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Received today — 5 Junio 2026

Malecón

5 Junio 2026 at 05:00

Mientras en Culiacán todavía no termina de asentarse el terremoto político provocado por la salida de Juan de Dios Gámez Mendívil, quien pidió licencia después de que el Gobierno de Estados Unidos lo señalara por presuntos vínculos con Los Chapitos, resulta que la nueva Alcaldesa, Ana Miriam Ramos, ya aparece en el tercer lugar estatal de aprobación con un 50.8 por ciento.

Ni Harry Potter resolvía tan rápido los problemas de percepción.

Porque vale la pena recordar un pequeño detalle: Ana Miriam Ramos tiene apenas unas semanas en el cargo. Semanas. No meses. No años. Semanas.

Lo suficiente para aprender dónde están algunas oficinas del Ayuntamiento, pero aparentemente también para conquistar el corazón de más de la mitad de los culiacanenses, según la encuesta.

La pregunta es inevitable: ¿qué exactamente están evaluando?

Porque si se trata de obras, programas, proyectos o resultados propios, simplemente no ha habido tiempo material para generarlos. Si se trata de la administración municipal, entonces la calificación corresponde en gran medida al gobierno que ella misma heredó y del que formó parte.

Ana Miriam Ramos fue síndica procuradora durante buena parte de la administración de Gámez Mendívil. Un cargo cuya función principal es vigilar, fiscalizar y señalar irregularidades dentro del Gobierno municipal.

Sin embargo, durante el año y medio que duró en el cargo, su voz pública fue prácticamente invisible.

Mientras el Ayuntamiento enfrentaba cuestionamientos, crisis de seguridad, polémicas y debates políticos, la síndica procuradora parecía practicar una versión extrema del voto de silencio.

Ahora resulta que la funcionaria que menos ruido hizo es presentada como una de las alcaldesas mejor evaluadas del estado.

Cosas de la estadística.

Pero tampoco es un fenómeno nuevo.

Durante meses se difundieron encuestas similares donde el propio Juan de Dios Gámez aparecía entre los alcaldes mejor posicionados de Sinaloa. Se presumían los números, se compartían boletines, se celebraban rankings.

Todo eso ocurría mientras una parte importante de la ciudadanía cuestionaba la situación de inseguridad, los servicios públicos y el desempeño municipal.

Y ahora que Juan de Dios ya no está en el cargo, los mismos números parecen haberse transferido automáticamente a su sucesora, como si la aprobación fuera un paquete heredable junto con la oficina, la camioneta y las llaves del despacho.

Lo más curioso es que ni siquiera estamos hablando de niveles de popularidad extraordinarios.

Un 50.8 por ciento significa que prácticamente la mitad de la población no aprueba la gestión. En cualquier examen escolar sería una calificación que obliga a revisar resultados. En la política moderna, en cambio, se convierte en motivo de celebración.

Por supuesto, nadie dice que los estudios no tengan metodología o que los datos sean inventados. Pero sí vale la pena preguntarse si estos rankings miden realmente el desempeño de los alcaldes o simplemente funcionan como herramientas de promoción política disfrazadas de termómetro ciudadano.

Porque cuando una Alcaldesa con apenas un mes en el cargo ya aparece en el podio estatal, después de sustituir a un Alcalde que salió en medio de una crisis política internacional y tras haber ocupado un puesto de vigilancia desde el que rara vez levantó la voz, lo mínimo que merece el ciudadano es una explicación más convincente que un porcentaje con decimales.

Al final, la encuesta dice que Culiacán aprueba.

La calle, como siempre, tendrá la última palabra. Y esa no se levanta por teléfono dando las consecuencias.

El talento de los partidos políticos de convertir lo evidente en un debate jurídico de cientos de páginas.

Esta semana, el Instituto Electoral del Estado de Sinaloa resolvió que la Senadora Imelda Castro Castro sí incurrió en promoción personalizada. Pero, al mismo tiempo, determinó que no hubo actos anticipados de campaña ni de precampaña.

Traducido al español cotidiano: sí se promocionó, pero no pidió el voto.

La diferencia parece técnica, pero en realidad es profundamente política.

Durante meses, bardas, lonas, publicaciones en redes sociales y anuncios pagados mostraron nombre, imagen y cargo de la legisladora. Lo suficiente para que el IEES concluyera que existió una estrategia de posicionamiento ante la ciudadanía. Lo insuficiente, según la autoridad, para demostrar una solicitud expresa de apoyo electoral.

Es la delgada línea que hoy separa la promoción institucional de la promoción personal; la misma que muchos aspirantes recorren con precisión quirúrgica cada vez que se acerca una elección.

La resolución deja una pregunta incómoda: ¿cuál es el verdadero propósito de inundar espacios físicos y digitales con la imagen de un político si no existe una intención electoral?

Porque difícilmente alguien invierte recursos en publicidad para recordar a los ciudadanos que existe. La política moderna funciona precisamente sobre el posicionamiento de nombres, rostros y narrativas mucho antes de que inicien formalmente las campañas.

Por eso resulta relevante que el IEES haya acreditado los tres elementos de la promoción personalizada: el personal, el temporal y el objetivo. Es decir, identificó a la protagonista, ubicó la difusión en un periodo cercano al arranque electoral y encontró una intención de posicionamiento.

Lo que sigue ahora es igualmente interesante. El instituto electoral no impondrá una sanción directa. El expediente viajará hasta el Senado de la República, donde serán los propios legisladores quienes determinen qué hacer con una de sus integrantes.

Y ahí aparece otra interrogante: ¿qué tan dispuesto estará el Senado a sancionar una conducta que, en mayor o menor medida, forma parte de las prácticas habituales de la política nacional?

La resolución llega además en un momento en que Morena comienza a mover sus piezas rumbo a 2027. Aunque nadie está oficialmente en campaña, cada vez son más visibles los nombres que buscan instalarse en la conversación pública.

Culiacán acaba de alcanzar una posición que nadie quisiera presumir. No se trata de un campeonato ni de una inversión histórica. Se trata de haberse colocado entre las tres zonas metropolitanas peor evaluadas del País en competitividad urbana.

El dato del IMCO es contundente: la capital sinaloense obtuvo apenas 48 puntos de 100 posibles, su peor resultado desde que existe registro. Más allá del número, lo preocupante es la tendencia. En apenas cuatro años, Culiacán pasó de figurar entre las ciudades más competitivas de México a ocupar los últimos lugares de la tabla.

En 2022, la ciudad alcanzó el cuarto lugar nacional. Hoy, apenas supera a Tijuana y Cuernavaca. La caída no es producto de un accidente estadístico ni de una mala racha temporal. Es el reflejo de una realidad que los ciudadanos viven todos los días.

La competitividad no se mide únicamente por cuánto dinero circula o cuántas empresas llegan. También evalúa seguridad, estado de derecho, infraestructura, calidad institucional, mercado laboral y condiciones sociales. Justamente los rubros que más se han visto presionados en Sinaloa durante los últimos años.

Desde septiembre de 2024, la crisis de seguridad derivada de la pugna interna del Cártel de Sinaloa ha dejado una huella profunda en la actividad económica. Negocios cerrados, inversiones pausadas, turismo afectado y una percepción de incertidumbre que termina pesando en cualquier indicador serio.

El resultado del IMCO debería encender alarmas en todos los niveles de Gobierno.

La pregunta ya no es por qué cayó Culiacán. Los datos parecen responderla por sí solos. La verdadera interrogante es cuánto tiempo tomará revertir una tendencia que lleva varios años en descenso y que hoy coloca a la capital sinaloense en uno de los momentos más delicados de su historia reciente.

¡FOUL!...La minimización que hizo Yeraldine Bonilla de las protestas sobre Topolobampo no funcionó y en la semana hubo manifestaciones ¡en Mazatlán y en Culiacán! El asunto es que hay programada una más grande en Los Mochis el domingo.

Dilema en Topo: amoniaco o ecología<br />En fase crucial la planta de amoniaco

5 Junio 2026 at 05:02

Dejó de ser tema local y transmutó a notoriedad internacional la instalación en Topolobampo de la planta de amoniaco de la empresa Gas y Petroquímica de Occidente, filial de la firma alemana Proman, acentuando la disyuntiva entre más inversión extranjera que apuntale el desarrollo de Sinaloa o la supremacía del movimiento divergente que le antepone el vital cuidado del medio ambiente al también trascendente progreso industrial. Un estado con múltiples crisis que generan incertidumbres, libra las batallas por las economías sustentables y sostenibles.

Entre la camisa de fuerza que es la resistencia social del “Aquí no” y la función acicate que para los sectores público y privado desempeña la oferta de atraer capitales y empleos, el proyecto ha experimentado virajes inesperados durante los 13 años transcurridos desde que en 2013 el entonces Gobernador Mario López Valdez y Francisco Labastida Ochoa, quien fuera Secretario de Energía, Minas e Industria Paraestatal durante el gobierno del Presidente Miguel de la Madrid, les vendieron espejitos a los inversionistas.

En tal maraña de desavenencias han intervenido los gobiernos federal y estatal, Poder Judicial, dependencias y organizaciones ciudadanas en materia ambientalista, pueblos e instituciones indígenas, instancias de atención a controversias de comercio, políticos aprontados y liderazgos que divisan un botín a obtener, sin embargo, la fábrica va a paso de tortuga en su equipamiento mientras las discrepancias corren a marcha veloz.

Y ahora presenciamos la viñeta de lugareños oponiéndose a que sean instalados en las naves industriales los gigantescos reactores que vienen de tierras lejanas, en contraposición a la persistencia que durante tres períodos del Gobierno estatal han mostrado los inversionistas, conflicto tras conflicto. La repetición, guardadas las proporciones, de aquella resistencia que los pobladores originarios presentaron durante La Conquista, al blandir sus lanzas contra los navíos y expedicionarios españoles acercándose a las costas aztecas.

También la realidad va en contra del sueño de Albert Kimsey Owen, que en el Siglo 19 descubrió la esplendorosa región de Topolobampo y tuvo la visión del puerto de altura Pacific City que sería el centro neurálgico del comercio y desarrollo que vinculara a México con Estados Unidos. Hoy allí lo que persiste es la obstinación de etnias y activistas cerrándole el paso a la entelequia del nirvana sinaloense. Domina la encrucijada entre la preponderancia de lo social o la preeminencia del crecimiento económico, brillando por su ausencia la factibilidad de acudir a las posibilidades intermedias para acoplar tales visiones.

Además, ha cobrado mayor fuerza la oposición a la planta cuyo establecimiento en la Bahía de Ohuira requirió de mil 600 millones de dólares y que una vez en operación producirá 2 mil 220 toneladas métricas de amoniaco al día, y también se ve debilitada la acción gubernamental y de los sectores económicos en defensa del coloso petroquímico que sin problemas ha operado durante 40 años 17 plantas en distintos países del mundo, no obstante que la Presidenta Claudia Sheinbaum, el Gobernador con licencia Rubén Rocha y la Mandataria estatal interina Yeraldine Bonilla se manifiestan a favor del sí a la fábrica de amoniaco.

El cordón tendido alrededor la planta para impedir la instalación de los reactores químicos recién llegados, la manifestación que se realizaría ayer en la Embajada de Alemania en México, las protestas en ciudades sinaloenses como la que efectuó el miércoles en Mazatlán y la marcha convocada para el próximo domingo en el trayecto entre Los Mochis y Topolobampo parecen ser el intento final, el mayor de todos, para obstruir el funcionamiento de la nave industrial de GPO que está planeado para iniciar en 2027 en etapa de prueba.

Otra cosa que llama la atención es el hecho de que la Iniciativa Privada sinaloense no haya emitido posicionamientos firmes en apoyo a la inversión de Proman y GPO en Sinaloa. Ambas empresas son apabulladas por la reacción de colectivos ecologistas y todo buen final depende de que los promotores de la planta prosigan en la inaudita capacidad de entereza o bien caigan en la frustración que los haga retirar la inversión.

En tanto están en modo de “El Chapulín Colorado”, enunciando la frase de “¡Oh! ¿Y ahora quien podrá ayudarnos?”.

No ha sido como día de campo,

Instalar la planta de amoniaco,

Y aún falta el final cardiaco,

En Sinaloa y Topolobampo.

Es verdad que se trata de una mujer valiente, pero la dirigente de Coparmex en Sinaloa, Martha Elena Reyes Zazueta, debe administrar, como protocolo de protección, sus apariciones dando la cara para exponer la crisis que enfrenta la economía estatal debido a la narcoguerra que se aproxima a los dos años y las consecuencias terribles pagadas por los sinaloenses en general. En estos tiempos convulsos abundan las tribunas abiertas de par en par para presentar devastada a la tierra de los once ríos, pero una vez que obtienen la entrevista esos espacios en medios y redes sociales abandonan a su suerte a “voceros” que estamos aquí en situación de alto riesgo. No vale la pena servir de carne de cañón para los partidos políticos ni para los megáfonos del catastrofismo.

Received yesterday — 4 Junio 2026

Trazabilidad para combatir la ilegalidad en la pesca

4 Junio 2026 at 05:02

Cuando pienso en absurdos, imagino pasajes ilógicos o momentos de la vida en que la realidad supera a la ficción. En muchos sentidos, lo absurdo forma parte de nuestra propia cotidianidad, dotándola de elementos sorpresa ante lo inesperado, lo ilógico o lo inimaginable.

Pero cuando lo absurdo rebasa la esfera privada o del círculo cercano y se transforma en un asunto que tiene efectos directos sobre el interés social o, peor aún, que afecta la salud del océano y el bienestar de la gente, se convierte en un problema público.

Esa es la situación de la pesca en México: alrededor del 25 por ciento de las especies de importancia pesquera se encuentran en condiciones de deterioro, conforme a lo que establece la Carta Nacional Pesquera, documento oficial que contiene la información y mecanismos de gestión de las pesquerías nacionales, elaborado periódicamente por el Instituto Mexicano de Investigación en Pesca y Acuacultura Sustentable. Esta situación en buena medida es consecuencia de la pesca ilegal, no regulada y no documentada, así como por la contaminación y degradación de los ecosistemas marinos.

