NOTICIARIO «De Primera Mano»
Noticiero De Primera Mano en @tvdprimeraplana 03/Junio/2026 https://t.co/jphKmns6Go
— Ruiz Quirrín (@rquirrin) June 3, 2026
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Por Ileana Bernal de la R.
Los procesos electorales en México operarán bajo nuevas reglas tras la entrada en vigor de tres reformas que buscan fortalecer los controles sobre candidaturas, blindar las elecciones contra injerencias extranjeras y reestructurar la elección judicial.
Entre los cambios destaca la posibilidad de que el Instituto Nacional Electoral (INE) integre una comisión para revisar, con apoyo de autoridades de seguridad, inteligencia y procuración de justicia, los antecedentes de aspirantes a cargos públicos y detectar posibles vínculos con actividades delictivas.
Además, la elección judicial prevista originalmente para 2027 fue reprogramada para el 4 de junio de 2028, con el objetivo de simplificar el proceso, reducir el número de candidaturas y facilitar la participación ciudadana.
La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que se mantiene el principio de que sea la ciudadanía quien elija a jueces, magistrados y ministros.
Rechazó las versiones que advierten posibles anulaciones arbitrarias de elecciones y sostuvo que las nuevas disposiciones buscan fortalecer la democracia y garantizar procesos más transparentes.
Otra de las reformas establece que una elección federal o local podrá ser anulada cuando se compruebe una intervención extranjera que haya influido en los resultados.
Por su parte, Luisa María Alcalde, consejera jurídica de la Presidencia, explicó desde Palacio Nacional, que la reforma busca homologar la metodolgía de los comités de evaluación de los tres Poderes, para certificar la participación.
“Se homologa la metodología y criterios de evaluación de los comités de evaluación de los tres poderes y se incluye el examen de conocimientos para poderse aplicar para todos aquellos que quieran participar”, informó.
Informó que el Congreso tendrá un plazo de hasta 90 días para discutir las leyes secundarias que definirán los criterios y mecanismos de aplicación.
MEXICALI, MAYO 29, 2026.- La XXV Legislatura del Congreso de Baja California respaldó por mayoría dos reformas constitucionales provenientes del Congreso de la Unión, orientadas a consolidar la legitimidad democrática del Poder Judicial de la Federación y blindar los procesos electorales frente a cualquier intervención extranjera.
En materia judicial, se aprobó la minuta que modifica el calendario de elecciones del Poder Judicial, trasladando la jornada prevista para 2027 al primer domingo de junio de 2028. Esto derivado de evitar la concurrencia con elecciones federales, reducir costos operativos y riesgos de politización, además de garantizar procesos homogéneos y confiables.
El proyecto de reforma contempla la creación de una Comisión Coordinadora de Evaluación, la cual deberá aplicar lineamientos técnicos homogéneos que privilegien perfiles con sólida formación jurídica, honestidad, buena fama pública y trayectoria profesional comprobada, al tiempo que se fijan criterios paritarios en la selección de candidaturas judiciales, reduciendo las listas preliminares y asegurando igualdad de género en las postulaciones.
Por otra parte, se fortalece el mecanismo de revocación de mandato, al establecer que este ejercicio ciudadano se realice el primer domingo de junio del cuarto año del periodo constitucional, coincidiendo con las jornadas electorales federales o locales.
La diversa minuta respaldada por el Pleno plantea introducir una nueva causal de nulidad de elecciones por intervención extranjera, en el artículo 41 constitucional. A través de esta disposición se dota al Tribunal Electoral y a las autoridades jurisdiccionales de una herramienta para declarar la nulidad de una elección cuando se acredite objetivamente la injerencia externa, eliminando lagunas técnicas y reforzando la defensa de la soberanía nacional.
La propuesta sostiene que el objetivo es garantizar el respeto a los principios rectores de la política exterior consagrados en la Constitución, entre ellos la libre autodeterminación de los pueblos, la no injerencia, la proscripción del uso de la fuerza y la solución pacífica de las controversias, como pilares para la defensa de la soberanía nacional.
