 

En Sonora en lo que va de este año se han registrado 3,180 casos de intoxicación por picadura de alacrán. De acuerdo con al más reciente Boletín del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica, en la semana del 19 al 25 de julio, ocurrieron 184 casos.  

Los meses de junio y julio se incrementaron los casos llegando a tener un promedio de 200 casos por semana.  

Para la misma semana de 2025 se habían registrado 1,998 casos. Es decir, el incremento de 2025 a 2026 fue de 1,182 casos, lo que representa un 59.16 % de aumento.

 

 

Escasea antídoto de alacrán 

“Primera Plana” obtuvo vía Transparencia el inventario de antídotos en todos los centros de salud del estado de Sonora. Los datos muestran que en comunidades serranas y alejadas, cuentan con una sola dosis de antídoto disponible. 

Este semanario solicitó el informe al IMSS-Bienestar (institución que desde 2022 tiene a su cargo los centros y hospitales de Sonora). 

La Coordinación Estatal de los Servicios de Salud IMSS Bienestar Sonora giró un reporte fechado el 09 de julio del 2026, con detalle de cuántas piezas tenían en ese momento cada una de las unidades u Hospitales en la entidad.

El documento fue firmado por César Arturo Cuen Paredes, enlace de Transparencia, con copia para la Dra. Gabriela del Carmen Nucamendi Cervantes, titular de la Coordinación de los Servicios de Salud Estatal IMSS Bienestar.

El informe se establece que, en total había 2,096 piezas de antídotos distribuidas en 201 establecimientos de salud (que incluyen Centros de Salud Rurales, Urbanos, Hospitales Generales, Comunitarios y Unidades Médicas Móviles). 

¿Se agota el antídoto?

Un total de 29 centros de salud cuentan con una sola pieza de antídoto antialacrán en su inventario.

La mayoría de estas unidades se concentran en el sur del estado, y se distribuyen por municipio de la siguiente manera:

Álamos (10 centros): Cerro Colorado, El Chinal, El Maquipo, El Tabelo, Gerocoa, Los Muertos, Mexiquillo, Mocuzarit, Tapizuelas y Techobampo.

Navojoa (9 centros/unidades): Caravana Tipo III Navojoa, Centro de Salud Rural Bacabachi, Nachuquis, Tesia, Tetapeche, Centro de Salud Urbano Navojoa, y las Unidades Médicas Móviles (UMM) Álamos, Cuchujaqui y la Caravana de la Salud Etchojoa.

Etchojoa (8 centros): Bacame Nuevo, Bacobampo, Basconcobe, Buaysiacobe, El Rodeo, Centro de Salud Rural Etchojoa, Jitonhueca y La Bocana.

Huatabampo (1 centro): Centro de Salud Rural Melchor Ocampo.

Onavas (1 centro): Centro de Salud Rural Onavas.

Por otra parte, centros con solo dos piezas: Se identifican 46 establecimientos, distribuidos en municipios como Huatabampo (8 centros), Cajeme (7 centros), Navojoa (6 centros), Guaymas (5 centros), Empalme y Soyopa, entre otros.

 

Quedan a deber antídotos 

“Primera Plana” consultó la Plataforma de Monitoreo de Medicamentos establecida por el Gobierno Federal y se detectó que en Sonora faltan por entregar 646 piezas del Faboterápico polivalente antialacrán, el medicamento que se suministra en caso de picaduras. 

Tras revisar el historial de solicitudes de medicamentos, desde abril de 2025 a la fecha, se solicitaron 8,758 piezas en total, de las cuales fueron abastecidas 8,112, según los registros de la Plataforma y todavía faltan por entregar. Cabe mencionar que este año las autoridades locales han solicitado 1,941 dosis. 04 Reporte Antídoto Alacrán

Sin NOM de picadura de alacrán

Hace dos años el Gobierno Federal determinó cancelar la Norma Oficial (NOM-033-SSA2-2011), la cual regulaba la vigilancia, prevención y control de la intoxicación por picadura de alacrán.

Entre otros aspectos, con la cancelación ya no se exige legalmente a las unidades de salud de zonas vulnerables mantener un inventario básico de antídotos. Al no existir la norma, las clínicas ya no son sancionadas si sus refrigeradores están vacíos. El abasto ahora depende de la eficiencia y voluntad presupuestal de cada gobierno estatal.

 

Distribución en Hermosillo:

  • El inventario total de antídoto anti-alacrán en el municipio de Hermosillo asciende a 180 piezas, las cuales se encuentran distribuidas en 13 unidades médicas
  • Hospital Infantil del Estado de Sonora: 53 piezas.
  • Hospital General del Estado de Sonora: 45 piezas.
  • Centro de Salud Poblado Miguel Alemán II: 23 piezas.
  • Centro de Salud Rural Plan de Ayala: 11 piezas.
  • Centro de Salud Rural Bahía de Kino: 10 piezas.
  • Centro de Salud Rural Miguel Alemán: 8 piezas.
  • Centro de Salud Rural San Pedro El Saucito: 6 piezas.
  • Centro de Salud Rural Mesa del Seri: 6 piezas
  • Centro de Salud Rural Punta Chueca: 4 piezas.
  • Centro de Salud Rural La Victoria: 4 piezas.
  • Centro de Salud El Tazajal: 4 piezas.
  • Centro de Salud Rural El Choyudo: 4 piezas.
  • Centro de Salud Urbano La Floresta: 2 piezas
  • Además, la Región Operativa Hermosillo, registra un total de 219 piezas.
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