A pesar de la cifra oficial, el Gobierno federal poco hace para atender el problema. Por una parte, no lleva a cabo ninguna estrategia para revertir el deterioro de las especies, y desde el inicio de la pasada administración federal ha ido reduciendo, prácticamente a cero, las acciones para combatir la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada, que en México llega al 40 por ciento a nivel nacional.

Desde hace años, prácticamente todas las organizaciones de pescadores han levantado la voz para denunciar que la pesca ilegal está fuera de control, que la Comisión Nacional de Pesca y Acuacultura (Conapesca) ha reducido significativamente las labores de inspección y vigilancia, y que la abundancia de especies marinas como mero, róbalo, lisa y jaiba ha disminuido considerablemente.

La Ley General de Pesca y Acuacultura Sustentable otorga a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural y a la Conapesca la atribución de administrar los recursos pesqueros y de asegurar la gestión sustentable de la pesca en México.

La misma Ley General de Pesca y Acuacultura Sustentable define y contempla la protección, conservación, repoblamiento y recuperación de especies de importancia pesquera, así como el combate a la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada, como atribuciones exclusivas de la autoridad federal, sin que hasta este momento se hayan visto acciones contundentes ni resultados medibles para revertir dicha situación.

Desde el año 2019, Oceana ha insistido en la urgencia de revertir el deterioro pesquero y combatir la pesca ilegal como una de sus principales causas, por medio de acciones y mecanismos de trazabilidad, que permitan conocer el origen y legalidad de los productos pesqueros, desde el barco hasta el plato, cerrando la puerta a productos ilegales a lo largo de toda la cadena de valor y desincentivar la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada.

El artículo 119 BIS, inciso VI de la Ley General de Pesca y Acuacultura Sustentable, define trazabilidad, como el “conjunto de actividades técnicas y administrativas sistematizadas determinadas por la Secretaría [Sader] que permiten registrar los procesos relacionados con la captura, extracción, cultivo, recolección, crianza, engorda, reproducción, cortado, cocido, envasado, enlatado, empacado, refrigerado, congelado, transportado, industrializado, distribuido o importado de recursos, partes y derivados de origen pesquero o acuícola... desde su origen hasta su destino, a través de una o varias etapas especificadas de su producción, transformación y distribución...”.

En otras palabras, la trazabilidad se convierte en el mecanismo que rastrea todo el camino que sigue un producto de origen pesquero, desde su captura hasta su consumo final, blindando cada eslabón de la cadena de valor contra la entrada de productos de origen ilícito. De esta manera, será difícil, si no es que imposible, que se coloquen en el mercado productos ilegales, lo que desincentivaría la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada al no tener espacio en el mercado.

Que las autoridades, Sader y Conapesca adopten finalmente mecanismos de trazabilidad sería un gran paso para hacer frente a la pesca ilegal, al tiempo que se permitiría a los consumidores finales conocer el origen, legalidad y calidad de los productos del mar. Como lo ha reportado Oceana mediante pruebas genéticas realizadas a productos de origen pesquero, en restaurantes y mercados, en más del 30 por ciento de ocasiones, estos son sustituidos por productos distintos, de menor calidad y precio; incluso por especies amenazadas. La trazabilidad permitirá que productores, comercializadores y consumidores conozcan la legalidad y calidad de sus productos.

Desde hace meses, el Comisionado Nacional de Pesca y Acuacultura ha informado públicamente que la dependencia a su cargo se encuentra en proceso de construcción de un sistema de trazabilidad con que hacer frente a la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada. Es importante que este compromiso se cumpla para tener una herramienta que apoye a combatir la ilegalidad en la pesca.

El autor es Esteban García-Peña Valenzuela, coordinador de Investigación y Políticas Públicas en Oceana.

Salvar a Sinaloa o arruinarlo más<br />Madrid edifica y Paloma demuele

4 Junio 2026 at 05:02

A diferencia de la actividad que realiza en Sinaloa el Diputado federal Ricardo Madrid Pérez en defensa y fortalecimiento de las instituciones, con la convocatoria a unir esfuerzos para sacar a este estado de las crisis que enfrenta, la Senadora Paloma Sánchez Ramos se adhirió a la propuesta que su partido, el Revolucionario Institucional, realiza en unión con la Alianza Mexicana de Abogados consistente en la desaparición de poderes.

El contraste está en que Madrid Pérez, Legislador del Partido Verde Ecologista de México, recorre el territorio sinaloense con el exhorto al gran pacto ciudadano que aglutine los afanes por la estabilidad hoy dispersos, al margen de apetitos políticos y de diferencias de cualquier tipo, al mismo tiempo que Sánchez Ramos tomó la bandera que empuña Ricardo Beltrán Verduzco, autor del “fuera Rocha”, “fuera Yeraldine” y fuera quien llegue a la titularidad del Ejecutivo estatal si no proviene de las siglas tricolor.

Ricardo Madrid invita a pausar el futurismo político y potenciar el encuentro recuperando lo positivo como adhesivo de las buenas intenciones; Paloma Sánchez en mancuerna con Ricardo Beltrán incitan a capitalizar todas las dificultades que diezman a Sinaloa para pulverizar a las instituciones del Ejecutivo y Legislativo y trazar desde la nada quién sabe qué sancocho priista.

Cuando a Sinaloa le urge la gobernabilidad, el apremio de la Oposición consiste en la demolición de instituciones para que asuman el poder otros personajes o grupos de talante ilegítimo. Primero pedían la separación de Rubén Rocha del cargo de Gobernador, ahora menosprecian la aptitud de Yeraldine Bonilla para desempeñar el gobierno interino. Enseguida nadie les parecerá capaz si no se trata de alguno de los suyos.

Qué bien se les vería a los legisladores federales y estatales sentarse desprovistos de militancias en una gran mesa en la cual el tema crucial consista en cómo sacar a Sinaloa del complejo momento en que se encuentra. Madrid considera que existen múltiples arrestos en separado para resolver cómo salimos de aquí, pero unificados darían frutos formidables.

También le apuesta a la formación de liderazgos que logren la confianza de los sinaloenses como articuladores del gran plan de futuro que es indispensable a partir de estados de cosas que tocan fondo y a la vez significan oportunidades de alianzas que sean los parteaguas para la reconstrucción. Los jóvenes, considera, necesitan involucrarse en el proyecto del Sinaloa con seguridad pública, humanismo, civilidad, Estado de derecho y prevalencia de valores y convicciones originales.

Madrid Pérez se hace a un lado como aspirante a Gobernador y prefiere ser factor de gobernabilidad. La decisión de aparecer o no en la boleta electoral el año próximo la deja en manos de la dirigencia nacional del PVEM y mientras son peras o son manzanas viene todas las semanas a conocer las situaciones difíciles que derivan de las crisis de la seguridad pública, política y económica para ofrecerse como gestor de soluciones. En ese tenor se reunió el 2 de junio con el Rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, Jesús Madueña Molina, para trazar sinergias en torno a los retos de la UAS.

Claro que mediáticamente vende más el hecho de que Ricardo Beltrán, dirigente de la Alianza Mexicana de Abogados, vaya a la Ciudad de México y se diga vocero de amplios sectores de Sinaloa que según él reclaman la desaparición de poderes, pero ¿qué poderes habrá que anular y cuáles hacer que prevalezcan? Cuidado con el dilema de edificar la gobernabilidad con los ladrillos del constitucionalismo o erigirle castillos a la incivilidad con la saliva del oportunismo.

Sinaloa entero se halla lastimado y la acción cívica es también la que hará sanar las heridas. Tantas vidas humanas sacrificadas o víctimas de desapariciones forzadas, incalculables pérdidas en libertades y patrimonios, demasiadas balas sometiéndonos en la inmovilidad y la desesperanza, no se curan tan fácilmente y mucho menos ofreciendo como remedio la pócima envenenada de la politiquería. Sí estamos cansados pero no lo suficiente como para dejarnos arrastrar hacia peores males.

Allá quienes insistan en colocar a Sinaloa entre la pared que es el crimen y la espada que sería la desaparición de poderes. Los que creen que los sinaloenses vapuleados por la violencia son incapaces de alzarse con la tenacidad reconstructiva, son los mismos que se frotan las manos al apostarle al voto desesperado emitido desde la tribulación.

Bien podría la chapulinada,

Pelear por Sinaloa la lid,

De la restauración concertada,

Que les propone Ricardo Madrid.

Que prisas las de los priistas por asaltar la constitucionalidad a casi un año de que la votación del 6 de junio de 2027 les permita demostrar que los rieles democráticos podrían llevarlos a presidir el Gobierno de Sinaloa, las presidencias municipales y ocupar curules en los congresos nacional y estatal. Presentarse como heraldos de sinaloenses que los autorizan a postular la anarquía los distancia aún más de la intención del voto y los exhibe descuidando el contacto popular y aproximándose demasiado a la antítesis política donde el dislate ahuyenta el sufragio. ¿Nada les han enseñado los años?

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IA EN VENTAS: EL ALGORITMO NO SUSTITUYE AL HUMANO, LO POTENCIA

3 Junio 2026 at 20:56

Autor. Mike  Abascal

El panorama de los negocios globales atraviesa una metamorfosis sin precedentes. A lo largo de la historia corporativa, las organizaciones han sobrevivido adaptándose a revoluciones industriales, cambios macroeconómicos y transiciones demográficas. Sin embargo, la velocidad con la que la Inteligencia Artificial (IA) se ha consolidado en las estructuras operativas nos obliga a replantear no solo las herramientas que utilizamos, sino la esencia misma de la estrategia comercial. En el centro de este debate se encuentra un temor generalizado, pero profundamente infundado: la sustitución del factor humano por algoritmos predictivos. La realidad es mucho más sofisticada y prometedora. La IA no llega para reemplazar al ejecutivo de ventas de alto nivel; llega para liberarlo de la carga transaccional y potenciar sus capacidades analíticas y relacionales a niveles nunca antes vistos.

Para comprender la magnitud de esta evolución, la alta dirección debe despojarse de la visión simplista que percibe a la tecnología como un mero sustituto de mano de obra. Un algoritmo puede procesar millones de datos en milisegundos, identificar patrones de consumo imperceptibles para el ojo humano y predecir con asombrosa precisión el momento exacto en que un prospecto está listo para recibir una oferta. No obstante, un modelo de lenguaje o un software de automatización carece por completo de algo fundamental en los negocios de alta complejidad: la empatía, la intuición y la capacidad de construir relaciones de confianza a largo plazo. Las transacciones comerciales más valiosas del mercado, aquellas que definen la rentabilidad y el crecimiento exponencial de las empresas, no se cierran mediante una fría secuencia de códigos; se consolidan a través del entendimiento profundo de las necesidades, los miedos y las aspiraciones de otro ser humano.

La verdadera ingeniería comercial contemporánea radica en el diseño de un ecosistema híbrido. En este modelo, la Inteligencia Artificial asume las tareas mecánicas y repetitivas que históricamente han mermado la productividad de los equipos de ventas. Hablamos de la prospección en frío, la calificación inicial de leads, el llenado de plataformas CRM y el análisis predictivo de mercados. Al delegar estas funciones a sistemas automatizados, el líder comercial transforma el tiempo de su fuerza de ventas. Los ejecutivos ya no desgastan su jornada laboral buscando datos o redactando correos genéricos; concentran toda su energía y talento en la fase más crítica del proceso: la interacción humana de alto valor, el diseño de soluciones a la medida, la negociación estratégica y el cierre de contratos complejos.

Este cambio de paradigma exige una profunda reconfiguración en el liderazgo y el manejo de equipos de alto rendimiento. El rol del director comercial ya no puede limitarse a la supervisión del cumplimiento de cuotas numéricas a través de métodos tradicionales. Hoy, liderar implica capacitar a los equipos en el uso estratégico de estas nuevas tecnologías, asegurando que el software funcione para el vendedor y no al revés. Un equipo comercial que sabe interrogar a una IA para obtener radiografías necesarias de sus clientes corporativos, o que utiliza análisis predictivos para anticipar las objeciones de una junta directiva, es un equipo que multiplica su efectividad de manera exponencial. La tecnología se convierte entonces en un exoesqueleto cognitivo que amplifica el talento innato del negociador.

Asimismo, la adopción de estas herramientas tecnológicas debe caminar de la mano con una visión integral de gobernanza corporativa, ética y cumplimiento de estándares internacionales. En un entorno donde los datos se han convertido en el activo más preciado de las organizaciones, la privacidad y el uso responsable de la información no son negociables. Las empresas que aspiran a una sólida consolidación en los mercados internacionales deben entender que la implementación de IA requiere protocolos estrictos de seguridad y transparencia. Un cliente corporativo no solo busca al proveedor más eficiente o tecnológico; busca un aliado estratégico que garantice la integridad de sus datos y que opere bajo los más altos marcos de cumplimiento legal. La estrategia comercial del futuro es, por definición, una estrategia ética.

El impacto de este enfoque se traduce directamente en el valor real y la rentabilidad de las organizaciones. Cuando una empresa logra sincronizar la precisión algorítmica con la sensibilidad humana, los ciclos de venta se reducen de forma drástica, el costo de adquisición de clientes disminuye notablemente y la retención de cuentas clave se fortalece. Esto no es una mera hipótesis teórica; es una realidad que define el éxito de las corporaciones que lideran la vanguardia en la actualidad. Aquellas organizaciones que se resistan a evolucionar o que, por el contrario, pretenden deshumanizar sus procesos comerciales automatizándolo todo de manera fría, están condenadas a perder competitividad frente a competidores más ágiles y con mayor visión estratégica.

En conclusión, el advenimiento de la Inteligencia Artificial en el ecosistema de los negocios no representa el fin del vendedor, sino el nacimiento de la estrategia comercial incrementado. La tecnología define el ritmo y la eficiencia de la operación, pero el factor humano sigue siendo el corazón que bombea el éxito y la permanencia de cualquier organización.

El reto para los directores generales, gerentes y empresarios actuales no consiste en adivinar qué puestos de trabajo desaparecerán, sino en determinar con qué velocidad y audacia transformarán sus modelos de negocio para aprovechar esta ventaja competitiva. La estrategia está en constante evolución y aquellos líderes que logren amalgamar la potencia del algoritmo con la inigualable magia de la conexión humana, serán quienes dicten las reglas del mercado global en los años por venir.