De esta manera, el Congreso de Baja California se posiciona como una de las primeras entidades en respaldar estas reformas constitucionales, en estricto apego al proceso legislativo previsto por la ley.
Diversas voces de la sociedad civil organizada y analistas en Sonora coincidieron en que el trabajo del Congreso del Estado ha sido insuficiente, particularmente en funciones como la fiscalización, el manejo presupuestal y la producción legislativa.
Lejos de mantener una imagen de “diputados del pueblo”, los luchadores sociales los observan ajenos y con prácticas del pasado.
El analista en asuntos legislativos, Oscar Serrato, cuestionó el cumplimiento de las responsabilidades constitucionales de los diputados al señalar que han fallado en tareas fundamentales.
“Fiscalizar, presupuestar, legislar. No cumplieron con sus obligaciones constitucionales en los primeros dos rubros”.
“No fiscalizan y en materia de presupuesto solo aprueban lo que el Ejecutivo les manda”, afirmó.
Además, criticó decisiones como el freno a multas en Hermosillo por motivos políticos y sin análisis de fondo, así como la falta de debate en reformas aprobadas bajo línea partidista.
“La independencia del Legislativo, que debería ser, no existe bajo este gobierno”, sostuvo.
Desde la sociedad civil, Pamela Ibarra, presidenta de la asociación Cultura Verde, advirtió sobre deficiencias en la elaboración de leyes que no consideran la realidad de los municipios.
Explicó que frecuentemente se legisla como si todos contaran con las mismas condiciones que Hermosillo, lo que provoca que disposiciones sean inviables al momento de aplicarse.
“Hay leyes que no se pueden ejecutar porque un municipio no cuenta con la infraestructura necesaria”, señaló.
Por su parte, Lizeth Villalobos, presidenta de la organización Conservando los Valores Familiares (COVAFAM), vinculó la falta de respuesta institucional con medidas extremas de protesta.
“Las maestras, mujeres y madres de Sonora tomamos una decisión dolorosa con la huelga de hambre, pero no llegamos a ese punto por ligereza, sino por la falta de vías. Ya agotamos las mesas de diálogo, las vías legales y todo”, expresó.
En el ámbito estudiantil, Paul Medellín, presidente de la Asociación de Estudiantes de la Universidad de Sonora (ADEUS), consideró que el Congreso pudo haber hecho más durante su primer periodo legislativo,
Mientras que Ignacio Peinado Luna dirigente de la Unión de Usuarios de Hermosillo, coincidió en que los legisladores “quedan a deber” en su desempeño.
Las críticas apuntan a una percepción generalizada de desconexión entre el Congreso local y las necesidades reales de la ciudadanía, así como a la falta de autonomía en la toma de decisiones y de resultados tangibles en beneficio de la población.
Por Ileana Bernal de la R.
Mientras la presidenta Claudia Sheinbaum reconoció este jueves que existe un riesgo real de intervención extranjera en los procesos electorales mexicanos, la Cámara de Diputados aprobó durante la madrugada una reforma constitucional que incorpora esa figura como nueva causal para anular elecciones en el país.
«Si veo un riesgo real, sí puede haber un riesgo de intervención extranjera en las elecciones en México», declaró la mandataria durante su conferencia matutina al ser cuestionada sobre los cambios impulsados por la mayoría legislativa.
La reforma, del artículo 41 constitucional, presentada por el coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, establece que una elección podrá ser anulada cuando se acredite la intervención de actores extranjeros en el proceso electoral.
Con una mayoría calificada de 307 votos a favor de Morena, PT y PVEM; 128 en contra del PAN, PRI y MC, y con una abstención de la ministra en retiro Olga Sánchez Cordero, será remitida al Senado para su revisión y votación.
Durante la misma sesión, los diputados también aprobaron modificaciones a la reforma judicial que aplazan la próxima elección de jueces, magistrados y ministros de 2027 a 2028, bajo el argumento de perfeccionar el modelo implementado este año y evitar su coincidencia con otros procesos electorales.