El cargo IA EN VENTAS: EL ALGORITMO NO SUSTITUYE AL HUMANO, LO POTENCIA apareció primero en Tribuna de México.

Malecón

2 Junio 2026 at 23:26

Los números a modo

Mientras el termómetro sube en Sinaloa, parece que en la Fiscalía General del Estado lo que sube es el consumo de cosméticos y no para verse mejor, sino para maquillar la realidad.

Dice el PAN municipal que mayo cerró con 164 muertes violentas, un 24 por ciento más que en abril, regresándonos a los niveles de terror de diciembre pasado.

Pero la novedad si es que a estas alturas algo nos sorprende es la creatividad, porque si siete mueren en un Penal, le llaman riña para no sumar al índice de homicidios y si matan a un comandante, le ponen agresión a la autoridad.

Una verdadera chicanada estadística para intentar tapar el sol con un dedo, o mejor dicho, para tapar una parte de los 3 mil 300 cadáveres acumulados en 640 días de esta paz que no llega.

La exigencia es simple, aunque para la Fiscal parece misión imposible clasificar los delitos como son y es que dejen de jugar al diccionario y pónganse a trabajar en la seguridad, que los sinaloenses ya no compran el discurso de las medias mentiras mientras les roban el carro o les quitan la paz.

El horizonte se ve negro, y no es por el clima, sino por la opacidad con la que pretenden gobernar.

El PAN señala que el Gobernador, Rocha Moya; el Alcalde Juan de Dios Gámez y el Senador Enrique Inzunza Cázarez están en modo invisible para no dar la cara ante la crisis.

Mientras aquí se esconden tras vidrios polarizados que ni la ley permite, desde Nueva York llegan noticias del General Gerardo Mérida encadenado y jueces hablando de la posibilidad de evidencia abundante.

Pero no se preocupen, que para el Gobierno la prioridad fue el mitin del domingo con acarreados y festejos, como si hubiera mucho que celebrar mientras la gente vive acosada por la inseguridad.

También hablaron sobre el Culiacán de la transformación y que un ciudadano tiene que convertirse en experto en la Plataforma Nacional de Transparencia para que le arreglen una fuga de aguas negras en una primaria.

Dejaron claro que si pides información y, mágicamente, a los tres días van y reparan para poder contestar legalmente que el problema ya está resuelto.

Es decir, el Ayuntamiento no trabaja por eficiencia, sino por miedo al folio y un gobierno que solo reacciona cuando se ve exhibido en un papel oficial es un gobierno que le falló a su gente.

En peligro verdadero

Dos colegas de Guasave tuvieron que interponer una denuncia ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos, y hasta donde sabemos también los buscaron de organismos de defensa de periodistas desde la Ciudad de México, como Artículo 19 y el Comité de Protección de Periodistas, después de ser interceptados, vejados y amenazados por lo que señalaron eran civiles armados.

Los periodistas Carlos Raeb Morales, corresponsal de Milenio, y América Zambrano, de El Debate de Guasave, rondaban las inmediaciones de una zona en la que se realizaba, al parecer, un operativo especial de fuerzas federales contra presuntos delincuentes del crimen organizado el pasado 25 de mayo.

Con el paso de los días y las horas, se ha sabido que los elementos de la Marina Armada de México, en vehículos sin logos insignias ni colores oficiales, hicieron presencia y estuvieron muy nerviosos, tanto que ya habían maltratado y corrido a otros colegas que pretendían hacer reportes y transmisiones en vivo desde la zona, debido a lo atractivo del hecho para ser informado.

Morales explica que un vehículo Cherokee sin placas se les atravesó hasta bloquearles el paso y el piloto, vestido con ropa táctica, se les acercó y comenzó a amenazarlos a los dos periodistas, luego se bajaron otras tres personas con características y vestimenta similar, armada, que les exigieron los teléfonos celulares.

Los cuestionaron, amenazaron y exigieron que dejaran de seguirlos y grabarlos, con un rifle apuntándoles en todo momento. Al final se fueron y se llevaron los celulares y cámaras fotográficas. “Si te vuelvo a ver te voy a matar y te voy a quemar el carro”, le dijo.

Carlos Raeb recalcó que ninguno tenía una insignia de qué institución pertenecía o si de plano se trataba de civiles armados, trabajando junto a las fuerzas federales.

Algunos días después del hecho violento, comenzaron a difundir un flyer digital que mostraba el rostro de Carlos Raeb y de la periodista culiacanense América Armenta, en una clara confusión con América Zambrano, de Guasave.

La acusación se centró en tacharlos de trabajar como halcones para determinar grupo criminal.

Curiosamente Guasave no es uno de los lugares que ha tenido tantos brotes de violencia desde que estalló la guerra de facciones del Cártel de Sinaloa, pero ahorita sí les tocó la amenaza a los colegas periodistas.

Lo mejor es que ya los organismos encargados están atendiendo a los verdaderos amenazados, los que sí estuvieron en la cobertura y al final fueron encañonados.

Se apagó la ‘luchadora social’

Tras varios días de ‘férrea lucha’ contra los altos cobros de la Comisión Federal de Electricidad a los usuarios de Mazatlán, la “luchadora social” Sugey García, del grupo Actúa, se apagó y ya no ha aparecido.

Surgió de la nada, encabezó la lucha para lograr apoyos contra los altos cobros de energía eléctrica, protestó en las oficinas de la CFE en Mazatlán, donde junto con familias porteñas bloquearon el acceso, encararon a los jefes y pidieron la presencia del superintendente, luego aparecieron en el acceso del SAT y encadenaron las puertas para no dejar entrar ni salir al personal.

Todo esto le sirvió para que fuera vista como una verdadera luchadora social, pero... el pasado lunes 25 de mayo, Sugey García, la voz del movimiento Actúa, “aprovechó” que la Senadora de la República Imelda Castro, quien busca ser candidata a la Gubernatura de Sinaloa por Morena, sostuvo un evento en Mazatlán, para presentarse “sorpresivamente” y entregarle expedientes de cientos de afectados para que gestione ante Hacienda y la CFE que sean atendidos los reclamos.

Luego, tras reiterar que su lucha no es un movimiento político sino ciudadano, la “luchadora social” dijo que había logrado el apoyo, el cual consistía en pagos diferidos del recibo de luz, cosa que no agradó a nadie, ya que eso no es lo que se buscaba.

Y tras ese acercamiento con Imelda Castro y el “logro” con la CFE, Sugey García simplemente se “apagó”, y ya no ha dado señales de nuevas protestas.

¡FOUL!... La Gobernadora interina Yeraldine Bonilla defendió que los proyectos de inversión en Topolobampo ya son privados y la población se confunde y por eso se reclama como si fuera inversión pública... y con eso, evidencia que no entiende el conflicto.

Periodismo en el Sinaloa bárbaro<br />Prensa agredida y Fiscalía omisa

3 Junio 2026 at 05:02

Mientras se perfilaba para ser electa como presidenta de la Asociación de Periodistas y Comunicadores 7 de Junio, y una vez que la mayoría de los socios le otorgó tal liderazgo, la reportera e investigadora América Armenta fue objeto de una campaña brutal que la pone en riesgo con base en mentiras elucubradas desde la impunidad dada a los agresores. Por la gravedad del caso, hacemos responsables a quienes estén detrás de los ataques y la apatía que muestre la Fiscalía General del Estado para esclarecer la acometida infame.

Camuflada detrás de la anarquía que vive Sinaloa por la violencia sin fin, la narcoguerra que se acerca los 21 meses sin treguas, cobra fuerza la cobarde práctica que pone a personas de bien en la mira de la delincuencia organizada sólo porque las redes sociales resultan idóneas en la estrategia de lanzar detracciones totalmente desprovistas de pruebas. Y porque los perpetradores saben bien que los aparatos ministerial y judicial los encubren por intención u omisión.

Para colmo de males, la Vicefiscalía Especializada en Atención a Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, que después de nueve meses de entrar en funciones no ha dado señales de eficacia en el esclarecimiento de carpeta alguna de investigación por delitos contra la libertad de expresión, insiste en turnar a los denunciantes a instancias de atención temprana sacándole la vuelta a casos en que comunicadores y activistas son evidentemente agredidos.

Aunque finalmente América Armenta logró denunciar los hechos ante la FGE, en razón de que los agresores utilizan su nombre e imagen en malos manejos para conjeturar vínculos con delincuencia, lo que se requiere es que la Vicefiscalía a cargo de Eladio García Arredondo dé señales, ya, de disponer de mecanismos como la Policía Cibernética y sistemas de prevención de delitos que por vías digitales colocan en vilo la integridad de sinaloenses íntegros.

La operación contra la periodista preocupa además por la amplia difusión que se busca en fanpages, patrocinándola inclusive con recursos económicos para mayor impulso, perfilando así el rastro de delincuencia a ras de lo robótico. ¿Qué pretende el bodrio sin pies ni cabeza armado con datos falsos? La única evidencia a la vista es la obsesión por arremeter sin tomarse la molestia de indagar sobre el blindaje moral que posee la destinataria del ataque.

Sin duda está en marcha en Sinaloa el pernicioso ardid que traba los engranajes de la Ley y activa la fábrica de peligros inminentes para la prensa, ofreciéndoles a las audiencias celadas de desinformación. Confabuladores sin rostros a mostrar ni consecuencias a pagar pretenden erosionar la confianza en periodistas y medios profesionales, apostándole a que la delincuencia tragará sin revisar los anzuelos con la difamación como carnadas.

Aunque esta vez la insidia es dirigida a América Armenta, periodista reconocida por su profesionalismo y los galardones obtenidos en los ámbitos nacional e internacional, que recibió en agosto de 2025 el Premios de la Sociedad Interamericana de Prensa, junto con Jesús Bustamante, por la indagación “Narco contaminación: Cocinando un desastre ambiental”, lo que en realidad se pretende arruinar es la credibilidad de la noticia construida por medios y redactores de alta confiabilidad.

Esto enciende otras luces de alarma en el Sinaloa bajo permanente estado de alerta. A los sobresaltos que a diario enfrenta la sociedad se le agregan amenazas al derecho a la información con tal de que continúe siendo rehén de contenidos que en las redes sociales promueven la parálisis colectiva y la normalización del terror como modo de vida. Tender más cortinas de confusión para que no veamos las salidas disponibles en el contexto de lucha frontal entre facciones del narco.

Y así periodistas y medios estarán muy ocupados en librar batallas legales contra agresores que la impunidad blinda, restándole oportunidades a la narrativa sustentada y corroborada que pretende hacer notar a los ciudadanos las posibilidades que nos saquen de la barbarie.

Prensa distraída mientras la gente pide auxilio en el fragor de la gran conflagración criminal.

Si la ausencia de Ley alienta,

Al miedo como atroz mordaza,

Siente tú, América Armenta,

Que el periodismo te abraza.

La principal condición para que los sinaloenses actuemos para el rescate de la seguridad, estabilidad, legalidad y unidad que nos han robado tiene que ver con el conocimiento pleno de la situación de violencia que vivimos y con base en dicha autenticidad implementar las acciones más adecuadas. No se entiende entonces por qué la Fiscalía General del Estado oculta a las víctimas mediante reclasificaciones tramposas que plantean hacernos creer en expectativas ficticias de pacificación. Pese a que laceran y arredran las muertes de la narcoguerra, es mucho mejor hacer el correcto pase de lista en el momento de calcular los arrestos cívicos que reclama la recuperación de nuestra patria chica.

EL DETECTOR DE TRAMPOSOS

2 Junio 2026 at 17:25

Vas a comer con amigos a un restaurante. Llega la cuenta, alguien del grupo  (el mismo de siempre)  propone dividirla en partes iguales. Tú pediste una ensalada y un agua. Él pidió dos cervezas, un filete y el postre más caro del menú. Y de nuevo, ahí está pidiendo dividir en partes iguales. Esa alarme que viene en forma de malestar tiene un nombre científico: es el módulo de detección de tramposos, y es probablemente uno de los mecanismos cognitivos más eficaces que existen en el cerebro humano.

Durante cientos de miles de años, los humanos sobrevivimos cooperando. Cazábamos juntos, cuidábamos el fuego juntos, criábamos a los hijos entre todos. Ese sistema funciona de maravilla, siempre y cuando nadie lo aproveche. El que recibe los beneficios del grupo sin poner de su parte —lo que en biología se llama un parásito social— es una amenaza para todos. Los grupos que no detectaban a ese tipo de personas desaparecían. Los que sí los detectaban, sobrevivían. Por eso lo heredamos.

Y no somos los únicos. El primatólogo Frans de Waal lleva décadas estudiando chimpancés y documentó que ellos también llevan una especie de libreta mental de quién cooperó y quién no. Hay incluso peces, como los peces limpiadores del arrecife, que modifican su comportamiento cuando saben que otros los están observando. El ojo social no es exclusivo de los humanos.

En los años noventa, dos investigadores diseñaron un experimento para entender exactamente cómo funciona esto en el cerebro. Le dieron a sus sujetos cuatro tarjetas. Cada tarjeta tenía un número de un lado y una letra del otro. La regla era simple: si una tarjeta tiene una vocal, del otro lado debe tener un número par. ¿Cuáles voltean para verificar? La mayoría de la gente se equivoca. La lógica pura, al cerebro humano, no se le da especialmente bien.

Entonces los investigadores cambiaron la presentación, pero respetaron exactamente el mismo principio lógico. Ahora las tarjetas decían: “bebiendo cerveza”, “bebiendo refresco”, “25 años”, “16 años”. Y la regla era: si alguien está bebiendo alcohol, debe ser mayor de edad. ¿Cuáles voltean para atrapar al que hace trampa? Casi todos lo resuelven de inmediato.

El número de respuestas correctas casi se triplicó. No porque el problema fuera más fácil —era idéntico— sino porque activaba un circuito diferente. Uno que no razona en abstracto, sino que busca, específicamente, quién está recibiendo un beneficio sin cumplir la regla. Quién está haciendo trampa.

Otro experimento muy revelador es el Juego del Ultimátum. A dos personas desconocidas entre sí les dan cien pesos. Una decide cómo repartirlos. La otra solo puede hacer una cosa: aceptar o rechazar. Si rechaza, los dos se quedan sin nada. No hay negociación. No hay segunda oportunidad.

Lo que la economía clásica predice es obvio: cualquier cantidad mayor que cero debería aceptarse, ganar algo siempre es mejor que quedarse sin nada. Pero eso no es lo que pasaba. Cuando la oferta se siente injusta, por ejemplo, te doy diez y me quedo con noventa, la otra persona la rechazaba. Prefería irse con cero antes de permitir que el aprovechado saliera ganando.

Pero hay una variante que lo lleva todavía más lejos. Otros investigadores daban una cantidad por igual a varios sujetos, por ejemplo, 100 pesos. Se les dijo que podían elegir cuánto dinero poner en un fondo común. Lo que se reuniera entre todos, se triplicará y se repartiría en partes iguales, independiente de lo que cada uno haya dado. La mayoría puso los 100 pesos, pero hubo algunos que se quisieron aprovechar y no pusieron nada o pusieron menos. Los investigadores agregaron al experimento una opción extra: cualquier participante podía gastar parte de su propio dinero para castigar a quien no cooperó igual, pero recibió la misma cantidad que todos. Por ejemplo, tenías que dar 20 pesos para que al tramposo se le quitara 30 pesos. Y la gente lo hacía. Pagaba de su bolsillo, sin obtener nada a cambio, solo para que la injusticia no quedara sin castigo. Los investigadores lo llaman el castigador altruista.

Volvamos al restaurante. Quizás la diferencia en la cuenta son cien pesos. Quizás menos. Racionalmente, no vale la pena ni mencionarlo. Pero nuestro instinto, el detector de tramposos piensa distinto, ya que está ejecutando un programa que lleva miles de años funcionando. Lo más curioso es que junto a ese detector opera otro mecanismo igualmente humano que es el que nos hace sonreír, y pagar sin decir nada, para evitar conflictos.

El cargo EL DETECTOR DE TRAMPOSOS apareció primero en Tribuna de México.

¡Las berries más caras del mundo son jaliscienses!

2 Junio 2026 at 17:20

Envenenamiento de la población, degradación del suelo, explotación laboral y destrucción del patrimonio cultural: ¡esta fue la receta para crear los frutos rojos perfectos!

En el tianguis, en las calles, los semáforos, casi en cualquier parte de Jalisco puedes encontrar vendedores que te ofrecen cajitas de fresas, moras, zarzamoras y frambuesas a un precio muy bajo (a comparación del resto de la república) o bueno, eso crees tú, pero el precio es mucho más caro de lo que te imaginas, te voy a explicar por qué.

Esta historia comienza en la ribera del lago de Chapala, donde se exportan las berries y se conservan los problemas. La enfermedad comienza a ser evidente en el mismo paisaje, los cerros que acunan al gran cuerpo de agua tienen plaga; cúmulos de manchas blancas van tomando forma conforme te acercas a ellas, son hectáreas de invernaderos para la producción de frutos rojos, que si bien no son malos por sí mismos, su producción en masa hace que las plantas extraigan nutrientes de la tierra (como hierro, fósforo, potasio y nitrógeno) a un ritmo que el suelo no puede sostener, este requiere de materia orgánica y diversidad biológica para crear nutrientes, pero el monocultivo acaba con todos los microorganismos que hacen fértil a la tierra.

Esta lógica extractivista de la agroindustria no solo cansa al suelo hasta dejarlo estéril, sino que lo despoja de su memoria viva. Cuando un suelo se degrada a tal magnitud bajo el plástico de un invernadero, la tierra no se recupera con un simple descanso; queda convertida en un desierto químico, un sustrato inerte donde la vida ya no puede echar raíces. El suelo de la ribera no es un simple soporte para hileras de plástico, es el hogar de un ecosistema complejo que hoy agoniza. Las especies nativas, los pequeños insectos polinizadores, los reptiles y los mamíferos que bajan de los cerros buscando refugio, se topan de frente con un laberinto plástico que fragmenta su hábitat, los ciclos biológicos locales se han roto para cumplir con las exigencias estéticas de los mercados extranjeros, recordándonos que cada mora gigante que compramos lleva implícito el costo de un ecosistema silenciado.

Pero el suelo es solo la mitad del territorio herido; el agua es el verdadero motor de esta tragedia, las berries operan bajo una paradoja brutal, son frutos sedientos cultivados a las orillas del lago más grande de México, pero su voracidad está secando las venas de la región. Para mantener la producción que demanda la exportación, los pozos profundos se multiplican sin control, succionando el agua de los acuíferos subterráneos a una velocidad alarmante. Nos estamos quedando sin agua, el líquido que debiera garantizar la vida de las comunidades locales y la salud del propio vaso lacustre es desviado hacia los sistemas de riego de las corporaciones. Mientras los campos de cultivo lucen verdes y perfectos bajo sus domos blancos, los grifos de los hogares chapalenses comienzan a suministrar aire, obligando a la gente a racionalizar un recurso que las empresas despilfarran con total impunidad jurídica.

La crisis hídrica no termina cuando las plantas absorben lo que necesitan; el problema empeora cuando el agua regresa a la tierra y vuelve al lago un caldo de cultivo tóxico, saturado de pesticidas, fungicidas y fertilizantes sintéticos indispensables para que el monocultivo no pierda la pelea contra las plagas. La escorrentía agrícola contamina los mantos freáticos y se abre paso hacia el lago de Chapala, alterando drásticamente la química del agua.

Esta violencia ambiental tiene un epicentro de resistencia y dolor muy claro: la comunidad de Mezcala de la Asunción. Mezcala sufre de manera desproporcionada los embates de este modelo agroindustrial, pues se trata de un territorio histórico cuya relación con la tierra y el lago constituye la base de su identidad cultural y de su supervivencia. El avance de las empresas de berries no solo ha significado la apropiación de recursos naturales estratégicos, sino también el deterioro de las condiciones de vida de quienes han habitado estas riberas durante generaciones. Debido a la falta de alternativas viables, la población continúa dependiendo del lago para actividades cotidianas, consumiendo pescado proveniente de sus aguas y utilizando este recurso hídrico para satisfacer necesidades básicas. Las consecuencias han sido devastadoras: los problemas renales se han convertido en una realidad cotidiana que afecta a una proporción alarmante de la población, incluyendo niños, jóvenes y adultos mayores, son pocas las familias que no tienen algún integrante que padezca o haya padecido complicaciones relacionadas con los riñones, convirtiendo esta crisis sanitaria en una de las expresiones más dolorosas del deterioro ambiental de la cuenca. La enfermedad ha dejado de ser un caso aislado para transformarse en una experiencia colectiva que marca la vida diaria de la comunidad.

El paisaje social se descompone al mismo ritmo que el paisaje natural. La llegada de este bum agrícola trajo consigo promesas de progreso y empleo que rápidamente se revelaron como un espejismo de explotación. Las condiciones de trabajo en los invernaderos son horribles, te las resumo en dos frases: “jornadas extenuantes” y “hacinamiento de trabajadores” (hasta 15 jornaleros en una casa de 2 a 3 habitaciones), a esto se suma el fenómeno del desplazamiento social ya que al encarecerse la tierra y el lago, los habitantes originarios que antes se dedicaban a la agricultura y la pesca ahora se ven empujados a abandonar sus hogares, desplazados por una marea de mano de obra flotante que llega en condiciones de extrema vulnerabilidad, generando tensiones y transformando pueblos tranquilos en zonas de paso marcadas por la precariedad.

Esta mutación del entorno ha cobrado una víctima invisible pero devastadora: el conocimiento tradicional. En el territorio chapalense se están perdiendo las prácticas de agricultura ancestrales; aquella milpa diversa, el cultivo de temporal que respetaba los ciclos de la lluvia y dejaba descansar la tierra, ha sido erradicado por el imperativo de la productividad inmediata. Los campesinos locales, poseedores de un saber milenario sobre cómo dialogar con el suelo de la ribera, se han visto obligados a convertirse en peones de su propia tierra o a abandonar el campo por completo y al perderse estas prácticas, no solo se pierde soberanía alimentaria, sino también un patrimonio cultural inmaterial que vinculaba la identidad de la población con los ciclos de la naturaleza.

El argumento definitivo de quienes defienden este modelo siempre es el impacto económico, la supuesta derrama financiera que justifica el sacrificio del entorno, sin embargo, al analizar con frialdad las finanzas de la región, la realidad es otra. El beneficio es una ilusión macroeconómica, si bien se generan millones de dólares en exportaciones, las ganancias reales no se quedan en el pueblo. El dinero vuela directo a las cuentas bancarias de las corporaciones transnacionales y de los grandes intermediarios que operan desde oficinas climatizadas en Guadalajara o el extranjero, mientras que a las comunidades de la ribera solo les quedan las migajas.

Al final de la jornada, la cuenta no cuadra. Consumir y producir berries a costa del medio ambiente y de la dignidad humana es un negocio de pérdida absoluta para Jalisco, el costo real de esa cajita de fresas que compramos en el semáforo se paga con la salud de los niños de Mezcala, con el agotamiento de los acuíferos de Chapala y con la muerte lenta de un suelo que tardará siglos en regenerarse. La agroindustria nos está vendiendo un lujo efímero a cambio de nuestra viabilidad a futuro, dejándonos claro que, en este mercado de frutos perfectos, la ribera del lago está entregando la vida a precio de remate.

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La chercheta y el saxhorn

2 Junio 2026 at 05:02

Conocí “La chercheta y el saxhorn” mucho antes de que existiera sobre un escenario, lo conocí en forma de idea, de conversación, lo conocí cuando todavía era un ensayo escrito por Julián Vidal que me voló la cabeza, porque entendí que ahí había algo más profundo que una puesta en escena, había una búsqueda. Una de esas búsquedas humanas que parecen pequeñas desde afuera, pero que por dentro son gigantescas.

A veces olvidamos que hacer arte en lugares atravesados por la prisa, por la violencia, por la supervivencia y por la lógica brutal de la utilidad inmediata, es casi un acto de resistencia.

Porque el arte rara vez sirve para algo que pueda medirse fácilmente, no genera rendimientos trimestrales, no resuelve la inflación, no tapa baches, no produce métricas espectaculares y sin embargo, cuando la vida se rompe, cuando el lenguaje cotidiano deja de alcanzar, terminamos refugiándonos ahí, en una canción, en una película, en un poema, en una obra de teatro, en una trompeta resonando en un pequeño foro de Mazatlán.

El arte parece inútil hasta que uno necesita sobrevivir emocionalmente y entonces entendemos que quizá era una de las cosas más importantes de todas.

Vivimos en una época obsesionada con la productividad. Todo tiene que justificar su existencia desde la rentabilidad, desde el alcance, desde el número de vistas o desde la posibilidad de monetizarse, pareciera que únicamente tiene valor aquello que puede convertirse rápidamente en negocio, en tendencia o en consumo, bajo esa lógica, el arte muchas veces queda relegado a un lujo, a un accesorio o a una especie de entretenimiento prescindible pero basta atravesar una crisis personal, un duelo, una pérdida o un momento de incertidumbre profunda para entender que las personas no sobrevivimos solo de cosas útiles.

Sobrevivimos también de sentido y el arte es uno de los lugares donde más sentido intentamos construir.

Lo que Julián y su equipo hicieron con “La chercheta y el saxhorn” no fue solamente investigar instrumentos de viento-metal o reconstruir un puente histórico entre Bélgica y Sinaloa, lo que hicieron fue tomar una raíz cultural profundamente sinaloense y mirarla desde otro lugar, con respeto, con curiosidad y con amor.

Eso es importantísimo porque una cultura que deja de revisarse a sí misma termina convertida en caricatura y una identidad que no se explora termina reducida a estereotipo.

Por eso me parece tan valioso que alguien decida detenerse a pensar de dónde viene el sonido que nos atraviesa desde niños, que alguien quiera preguntarse cómo nació esa fuerza musical que hoy define emocionalmente a Sinaloa, que alguien quiera convertir investigación histórica en experiencia escénica.

Hay algo profundamente humano en eso y también profundamente valiente.

Porque hacer arte implica exponerse, implica tomar emociones, dudas, preguntas y obsesiones internas para ponerlas frente a otros, implica aceptar que quizá nadie entienda del todo lo que uno intenta decir y aun así hacerlo.

Tal vez por eso el arte funciona tantas veces como salvavidas porque permite decir lo que no cabe en ninguna conversación normal, hay dolores que sólo encuentran salida en una canción, hay preguntas que únicamente pueden explorarse desde el teatro, hay identidades que sólo logran entenderse cuando alguien les pone música, imagen o palabras encima. El arte es desahogo, sí, pero también exploración, es una manera de preguntarnos quiénes somos cuando todo lo demás parece demasiado rígido para contenernos.

Pienso mucho en esto porque vivimos tiempos profundamente contradictorios, nunca habíamos tenido tanta tecnología para comunicarnos y, al mismo tiempo, nunca había sido tan difícil conectar emocionalmente, consumimos contenido a velocidades absurdas, deslizando historias con el dedo como si todas fueran intercambiables, nos acostumbramos a mirar sin observar y a escuchar sin detenernos realmente.

Por eso encontrarse con una obra hecha con profundidad, investigación y sensibilidad se siente casi subversivo, como si alguien nos recordara que todavía podemos detenernos a sentir y eso, en estos tiempos, ya es muchísimo.

Además, hay algo particularmente poderoso en que proyectos así surjan desde Sinaloa. Un estado que tantas veces aparece retratado únicamente desde la violencia, el prejuicio o la simplificación, como si nuestra identidad pudiera resumirse en una sola narrativa, como si aquí no existieran también músicos, investigadores, actores, escritores y artistas intentando entender el mundo desde otros lenguajes.

El arte también sirve para disputar relatos.

Para recordarnos que una sociedad es mucho más compleja que sus peores noticias.

Por eso me conmueve ver a personas apostando por crear belleza incluso en contextos difíciles, porque crear belleza cuando todo alrededor parece empujar hacia la desesperanza tiene algo profundamente rebelde y quizá ahí radica una de las funciones más importantes del arte, recordarnos nuestra humanidad cuando el mundo empieza a volvernos indiferentes.

Pienso mucho en cómo las comunidades sobreviven gracias a las historias que se cuentan sobre sí mismas y el arte tiene justamente esa función, ayudarnos a imaginar otras posibilidades de existencia, ayudarnos a recordar que somos algo más que estadísticas, titulares o algoritmos, quizá por eso salí pensando que “La chercheta y el saxhorn” no era únicamente una obra sobre música, era también una defensa silenciosa del derecho a crear, del derecho a explorar nuestras raíces sin simplificarlas, del derecho a hacer preguntas sensibles, incómodas o aparentemente inútiles.

Porque ahí, justamente ahí, suele esconderse lo más humano que tenemos y porque a veces resistir no significa gritar.

A veces resistir significa seguir haciendo arte.

Malecón

2 Junio 2026 at 05:00

Como si la estrategia de gestión turística del Gobierno de Sinaloa no careciera de todo sentido y calle, ahora resulta que el Mundial de Futbol servirá de promoción para la entidad.

Porque si algo sabe hacer la clase política cuando se trata de eventos internacionales, es subirse al tren de la expectativa. Ahora el balón servirá como estrategia de promoción y como escaparate para intentar vender la mejor versión del estado, esa que hace mucho se evaporó.

La administración estatal presentó “Sinaloa: La Fiesta del Mundial”, un programa que promete convertir a municipios, playas y Pueblos Mágicos en una especie de sede alterna de la Copa del Mundo, aunque ninguno de los partidos se jugará aquí.

La idea no es menor. El Mundial moverá millones de personas, inversiones, transmisiones y atención internacional. Y en un estado golpeado por la violencia, la caída del comercio y la percepción de inseguridad, cualquier oportunidad de proyectar otra imagen parece necesaria.

La pregunta es si el entusiasmo alcanzará para transformar la experiencia real de quienes visiten Sinaloa.

Esta estrategia suena por lo menos anticlimática, pues en Sinaloa han desaparecido turistas, en medio de una crisis de seguridad que la autoridad no ha podido controlar ni querido reconocer en su justa dimensión.

Porque el discurso turístico suele ser impecable: gastronomía, cultura, playas, identidad, hospitalidad y ahora futbol. Pero el reto sigue siendo el mismo de siempre: carreteras seguras, conectividad, servicios públicos funcionales y una percepción de tranquilidad que no se construye con campañas publicitarias.

El plan contempla actividades deportivas y culturales, transmisiones públicas y hasta 36 canchas en Pueblos Mágicos. Suena bien. Muy bien, incluso. El problema es que Sinaloa lleva años anunciando proyectos turísticos que terminan dependiendo más del optimismo oficial que de resultados medibles.

También hay algo simbólico en la estrategia: mientras el País entero volteará a ver el Mundial, Sinaloa quiere evitar quedarse fuera de la conversación nacional. Quiere mostrarse festivo, atractivo y competitivo.

Porque después de meses donde el nombre de Sinaloa ha aparecido ligado a violencia, narcotráfico y crisis económica, el Gobierno necesita otra postal para presumir.

Vaya sorpresita nos llevamos con la realidad de nuestros centros penitenciarios.

Mientras el año pasado presumían una calificación que apenas alcanzaba el pase tras años de reprobación, la realidad este 2026 se ríe en la cara con datos que no cuadran con ningún examen aprobado.

Hablar de un sistema que pasa mientras registra 27 internos fallecidos en lo que va del año, 14 de ellos tan sólo en el penal de Culiacán es, por decir lo menos, una burla sangrienta.

Casi tres muertes por mes en la zona centro nos dicen que, más que una escuela de rehabilitación, el Penal de Aguaruto se ha convertido en una sala de espera para el más allá.

Si usted pensaba que el SAT era voraz, le falta darse una vuelta por las aduanas del Penal.

Según la CEDH, los familiares de los internos tienen que pagar un impuesto de su propia bolsa, les retienen hasta el 16 por ciento de los alimentos o artículos que llevan para sus seres queridos, vaya comisión por custodia.

Resulta que, en el lugar donde el Estado debería garantizarlo todo, la corrupción es la que manda en la cocina.

Entre el cobro de cuotas y las denuncias de tortura en las revisiones, queda claro que el control no lo tiene la autoridad, sino el lucro y el abuso.

Dice la Comisión que las cárceles son el espejo de la violencia que se vive afuera.

Pero y si el espejo está roto y manchado de sangre, es porque la estructura misma ya no aguanta más.

Con una infraestructura que arrastra 55 o 56 años de antigüedad, el Penal de Aguaruto es más una reliquia peligrosa que un centro de reinserción.

El domingo pasado, siete vidas se perdieron bajo la supuesta protección del Estado.

¿De qué sirve que el sistema penitenciario pase de panzazo si la materia de seguridad y vida la tiene más que reprobada?

Urge un nuevo modelo, porque seguir parchando un cascarón de hace medio siglo sólo garantiza que las tragedias sigan siendo el pan de cada día.

Los que andan más picados que los ojos del Santo después de pegarse un tiro con Blue Demon, son los productores sinaloenses que ya anunciaron movilizaciones para boicotear el Mundial de Futbol en plazas como Guadalajara, Monterrey o la misma CDMX.

Y lo de las últimas horas es señal de su calentura, pues aunque Manuel Lim Cisneros, uno de los productores del valle de Culiacán, anunció que las movilizaciones comenzarían hasta mañana miércoles, en las últimas horas corrió cómo pólvora el mitotazo de que hoy mismo, por la mañana, tomarán la caseta de Costa Rica.

Las acciones tienen que ver con sus acciones de una jornada nacional de protestas con lo que buscan presionar al Gobierno federal ante la crisis que enfrenta el campo.

Su plan es que primero haya toma de las carreteras a nivel estado, con Sinaloa como punta de lanza en la manifestación, y luego moverse a la sedes mundialistas en las metrópolis del País.

Además de Sinaloa se espera que a la protesta se sumen agricultores de al menos 28 estados.

Originalmente, según las declaraciones de Lim Cisneros, las movilizaciones comenzarían este miércoles 3 de junio en la zona norte de la entidad, con productores de Guasave, Los Mochis y Juan José Ríos concentrándose en la caseta de Cuatro Caminos desde las 09:00 horas.

Y seguirían los agricultores del Valle de Culiacán y de Navolato en la caseta de El Pisal, sin embargo todo parece indicar que hubo cambios de última hora y la presión comenzará este martes.

A ver si es cierto, hoy nos daremos cuenta desde temprano.

¡FOUL!... La Fiscalía del Estado encabeza la lista de recomendaciones de la Comisión Estatal de Derechos Humanos con 11 emitidas y solo seis aceptadas. Sus funcionarios son acusados por omisión de funciones y negligencia en identificación de cadáveres. ¡Qué raro!

Comités de Ética: simulación e impunidad en la educación superior

1 Junio 2026 at 20:12

Los Comités de Ética en instituciones de educación superior fueron concebidos como mecanismos destinados a promover la integridad pública, prevenir conductas contrarias a la legalidad y fortalecer la protección de derechos de trabajadores y estudiantes. Sin embargo, la experiencia reiterada en el país, muestra que estos órganos se convirtieron en mecanismos administrativos subordinados a estructuras de poder institucional, con nula autonomía y sin acceso a las garantías de imparcialidad.

Esto sucede, porque los comités de ética institucionales se integran por personal directivo o funcionarios estrechamente vinculados a las autoridades institucionales, lo que genera conflictos de interés incompatibles con los principios de independencia, objetividad y debida diligencia. En tales circunstancias, quienes conocen de las denuncias mantienen relaciones jerárquicas, laborales o políticas con las personas denunciadas, produciéndose una situación en la que la institución actúa simultáneamente como investigadora, juzgadora y parte interesada.

Diversos casos documentados en universidades públicas evidencian esta problemática: La experiencia de la Universidad del Istmo (UNISTMO), campus Ixtepec, Oaxaca, resulta ilustrativa, ya que diversas denuncias públicas y penales señalaron los mecanismos institucionales de protección hacia funcionarios acusados de ejercer violencia y violaciones a derechos humanos, incluyendo al ex rector Modesto Seara Vázquez y al ex vicerrector Israel Flores Sandoval, imputado éste último por amenaza de feminicidio contra una profesora, pero él es quien continúa desempeñando funciones académicas frente a grupo aún cuando existe una recomendación de la Defensoría de Derechos Humanos de los Pueblos de Oaxaca que insta a la UNISTMO a la reparación del daño para las víctimas y sanción para este funcionario entre los señalados en la recomendación 04/2021/DDHPO, pero las autoridades instituciones y estatales, prefieren el encubrimiento de los imputados.

De manera similar, la académica Roxana Rodríguez Ortiz denunció públicamente y ante fiscalías la existencia de prácticas de violencia institucional, revictimización y ausencia de garantías dentro de procedimientos universitarios en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM), donde la máxima autoridad, la ex rectora Tania Rodríguez Mora fue pieza clave en el encubrimiento de sus agresores. Su caso evidenció también cómo los órganos internos universitarios pueden ser utilizados para desgastar, desacreditar y aislar a quienes denuncian la violencia y el abuso de poder.

Por su parte, en el Tecnológico Nacional de México (TecNM), diversos planteles comenzaron a informar que los subcomités de ética quedarían subordinados directamente al Comité nacional del TecNM, centralizando la recepción y atención de denuncias, y lo que parecería ser una medida adecuada para evitar la parcialidad, se vuelve todavía más escabroso, ya que los medios de comunicación entre directivos de planteles y los integrantes del Comité de Ética nacional del TecNM es directa y recíproca, mientras que para el resto de personal de los planteles resulta un mecanismo desgastante, atemorizante e incierto emitir una queja o

simplemente manifestar la intención de hacerlo, ya que esto representa enfrentarse a toda la estructura jerárquica y esperar las represalias luego, tener la ilusión de que no haya protección para la parte denunciada que en general, se trata de personal jerárquicamente por encima de los denunciantes.

Por ejemplo, el comité de Ética del TecNM hasta el 25 de mayo de 2026 estaba conformado por la Directora de Personal; Jesús Olayo Lortia que participa como integrante del Comité mientras ocupa la Dirección de Posgrado, Investigación e Innovación; y aún más, el Director de Administración del TecNM presidiendo dicho Comité de Ética. Posterior a esta fecha, en el nuevo comité se encuentran funcionarios del más alto nivel jerárquico entre los integrantes del renovado comité de ética.

Otro caso icónico es lo ocurrido en la UAM Iztapalapa, cuando una alumna que denunció por violación al profesor Julio César N y a dos alumnos. Para los comités de ética y autoridades de la universidad, la falta fue sólo por introducir bebidas alcohólicas, desestimando medidas de protección, perspectiva de género, acompañamiento en el proceso de denuncia y el que había una denuncia penal en curso. Con esta actuación las autoridades se coluden y encubren abiertamente a los perpetradores.

En estos casos como en muchos otros, las víctimas son citadas a comparecer, rendir declaraciones o proporcionar información respecto de hechos que ya son objeto de investigaciones ministeriales, judiciales,civiles, laborales o administrativas externas. Estas actuaciones de los comités de ética se desarrollan sin protocolos especializados, sin acompañamiento jurídico suficiente y sin perspectiva de género.

Todo esto significa para quien denuncia, entrar en un verdadero bucle, es decir, quienes controlan la estructura laboral, administrativa y disciplinaria son al mismo tiempo quienes exigen comparecencias carentes de legalidad procesal, tiene compromisos de pares con los denunciados, para discrecionalmente determinar qué asuntos merecen atención y regularmente a favor de la parte agresora.

Diversas víctimas han señalado que los procedimientos internos pueden reproducir dinámicas de revictimización, realizando procedimientos largos, con la exigencia reiterada de la narración de los hechos, sometimiento a interrogatorios realizados por funcionarios sin capacitación especializada o exponerlas ante personas vinculadas con las estructuras institucionales denunciadas.

De esta manera, mientras las instituciones de educación superior pretendan seguir investigándose a sí mismas en asuntos donde sus propios intereses, funcionarios o directivos pueden resultar comprometidos, persistirá un conflicto estructural imposible de resolver mediante simples reformas procedimentales internas. La justicia efectiva requiere distancia respecto del poder investigado.

En consecuencia, la construcción de espacios de educación superior efectivamente seguros, democráticos y respetuosos de los derechos humanos exige trasladar la investigación y determinación de responsabilidades hacia órganos externos capaces de garantizar imparcialidad, transparencia y rendición de cuentas.

Sirva este análisis como una exhorto a las personas docentes, administrativas, estudiantes, que consideren vulnerados sus derechos dentro de las instituciones de educación superior, den prioridad a la presentación de denuncias, quejas y acciones legales ante instancias externas e independientes desde el primer momento en que los hechos ocurran. La experiencia acumulada demuestra que los procedimientos internos, particularmente cuando involucran a directivos, funcionarios o personas vinculadas a las estructuras de poder institucional, no ofrecen las condiciones de independencia, imparcialidad y protección necesarias para garantizar una investigación objetiva.

Esta práctica permitirá obtener registros independientes y la intervención de organismos ajenos a las cadenas jerárquicas institucionales, que son los únicos que pueden proporcionar medidas de protección a las víctimas. De otra forma, los casos seguirán invisibilizados, fragmentados y absorbidos por procedimientos internos sin garantía de protección efectiva de las personas afectadas. Como consecuencia, seguirá dificultando la identificación de patrones sistemáticos de abuso, violencia institucional, discriminación, corrupción o encubrimiento y fortaleciendo las condiciones de impunidad que terminan reproduciéndose en las distintas instituciones del país.

Por ello, la denuncia ante fiscalías, organismos públicos de derechos humanos, tribunales, autoridades laborales, centros de justicia para las mujeres y demás instancias legalmente competentes no debe considerarse una medida complementaria ni extraordinaria, sino una acción que antecede a cualquier otra para garantizar la preservación de evidencia, la protección de las víctimas, la imparcialidad de las investigaciones y la rendición de cuentas de quienes ejercen poder institucional.

Cuando existen posibles violaciones a derechos humanos, violencia de género, abuso de autoridad, hostigamiento, corrupción o cualquier conducta que comprometa la integridad de las personas, la intervención de autoridades externas constituye no solo una garantía de imparcialidad, sino una condición indispensable para romper los ciclos de silencio, opacidad e impunidad que históricamente han permitido la reproducción de estas prácticas dentro de las instituciones educativas.

Dra. Virginia llescas Vela. Docente universitaria y defensora de derechos de mujeres universitarias, ganadora del primer lugar nacional del concurso de Ensayo “Por el derecho a la libertad de expresión de las mujeres y las niñas” otorgado por el Mecanismo de Protección Integral de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas de la Ciudad de México (Ver en: en https://puedjs.unam.mx/revista_tlatelolco/calladita-no-me-veo-bonita-la-libertad-de-expresion-amordazada-por-el-patriarcado-en-las-universidades/)

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¿Por qué aparece un caballo negro en Morena?

30 Mayo 2026 at 05:02

El 22 de junio, se supone, Morena anunciará a los coordinadores estatales de Defensa de la 4T. En los hechos, quienes lo sean, serán los candidatos y candidatas de Morena a gobernar sus estados. La noticia es relevante, no tan sólo porque es el partido en el poder tanto a nivel federal como en Sinaloa, sino porque, a pesar de la grave crisis política por la que atraviesa desde el 9 de septiembre de 2024, que ya ha golpeado los niveles de aceptación de la Presidenta Sheinbaum, es el partido, según las encuestas del momento, más perfilado para ganar la contienda electoral de 2027. No obstante, hay que matizar diciendo que, si sigue esta tendencia a la baja de la imagen presidencial, Morena se verá inevitablemente afectado en las elecciones del próximo año.

En Sinaloa, después de las acusaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos, a través de una Corte neoyorquina, a Enrique Inzunza y Juan de Dios Gámez, quienes eran los favoritos del Gobernador Rocha Moya para ser candidatos de Morena a la Gubernatura, parecía que la competencia interna se reducía a dos aspirantes, si acaso tres: Imelda Castro, Tere Guerra y Graciela Domínguez. Sin embargo, ahora vemos que el Diputado Jesús Ibarra, con el respaldo de Alfonso Ramírez Cuéllar, otro congresista federal de Morena y quien, se supone muy cercano a Claudia Sheinbaum, levanta la mano para registrase en la lid interna. De confirmarse su registro, estaríamos contemplando un nuevo e inesperado frente de guerra al seno de los morenos.

El Diputado Ibarra tiene todo el derecho a aspirar a ser el portador del lábaro morenista, pero no parece congruente y serio que en un momento donde Morena necesita una congruencia ideológica, ética y política, tal y como lo ha exigido, Ariadna Montiel, la nueva presidenta del partido, él aparezca como aspirante de la izquierda a gobernar Sinaloa. Ibarra es un político que hasta hace poco era militante del PANAL, funcionario de varios gobiernos priistas, y muy poco conocido en la política estatal. Si, como dicen los dirigentes de Morena, las encuestas de popularidad son decisivas para seleccionar a las candidatas o candidatos y él no la tiene, ¿por qué lo lanza Ramírez Cuellar? En menos de un mes ¿cuánto puede hacer Jesús Ibarra para que lo identifiquen los ciudadanos y ponerse por encima de las tres mujeres señaladas, que, de lejos, son más conocidas que él y tienen una larga trayectoria en la izquierda sinaloense?

Si Ramírez Cuellar lo mete como el caballo negro de la competencia interna de Morena, ¿acaso lo hace con el apoyo de la Presidenta Claudia Sheinbaum? Lo dudo. Sería demasiado aventurado e irrespetuoso de lo que dice ser Morena.

Si, Morena en Sinaloa, como gobierno y partido, pasa por un periodo de confusión e inestabilidad debido a las acusaciones gringas al doctor Rocha Moya, a la ausencia de liderazgo en el Tercer Piso, y a la brutal información y debate que satura los medios noticiosos mexicanos -nunca experimentada por ningún gobierno en la historia de nuestro estado- ese partido debería, y esto es políticamente elemental, guardar unidad, pero no sucede eso cuando vemos que de la nada emerge un aspirante a la Gubernatura que intenta sacudir el tablero al cuarto para las 12.

Fuera de Sinaloa, el panorama se le puede oscurecer más a Morena porque, por su flanco izquierdo no partidario, los maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, CNTE, iniciaron sus movilizaciones anuales, pero ahora con la seria amenaza de torpedear, al menos, la inauguración de la Copa Mundial de Futbol, el próximo 11 de junio.

Los maestros han sido capaces de poner patas pa’ arriba a la Ciudad de México cada año como medida de negociación de alcanzar sus objetivos gremiales y políticos, sin embargo, ahora, con la enorme necesidad que tiene el Gobierno federal de mostrar capacidad organizativa y convencer al mundo de que México puede subordinar la violencia delictiva y evitar que se desborden las movilizaciones sociales, están aprovechando la coyuntura para exigir a Palacio Nacional que responda plenamente a sus exigencias.

Por lo pronto, ya cerraron varias calles del Centro Histórico de la Capital y planean tomar el Zócalo, además de bloquear varias arterias vitales de la ciudad.

¿Hasta dónde escalarán sus acciones los maestros?, es difícil pronosticarlo, pero parece que quieren llegar más lejos que nunca.

Por otro lado, parecía por un momento que el crimen organizado, particularmente el Cártel Jalisco Nueva Generación, después de que cayó “El Mencho”, su líder, llegarían a afectar con su violencia la atmósfera futbolera, pero los continuos golpes que se le han dado indican que se han debilitado severamente y no podrán intentarlo.

Esperemos que ningún evento político, delictivo o social afecte el curso de la competencia futbolística en México porque lo que está en juego es mucho más que el desempeño deportivo de la oncena nacional o el éxito económico que traigan los visitantes internacionales. El mundo estará observando a México durante varias semanas y es vital, en un escenario mundial y nacional crítico, que el País muestre estabilidad social, capacidad organizativa y grandeza para enfrentar enormes desafíos y situarse con mayor solidez en el mundo contemporáneo.

Tiempos de venganza

30 Mayo 2026 at 05:01

México, y particularmente Sinaloa, han estado sufriendo una serie de crisis y problemas sociopolíticos, frutos de decisiones muy personales de los gobernantes que han incidido en la vida y en el futuro de los ciudadanos, sus familias y sus organizaciones; muchas de esas decisiones han estado inspiradas, en forma muy negativa por las intenciones de vengar agravios, reales, supuestos o inventados, que han llevado del ámbito personal e ideológico a niveles de política nacional y hasta familiar.

Sin pretender remontarse a otros actos de años atrás, en los que también se habla de otras venganzas, véanse las actitudes de Andrés Manuel López Obrador cuando fue derrotado por Felipe Calderón Hinojosa en las elecciones de 2006 a la Presidencia de la República, después de lo cual inició un constante proceso de venganza personal contra el Gobierno, contra los órganos electorales, contra el PAN, la prensa y todo aquel que apoyara al régimen que él consideraba “espurio”. Denostó al Presidente y sus políticas hostigándolo con marchas, protestas, toma de calles, carreteras y edificios públicos y festinó constantemente el combate a la delincuencia organizada ordenada por el Presidente Calderón, principalmente en Michoacán, argumentando que la aprehensión de los líderes de los grupos delictivos todo lo que ocasionaba era “dar golpes al avispero” pues salían muchos otros jefes igual de peligrosos.

En 2012, el PRI recobró el gobierno nacional con el Presidente Enrique Peña Nieto, quien tuvo colaboradores muy señalados de corrupción, con políticas deficientes y sin decidirse a continuar la lucha contra la delincuencia organizada que empezaba a integrarse en grupos con mucho poder en armas, dinero y gente, y que además se infiltró en los ámbitos de su gobierno, por lo que se supone acordó protección con AMLO a cambio de no obstruir su elección.

López Obrador tuvo su momento en la elección de 2018 cuando ganó la Presidencia de la República y a partir de ahí llegó también su oportunidad de “satisfacer su necesidad de vengarse”, utilizando toda la fuerza del Gobierno, pues pudo controlar al Poder Legislativo y destruyó los organismos ciudadanos independientes, además, con ciertos acuerdos, utilizó a su favor el “poder de los narcotraficantes” a quienes les dio “manga ancha” para que actuaran dentro y hacia afuera del país. Con su política de “abrazos no balazos” los protegió y aprovechó electoralmente los recursos para favorecer a su partido Morena, a sus colaboradores y familiares; favoreció también a los narcotraficantes “enviando” miles de migrantes de otros países a la frontera con EU, facilitándoles los procedimientos aduaneros y militares, sin percatarse, o tal vez a sabiendas, de que estaba ocasionando un problema mayor para México con una reacción de Estados Unidos, como así ocurrió.

AMLO “se vengó” de todo y de todos, “desbarató” al INE y al TRIFE, logró el control total del Congreso, destruyó al Poder Judicial porque no acataba sus “disposiciones presidenciales”, militarizó al País otorgando al Ejército obra pública, las aduanas, los puertos, los aeropuertos, etc., utilizando mandos y soldados que le sobraban, pues el combate a los delincuentes no se estaba llevando a cabo; además “logró” el apoyo popular para él y su partido con el reparto indiscriminado de recursos públicos a la población, a costa de un debilitamiento de la educación, de la salud y de la economía en general, pues la inversión privada, nacional y extranjera no llega y no crea empleos ante la inseguridad y el desorden.

Esta crisis de venganza tuvo su clímax con la traición perpetrada entre los grupos de delincuentes cuando el grupo de “El Chapo” Guzmán y familia traicionaron al capo mayor, “El Mayo” Zambada, a quien secuestraron y entregaron a las autoridades de EU a cambio de protección y perdón, iniciando así un largo periodo de venganzas que han costado miles de muertes, desaparecidos, heridos y aprehendidos, lo que todavía se resiente en todo Sinaloa y en todo México, en lo que quedó involucrado el Gobierno del Estado.

La Presidenta Sheinbaum ha continuado con esas políticas “vengativas”; sigue el acoso contra la Iniciativa Privada, contra la prensa y la Oposición, contra Estados Unidos por lo de Cuba y Venezuela, contra España y contra Hernán Cortez “para vengar a Cuauhtémoc”; aunque se han encontrado con “la horma de su zapato” con EU y el Presidente Trump, quien también tiene agravios que vengar contra estos gobiernos de Morena.

Son pues, tiempos de venganza.

Estilo y practicidad: cómo los bolsos urbanos se volvieron parte de la vida cotidiana

29 Mayo 2026 at 15:54

Durante mucho tiempo, los bolsos y mochilas fueron considerados accesorios puramente funcionales. Su objetivo principal era transportar objetos personales de un lugar a otro sin demasiada preocupación por el diseño o la identidad visual. Sin embargo, el crecimiento de las ciudades, los cambios en las rutinas laborales y el auge de las tendencias urbanas transformaron completamente esa lógica. Hoy, los accesorios utilitarios forman parte de la manera en que las personas se mueven, trabajan y expresan su estilo personal.

Actualmente, elegir un bolso o mochila implica considerar mucho más que capacidad de almacenamiento. Materiales, ergonomía, resistencia, estética y versatilidad son factores cada vez más importantes para consumidores que necesitan productos preparados para acompañar jornadas largas y dinámicas cambiantes.

El auge del diseño escandinavo en los accesorios cotidianos

Uno de los movimientos más influyentes dentro del diseño de bolsos urbanos fue la expansión de la estética escandinava. Líneas simples, colores sólidos y estructuras minimalistas empezaron a ganar espacio frente a modelos más complejos o recargados visualmente.

El atractivo de esta tendencia está relacionado con una idea de practicidad elegante. Los consumidores buscan accesorios que resulten cómodos y funcionales, pero que también puedan integrarse fácilmente a distintos contextos sociales y laborales.

En este escenario, modelos inspirados en propuestas como Fjallraven Kanken se volvieron especialmente populares entre estudiantes, viajeros y profesionales jóvenes que priorizan simplicidad visual y durabilidad.

Funcionalidad pensada para rutinas urbanas

La vida cotidiana en grandes ciudades exige accesorios capaces de responder a múltiples necesidades. Muchas personas pasan buena parte del día trasladándose entre trabajo, estudio, reuniones y actividades personales, por lo que la mochila dejó de ser un simple contenedor para transformarse en una herramienta organizativa.

Los diseños actuales suelen incorporar compartimentos específicos para laptops, botellas reutilizables, cargadores y artículos personales. Además, el peso y la distribución interna se volvieron factores fundamentales para quienes utilizan estos accesorios durante varias horas consecutivas.

La ergonomía comenzó a tener un papel central dentro de la experiencia del usuario. Correas acolchadas, materiales ligeros y estructuras resistentes forman parte de una nueva generación de bolsos pensados para acompañar movimientos constantes.

El impacto de las redes sociales en las tendencias de diseño

Las redes sociales transformaron profundamente la forma en que ciertos accesorios se vuelven populares. Hoy, mochilas y bolsos forman parte de la construcción visual de estilos de vida asociados a viajes, estudio, productividad y movilidad urbana.

Muchos productos comenzaron a destacarse no solo por su utilidad, sino también por su presencia estética dentro de fotografías y contenido digital. Esto impulsó el crecimiento de modelos visualmente reconocibles que funcionan como parte de una identidad personal.

El fenómeno también ayudó a consolidar tendencias vinculadas a colores vibrantes, diseños minimalistas y accesorios inspirados en culturas urbanas internacionales.

Accesorios multifuncionales para nuevas generaciones

Otro cambio importante es que las nuevas generaciones buscan productos multifuncionales capaces de adaptarse rápidamente a distintos contextos. Una misma mochila puede utilizarse para asistir a clases, trabajar desde una cafetería, viajar o realizar actividades recreativas durante el fin de semana.

Esto impulsó la aparición de diseños mucho más versátiles, donde el tamaño, la resistencia y la practicidad son tan importantes como la apariencia visual. Las personas valoran cada vez más los accesorios que simplifican movimientos y permiten transportar objetos personales de manera organizada.

La funcionalidad silenciosa se convirtió en una de las características más valoradas dentro del mercado actual.

Materiales más resistentes y sustentables

La preocupación ambiental también empezó a influir sobre la industria de accesorios urbanos. Cada vez más consumidores observan no solo el diseño de una mochila, sino también los materiales utilizados y la durabilidad del producto.

Esto impulsó el desarrollo de telas recicladas, procesos de fabricación más responsables y diseños pensados para resistir el uso intensivo cotidiano. La lógica de reemplazar accesorios constantemente comenzó a perder atractivo frente a la búsqueda de productos más duraderos.

Los consumidores actuales prefieren invertir en artículos capaces de acompañar varios años de uso sin deteriorarse rápidamente. Esa tendencia favoreció el crecimiento de mochilas resistentes y atemporales.

El crecimiento del trabajo híbrido y la movilidad diaria

La expansión del trabajo híbrido transformó por completo la relación entre las personas y sus accesorios cotidianos. Actualmente, muchos profesionales trabajan desde distintos espacios durante la semana y necesitan trasladar equipos electrónicos constantemente.

Esto aumentó la demanda de mochilas preparadas para proteger laptops y dispositivos tecnológicos sin perder ligereza ni comodidad. Los bolsos urbanos comenzaron a funcionar como pequeñas estaciones móviles de trabajo capaces de adaptarse a oficinas, coworkings o cafeterías.

Además, la estética también se volvió importante. Los usuarios buscan accesorios que mantengan una apariencia limpia y profesional incluso fuera de ambientes laborales tradicionales.

Viajes urbanos y accesorios compactos

Las escapadas cortas y los viajes urbanos también impulsaron cambios importantes en el diseño de mochilas. Muchas personas prefieren accesorios compactos, ligeros y fáciles de transportar durante trayectos largos o recorridos turísticos dentro de grandes ciudades.

Esto favoreció el crecimiento de productos minimalistas capaces de combinar capacidad de almacenamiento con comodidad de movimiento. El consumidor actual prioriza accesorios prácticos que no resulten incómodos en aeropuertos, transporte público o caminatas extensas.

Dentro de este contexto, la estética funcional asociada a Fjallraven Kanken logró mantenerse vigente gracias a una combinación efectiva entre simplicidad visual y adaptabilidad cotidiana.

La relación entre moda y utilidad

Uno de los cambios más interesantes del mercado urbano es cómo desapareció la separación estricta entre accesorios funcionales y productos de moda. Actualmente, las mochilas ocupan un espacio intermedio donde diseño y utilidad se combinan constantemente.

Esto explica por qué muchos consumidores prestan tanta atención a colores, materiales y formas incluso en productos destinados a actividades cotidianas. Los accesorios dejaron de verse únicamente como objetos prácticos para convertirse también en parte de la identidad visual de cada persona.

La búsqueda de equilibrio entre comodidad, resistencia y estética seguirá marcando gran parte de las tendencias urbanas durante los próximos años.

 

El papel del comercio digital en las nuevas tendencias

El crecimiento de las plataformas digitales también transformó la forma en que las personas descubren y comparan accesorios urbanos. Hoy, los consumidores pueden revisar reseñas, observar fotografías detalladas y analizar características específicas antes de elegir un producto.

Esto elevó considerablemente las expectativas sobre calidad y diseño. Las marcas ya no compiten únicamente por precio; también deben ofrecer propuestas visualmente atractivas y funcionales para destacar dentro de un mercado saturado de opciones.

El acceso constante a tendencias internacionales aceleró además la popularidad de ciertos estilos minimalistas y diseños utilitarios que antes tardaban mucho más tiempo en llegar a distintos mercados.

Accesorios urbanos para una vida más dinámica

La evolución de mochilas y bolsos refleja cambios mucho más profundos en la manera en que las personas viven y se relacionan con las ciudades. Los accesorios cotidianos ya no responden únicamente a necesidades prácticas: también forman parte de hábitos laborales, dinámicas sociales y formas de expresión personal.

A medida que las rutinas urbanas continúen cambiando, los consumidores seguirán buscando productos capaces de combinar resistencia, comodidad y diseño adaptable. Las mochilas modernas representan justamente esa necesidad de movilidad constante y organización eficiente dentro de entornos cada vez más dinámicos.

Más allá de las tendencias específicas, algo parece mantenerse claro: los accesorios funcionales dejaron de ser simples objetos utilitarios para convertirse en parte esencial de la experiencia cotidiana contemporánea.

 

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La lucha por la universidad

Muchas veces se habla de la universidad pública como si fuera un espacio reservado al conocimiento, a la crítica y a la formación de ciudadanía. Y esa es su vocación más alta. Pero reducirla a esa imagen idealizada impide ver algo fundamental: la universidad también es un terreno de disputa. En ella no solo circulan ideas, saberes y proyectos académicos; también se disputan cargos, recursos, influencias, reglas del juego y formas de ejercer la autoridad. La pregunta importante no es si hay poder dentro de la universidad, sino bajo qué reglas funciona y a quién beneficia.

Ese punto es crucial para entender uno de los problemas más delicados de la educación superior en México: la distancia entre la autonomía universitaria como principio y la vida institucional realmente existente. La autonomía fue pensada para amparar a la universidad frente a injerencias indebidas, sobre todo del poder político. Pero si los controles internos son débiles, la deliberación colegiada se vacía y la rendición de cuentas se vuelve formal, esa misma autonomía puede ser utilizada como escudo por grupos que concentran decisiones, bloquean la crítica y administran la institución como patrimonio de facción. Entonces deja de ser garantía democrática y se convierte en zona de resguardo del poder.

En ese contexto, el patronazgo aparece como una de las claves para entender cómo se captura una institución sin desmontarla abiertamente. No se trata solo de casos puntuales de corrupción o abuso administrativo. Se trata de la construcción de redes de lealtad que, mediante nombramientos, ascensos, contratos, acceso a recursos y castigos selectivos, reproducen un orden interno favorable a ciertos grupos. El patronazgo no siempre acaba con las normas; con frecuencia convive con ellas. Conserva reglamentos, consejos y procedimientos, pero los vacía desde dentro hasta volverlos piezas de una maquinaria informal de control.

Eso hace más difícil identificar el problema. La captura universitaria no siempre adopta la forma del escándalo visible. A veces avanza de manera silenciosa, como una costumbre que normaliza lo inaceptable: promociones que dependen más de la fidelidad que del mérito, nombramientos decididos por cercanía y no por currículum, órganos colegiados que existen en teoría pero no deliberan en la práctica, comunidades que aprenden que disentir tiene un costo alto y presupuestos manejados sin suficiente transparencia. Cada hecho, por separado, puede parecer insuficiente. Pero cuando esas prácticas se encadenan producen algo más grave: una universidad que conserva la forma legal, pero pierde parte de su sustancia pública.

Por eso es imprescindible distinguir entre autonomía formal y autonomía real. Una universidad puede tener leyes, estatutos y discursos que la presentan como autónoma, y funcionar al mismo tiempo bajo presiones externas o arreglos internos que limitan su libertad efectiva. Puede defender con vehemencia su independencia respecto del gobierno mientras adentro reproduce mecanismos cerrados de decisión, opacidad y disciplina política. La paradoja es incómoda, pero hay que decirla con claridad: la defensa de la autonomía no debe servir para justificar la falta de controles democráticos. Una autonomía sin transparencia, sin pluralidad y sin rendición de cuentas corre el riesgo de convertirse en privilegio corporativo y no en garantía institucional.

La discusión por la universidad es también una discusión por el sentido de lo público. Cuando redes de poder colonizan una institución de educación superior, no solo atentan contra su gobernanza interna; también alteran su función social. La formación profesional se resiente, la carrera académica pierde credibilidad, la comunidad aprende a callar más que a debatir y la excelencia deja de ser el principal criterio de reconocimiento. En esa atmósfera, el mérito se vuelve sospechoso si no está acompañado de padrinazgo, y la crítica deja de ser práctica intelectual para convertirse en riesgo político.

Las trayectorias de captura no son idénticas. En algunos casos prevalece un arreglo faccional más negociado; en otros, una concentración más cerrada del control financiero, patrimonial o sancionatorio; en otros más, diseños centralizados con poca colegialidad y escasa renovación de liderazgos. Las formas cambian, pero el fondo suele ser parecido: la subordinación de la vida universitaria a lógicas de control que desplazan el interés institucional. Por eso esta discusión no puede quedarse solo en denunciar personas o coyunturas. Es necesario entender estructuras, incentivos y arreglos de poder que persisten incluso cuando cambian los nombres de quienes ocupan la cúspide.

La salida no pasa por destruir la universidad pública ni por desautorizarla. Al contrario: exige una defensa más rigurosa precisamente porque sigue siendo una de las instituciones más valiosas para la movilidad social, la producción de conocimiento y la vida democrática. Defenderla no es idealizarla. Es impedir que el mérito sea sustituido por la obediencia, que la crítica sea castigada y que la comunidad universitaria sea tratada como clientela o como aparato de legitimación. La universidad pública no se ampara con silencios cómodos, sino con reformas, vigilancia democrática y vida institucional abierta al escrutinio.

Ese camino requiere medidas concretas. No bastan los buenos discursos sobre ética universitaria. Hacen falta reglas anti-patronazgo, concursos abiertos reales, publicidad efectiva de decisiones, órganos colegiados con representación sustantiva, defensorías independientes, protección a denunciantes, vigilancia del ejercicio presupuestario y mecanismos que eviten la captura de plazas, contratos y trayectorias académicas. También hace falta reconstruir una cultura institucional en la que el disenso no sea penalizado y en la que la autoridad no confunda gobierno con control absoluto. Sin eso, cualquier reforma corre el riesgo de quedarse en simulación.

En el fondo, la lucha por la universidad es una lucha por el tipo de país que queremos. Si aceptamos universidades opacas, jerarquizadas por la lealtad y administradas como feudos, estaremos normalizando que incluso los espacios llamados a pensar críticamente funcionen bajo lógicas de subordinación. Si, por el contrario, defendemos universidades con autonomía real, mérito, transparencia y participación, estaremos defendiendo también una idea de vida pública en la que el poder tenga límites y el conocimiento no necesite pedir permiso para incomodar. La universidad tiene que seguir siendo un espacio de libre pensamiento, no un botín administrado; una comunidad crítica, no una red de obediencias; una institución pública, no una plaza tomada.

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Violencias y deshumanización, perdemos la frontera de lo tolerable

29 Mayo 2026 at 05:02

“Ustedes la tienen más difícil. La delincuencia organizada no va a mi casa a matar a mi familia, pero en México no tienen límites. Por lo que sé, allá todo se vale”. Me dijo un policía turco hace unos 20 años conversando en un evento de la ONU en Panamá. Impartía yo clases sobre delincuencia organizada en esos tiempos y profundizaba en el contraste internacional desde la perspectiva cultural.

Ahora nuestras investigaciones y las de otras universidades y organizaciones de la sociedad civil nos enseñan violencias masivas asociadas a la crueldad, como mecanismo masificado en sistemas de control político y social (https://seguridadviacivil.ibero.mx/wp-content/uploads/2026/05/geografias_de_la_crueldad.pdf).

Entendemos en el Programa de Seguridad Ciudadana (PSC) de la Ibero CDMX que en México se están reconstituyendo los sistemas de regulación de las conductas, siendo ocupados por las violencias en todos los ámbitos posibles, privados y públicos.

Observamos la masificación, diversificación, agudización y normalización de las violencias, lo que parece mostrar políticas públicas deficientes, a su vez haciendo parte de procesos de reconfiguración social que vienen desmontando la frontera de lo tolerable. Sabemos que se han construido montañas de teoría en torno a las violencias desde múltiples disciplinas, pero difícilmente encontramos la vinculación entre estas y esas políticas públicas.

El relato oficial hegemónico que enseña la reducción inusitada de homicidios intencionales, a la vez invisibiliza el catálogo de atrocidades (https://seguridadviacivil.ibero.mx/wp-content/uploads/2026/04/menos_homicidios_mas_preguntas_psc.pdf).

El Estado hace generalmente todo lo posible por no reconocer la reconfiguración política y social de las violencias, alejándose así del posible liderazgo en su transformación.

Habiéndose hecho evidente como nunca antes la simbiosis entre la delincuencia organizada y múltiples redes políticas y empresariales, las mismas usan su influencia y control mediático para impedir el flujo de información que podría incentivar la acción colectiva crítica ante la captura del Estado.

Si bien no podemos desde el PSC concluir nada de cara a tal complejidad, sí podemos afirmar algo: parece colapsar, si es que antes lo hubo, el límite de lo tolerable, cuando de violencias hablamos. Por eso recordé aquella conversación en Panamá. Preguntémonos entonces: ¿todo se vale aquí y no en otras partes? De ser así, ¿qué sigue? ¿A dónde vamos?

Así como hemos convocado a redes de especialistas a construir alternativas para la reducción de los homicidios, espacio que nos llevó a descubrir que ahora tenemos geografías de la crueldad, ahora convocaremos a la interpretación transdisciplinaria que intente responder a esto.

Llamaremos, entre otras, a la psicología, las neurociencias, la antropología, la filosofía social, la ciencia política y la sociología. Llamaremos a quienes han hecho de las violencias un área de especialidad en sí misma. Convocaremos propuestas pedagógicas modernas. Invitaremos también a los enfoques críticos de género y feminismos. Y mucho más.

Como lo ha explicado Rita Segato, estamos siendo entrenados para deshumanizarnos, transformando la vitalidad humana en mercancía o desecho. Nuestro compromiso ético y político se inspira en lo que ella llama las contrapedagogías de la crueldad, rescatando la empatía, el arraigo local y los vínculos humanos para combatir la pérdida de sensibilidad.

Contribuiremos a recuperar la frontera de lo tolerable, desde una pregunta más, en este caso, apenas soportable: ¿aún estamos a tiempo?

¿Regresará Rocha a la Gubernatura?<br />Salidas diplomática, política o judicial

29 Mayo 2026 at 05:02

Existen señales a favor de la posible recomposición por las vías diplomática y política de la acusación que el 29 de abril emitió sorpresivamente el Departamento de Justicia de Estados Unidos contra el Gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y nueve funcionarios en activo unos y en situación de ex otros, por posibles vínculos con el crimen organizado. La intensidad de la tensión binacional baja gradualmente y todo indica que habría desenlaces que atenderán la gobernabilidad antes que la especulación y la inculpación sin pruebas.

En los días posteriores a la imputación ha ocurrido la secuencia de situaciones que vale la pena desentrañar. Lo más reciente es la aclaración que hizo el miércoles el Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de México, Omar García Harfuch, descartando que exista alguna alerta internacional o notificación activa de Interpol en contra de Rocha Moya. Ello echó abajo la perturbada teoría de convoyes y aeronaves con barras y estrellas llegando a Culiacán para llevarse al político badiraguatense.

Pero lo principal es que a raíz de la investigación que realiza la Fiscalía General de la República se fortalecería la hipótesis de la imputación injustificada y en el mismo sentido apuntan las testificaciones que las secretarías de Defensa Nacional, Marina y la SSPC han hecho llegar a la Casa Blanca dando cuenta de que en ningún momento Rocha ni los demás señalados obstruyeron la estrategia local antinarco y que, al contrario, colaboraron desde el ámbito de cada quien al buen resultado de los operativos.

Así como fue imposible prever las crisis de la seguridad pública y política que aquejan a Sinaloa, hoy es prematuro anticipar el regreso de Rocha Moya a la titularidad del Ejecutivo Estatal y de Juan de Dios Gámez a la Alcaldía de Culiacán, retornos que dependen de las deliberaciones ministeriales y judiciales respecto a si existen o no impedimentos para ello. En el análisis pesa el hecho de que ambos no fueron destituidos de los cargos sino que solicitaron licencias de separación temporal en tanto corren las indagatorias que efectúa la FGR.

Si el Ministerio Público Federal no encuentra elementos para atribuirles delitos a Rocha Moya y Gámez Mendívil, así como al Senador Enrique Inzunza Cázarez que ayer pidió licencia en la Cámara alta, y los fiscales estadounidenses siguen sin entregar las pruebas que soporten la acusación presentada ante el Tribunal del Distrito Sur con sede en Nueva York, estaría agotada la materia jurídica con base a la cual La 65 Legislatura estatal tendrá que decidir si le amplía el mando a Yeraldine Bonilla Valverde, hoy encargada del Despacho del Gobernador, designándola ahora como Mandataria interino, o bien opta por el regreso de Rocha.

Lo que sí hay son componentes de la valoración que también tienen que ver con la reunión que el secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Markwayne Mullin, sostuvo el 21 de mayo con la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, en un gesto de la administración Trump para corregir el entendimiento binacional que se tornó rígido desde la acusación contra Rocha y demás funcionarios morenistas. En dicha cumbre de seguridad se acordó reforzar los esfuerzos conjuntos en el combate al tráfico de drogas, fentanilo y el crimen organizado.

A los días, el 26 de mayo, el Embajador estadounidense en México, Ronald Johnson, presentó su informe con un viraje positivo en lo concerniente a la ofensiva del gobierno de Sheinbaum contra el crimen organizado, reconociendo avances en materia de seguridad fronteriza, combate al tráfico de fentanilo y grupos criminales. Sobre la visita de Mullin consideró que “refuerza la histórica cooperación en materia de seguridad entre Estados Unidos y México que se lleva a cabo bajo el liderazgo del presidente Donald Trump y la presidenta Claudia Sheinbaum”.

Otra verdad sí verificable es que el enigma político de Sinaloa está por llegar al final. De momento, según el artículo 58 de la Constitución de Sinaloa, Yeraldine Bonilla es la encargada del Despacho por un período de 30 días debido a que ocupaba el cargo de Secretaria General al ausentarse el Gobernador; si la ausencia excede tal plazo el Congreso deberá designar al Gobernador o Gobernadora interina. Y si fuera la falta absoluta de Rocha durante los últimos cuatro años del desempeño de funciones, el artículo 59 mandata al Legislativo a designar al Gobernador sustituto.

En síntesis, lo que asoma es la eventualidad de una salida negociada entre el País que acusa y la Nación que no encuentra pruebas firmes para judicializar el dossier Sinaloa, aunque falta muy poco para conocer las resoluciones porque ya está andando la carreta binacional y las calabazas de la diplomacia y la política proceden a acomodarse.

Sinaloa pronto podrá saber,

Cuál será el destino de Rocha,

Unos desean que pueda volver,

Otros verlo colgar de la brocha.

En la otra arena, que es la pelea por las postulaciones de los partidos políticos a los cargos que se definirán en Sinaloa durante la elección constitucional del 6 de junio de 2026, el Diputado federal priista Mario Zamora Gastélum subió la expectativa a que la Comisión Federal de Electricidad aplique el programa “Adiós a tu deuda” en beneficio de familias que no le pueden pagar a la paraestatal los cobros abusivos; mientras que la Legisladora Graciela Domínguez, de Morena, activó un buzón de quejas para darle seguimiento a estos reclamos y convertirlos en gestiones ante la Secretaría de Hacienda. Qué bien que se acerquen a los sinaloenses en momentos en que más los necesitan, independientemente de que les den o no votos.

Estructuras del silencio: el periodismo en México bajo ataque

28 Mayo 2026 at 05:02

El más reciente informe de Article 19, presentado el 6 de mayo de este año en la Ciudad de México bajo el título “Estructuras del silencio: censura, opacidad y vigilancia” (2025), plantea una advertencia, la normalización de la violencia contra la prensa, en cualquiera de sus formas, es uno de los riesgos más graves para la vida democrática.

El dato más brutal viene primero: México registró siete asesinatos de periodistas y una desaparición durante 2025. Con eso, nuestro país encabeza, por enésima vez, la lista de los más letales para ejercer el periodismo en toda la región. No en una zona de guerra declarada. Aquí, en México.

Pero los asesinatos son sólo la punta del iceberg. Article 19 documentó 451 agresiones contra la prensa en México a lo largo del año pasado. Eso equivale a una agresión cada 20 horas. Las ciudades con mayor número de casos documentados fueron Ciudad de México con 84, Puebla con 39 y Veracruz con 34. No son ciudades remotas ni zonas de conflicto olvidadas por el mapa; son los centros neurálgicos del país, los lugares donde más se concentra el poder y, al parecer, también donde más se concentra el miedo a que ese poder sea cuestionado.

El indicador que predomina en todos los países analizados -México, Guatemala, Honduras y El Salvador- es lo que Article 19 llama “ambiente hostil”: discursos intimidantes, agresiones en línea, desplazamiento forzado. En México, este indicador concentró el 44 por ciento de todos los casos registrados. No son solo balas. Son amenazas, acoso digital, periodistas que tienen que abandonar sus comunidades porque quedarse significa morir. La violencia tiene muchas formas y no todas dejan huella visible.

Leopoldo Maldonado, director regional de Article 19, lo dijo con una claridad que no admite eufemismos: “Si bien cada país construye silencio a su manera, la tendencia regional es clara: una lógica compartida desde el aparato estatal y los poderes fácticos para deslegitimar la crítica y convertir la información en una amenaza que debe eliminarse.”

El silencio no llega de golpe. Llega poco a poco, normalizado, maquillado de eficiencia o de seguridad pública. Y en México ese proceso tiene dos caras igualmente preocupantes: la opacidad institucional y la vigilancia tecnológica.

En materia de transparencia, el informe documenta algo que debería provocar indignación ciudadana. El organismo que sustituyó al INAI -llamado Transparencia para el Pueblo, bajo la promesa de ser más ágil y cercano a la gente- desechó en 2025 alrededor del 99.6 por ciento de los recursos de revisión que los ciudadanos presentaron en su portal. Léase bien: de cada mil solicitudes ciudadanas que buscaban que el Gobierno rindiera cuentas, apenas cuatro fueron atendidas. El resto, al archivo. Un organismo que nació con el discurso de democratizar la información se convirtió, en los hechos, en un muro.

Y si la opacidad cierra una puerta, la vigilancia abre una ventana que nadie pidió. México se consolidó en 2025 como el principal cliente de Pegasus en el mundo, con 456 ataques documentados de un total de mil 400 registrados a nivel global. Uno de cada tres ataques con ese software espía en todo el planeta tuvo como objetivo a alguien en México. ¿A quiénes? A periodistas, activistas, personas que hacen exactamente lo que una democracia necesita que alguien haga: preguntar, investigar, revelar.

A esto se suma la Ley de la Guardia Nacional, que en su texto estipula que los militares tendrán acceso a los datos personales de la población sin controles claros. El informe de Article 19 advierte que esta y otras legislaciones promovidas bajo el gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum legalizan la vigilancia disfrazada de un bien necesario para la ciudadanía. La militarización del País avanza y, con ella, la normalización del uso de la tecnología como aparato de control. Cuando el Estado puede observarte sin que tú lo sepas ni puedas impedirlo, ¿quién vigila al vigilante?

Adrián López, director del periódico Noroeste y participante en la presentación del informe, es uno de los que conoce de cerca lo que significa ejercer el periodismo en un entorno hostil. Noroeste ha sido víctima de presiones y amenazas. Su presencia en este foro no es anecdótica: es el recordatorio de que estas cifras no son abstracciones. Son colegas, son redacciones, son comunidades que se quedan sin voz cuando el periodismo cede.

Maldonado hizo al final un llamado que vale la pena repetir: no normalizar la censura ni la violencia contra la prensa. Porque si lo hacemos, advirtió, “el silencio se convierte en la norma y el periodismo abandona su papel de nombrar, documentar y confrontar”. Y cuando eso ocurre, no sólo pierde el periodismo. Perdemos todos.

A sacar a Sinaloa del atolladero<br />Preguntarnos cómo salir de aquí

28 Mayo 2026 at 05:02

Pese a contextos complicados que amenazan con trabar los afanes colectivos que saquen adelante al estado, el Consejo para el Desarrollo Económico de Sinaloa procede a darle forma a un plan estratégico de largo plazo de involucramiento plural y con visión de futuro para que la sociedad sea por sí misma la luz al final del túnel y también puertas de emergencia frente a las crisis que amenazan. Simplemente se trata de construir las salidas que el desánimo, la inestabilidad y las desidias nos cierran.

La iniciativa que encabeza Héctor Ley Pineda, presidente ejecutivo del Codesin, encuentra disposición en empresarios, académicos, profesionistas, funcionarios gubernamentales y representantes de organizaciones civiles para trabajar en definir qué se necesita hacer para colocar a Sinaloa entre las 10 entidades más competitivas de México. Al fin salta a la escena deprimente la acción social que anima a intentar los necesarios rescates.

Tal vez presenciamos el mayor esfuerzo que se haya hecho al lograr que alrededor de 500 liderazgos se involucren con carácter constructivo a través de cuatro foros presenciales realizados en Culiacán, Mazatlán, Los Mochis y Guasave, con alcance desde lo regional a lo estatal donde el optimismo logre derrotar a la pesadumbre. La premisa es que nadie deje de nadar, así sea a contracorriente, hasta llegar a la orilla donde lo fundamental esté a salvo.

Es que ya estuvo bien de preguntar cómo llegamos a esta coyuntura compleja y comenzar a preocuparnos y ocuparnos en hacia dónde queremos ir y cómo alcanzar dichas metas. Basta de disgregarnos como polvo de negligencia y entender que el alineamiento tipo roca en torno al Sinaloa que queremos es lo que permitirá conquistar las divisas de paz, legalidad, desarrollo y valores. La esperanza no se da en racimos; la tenemos que construir con las tenacidades.

Como avance hacia el modelo de Sinaloa con Visión al año 2050, el Codesin realizó durante mayo en curso los encuentros “Sinaloa Logistics Hub”, el 19 en Los Mochis, dedicado consolidar la plataforma logística, industrial y energética sostenible del estado, y “Sinaloa Food Industry”, el 20 en Guasave, orientado a la alimentación, la innovación y el futuro productivo de la agroindustria.

El 21 efectuó en Culiacán lo referente a “Sinaloa Smart Services”, enfocado a la economía del conocimiento, el talento tecnológico y los servicios de alto valor, y 22 en Mazatlán llevó a cabo el apartado “Sinaloa Health & Culture Hub”, con el análisis específico del turismo especializado, las industrias creativas, la cultura y la economía de experiencias y bienestar. Estas activaciones que son el eje de la estrategia Sinaloa 10+ continuará abierta hasta el 14 de junio pero a modo de consulta digital.

El primer mérito consiste en el hecho de abrir la conversación en la encrucijada dura donde el silencio se torna cosa de vida o muerte. Compartir experiencias, ideas, triunfos, fracasos e inclusive frustraciones y desamparos constituye el primer andamio que lleve primero a la visión estratégica y enseguida a cristalizar los objetivos. Todo se irá dando apegado al croquis en el cual las entelequias transmutan a realidades siempre y cuando las ilusiones se tejan con hilos de perseverancia y convicciones.

El Codesin considera que La planeación de largo plazo permite identificar las vocaciones productivas de un territorio, reconocer tendencias, anticipar retos globales y ordenar las inversiones estratégicas. “También ayuda a alinear a la sociedad, el gobierno, la academia y el sector empresarial en torno a una visión común, capaz de transformar la economía, mejorar la calidad de vida y generar oportunidades sostenibles con continuidad y rumbo”.

Entonces bienvenida la iniciativa y doblemente enhorabuena por el ímpetu ciudadano que se integra alrededor de proyectos y anhelos por el mejor nivel de vida posible para los sinaloenses en general. Esto no germina desde el hartazgo sino de la posibilidad de convertir las debilidades en fortalezas. Tampoco es que acabe la pesadilla sinaloense sino de estar siempre despiertos para no darle lugar a malos sueños.

Ya dejemos de quejamos,

De adversidades sin fin,

Y tracemos con Codesin,

Las rutas para salvarnos

Los diputados federales de Sinaloa, Mario Zamora Gastélum, del PRI; Graciela Domínguez Nava y Merary Villegas Sánchez, de Morena, dieron a conocer el martes gestiones ante la Comisión Federal de Electricidad para lograr acuerdos como la suspensión temporal de cortes de energía, la revisión de casos con cobros excesivos, pagos de adeudos de manera fraccionada a mensualidades y la instalación de módulos de atención ciudadana. Pero la realidad real se mostró ayer con usuarios del servicio eléctrico enfrentando las mismas penurias y desdén porque aquello que la paraestatal ofreció en la capital del País, aquí acabó siendo promesa incumplida. Y lo que parecía un arreglo terminó siendo enojo popular potenciado. Ojalá insistan los legisladores hasta que las palabras se enchufen con los hechos.

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