Asimismo, se incorporan nuevos mecanismos de revisión para las candidaturas judiciales, aunque la oposición sostiene que los cambios no corrigen de fondo cuestionamientos surgidos durante la primera elección judicial, entre ellos la calidad de algunos perfiles y la influencia de grupos políticos en la selección de aspirantes.
Uno de los cambios que más polémica generó fue la aprobación de una reserva presentada por el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Gutiérrez Luna, que permitirá a los magistrados electorales actualmente en funciones competir por un nuevo periodo de seis años en la elección de 2028.
De concretarse, algunos integrantes de la Sala Superior del Tribunal Electoral podrían permanecer en el cargo hasta 2034. La modificación fue aprobada junto con la reforma judicial por 322 votos a favor, 132 en contra y 22 abstenciones, estas últimas provenientes principalmente de legisladores de Morena.
Medida que Morena defendió como necesaria para garantizar estabilidad institucional, mientras que la oposición advirtió riesgos para la renovación periódica de los órganos jurisdiccionales.
La nueva causal de nulidad electoral ha provocado posiciones encontradas, ya que sus promotores argumentan que busca proteger la soberanía nacional frente a posibles injerencias externas, mientras que críticos consideran indispensable definir con claridad los criterios y mecanismos para acreditar una eventual intervención extranjera.
Pese a la aprobación en San Lázaro, las reformas todavía deberán ser discutidas y votadas por el Senado de la República. Al tratarse de modificaciones constitucionales, también requerirán el aval de la mayoría de los congresos estatales antes de entrar en vigor.
Además, quedan pendientes las reformas a leyes secundarias que establecerán los procedimientos específicos para aplicar tanto los cambios en materia judicial como las nuevas reglas electorales.
Por Bulmaro Pacheco
En el pasado, México tuvo grandes reformadores de la política y la administración pública. Hoy no se ven por ningún lado.
Reformaron creando instituciones; abrieron el sistema político para darle viabilidad y reconocer la pluralidad de México. Reformaron para evitar y procesar conflictos, así como para asegurar la paz social y combatir las desigualdades sociales a través del desarrollo.
De repente, el sistema político y administrativo enfrentaba sus crisis y sus sacudidas, y ahí estaban ellos para impulsar los cambios. Hoy —Y a pesar de tanta crisis—nada de eso ocurre. El sistema reformó sus instituciones para garantizar e impulsar dos de los compromisos fundamentales del movimiento revolucionario: la educación y la salud. Hoy los retrocesos y los fracasos de proyectos de gobierno están a la vista (Insabi, Megafarmacia, Pemex, obras emblemáticas) con altos costos, pero no hay reformas.
Con el tiempo, se avanzó con la creación del IMSS y la Secretaría de Salud, y se erradicaron enfermedades mortales. En educación, crearon la SEP y una diversidad de sistemas educativos —como la UNAM y el Politécnico— para combatir el analfabetismo y ampliar la cobertura educativa en todos los niveles, apoyando con ello los programas de desarrollo económico.
Antonio Ortiz Mena, Jaime Torres Bodet, Jesús Reyes Heroles, Fernando Solana, Ignacio Pichardo, Guillermo Soberón, Gustavo Baz y Jesús Kumate, entre otros, formaron parte de esa generación de mexicanos que apoyaron con su talento y capacidades el avance de México y las grandes reformas que impulsaron los principales cambios del país durante la mayor parte del siglo XX. Hoy no se ven personajes de ese nivel de formación y capacidades. ¿Por qué?
Ahora, las administraciones públicas en México —federal, estatal y municipal— están en crisis y no se ve para cuándo una solución.
No tienen dinero; el poco que poseen no siempre se gasta bien y cada vez se les dificulta más cumplir con sus objetivos y funciones.
Están plagadas de problemas, vicios y excesos derivados de los cambios ocurridos en México en los últimos años.
No hay servicio civil de carrera y, en las pocas instituciones donde se había desarrollado, terminó por caer en los vicios generados por las alternancias de partidos y grupos políticos de poder.
Las administraciones públicas enfrentan graves problemas que, en lugar de resolverse, se han agravado. Mencionaré algunos:
La corrupción. Por más proclamas que existan con relación al combate a la corrupción en todos los niveles, esta sigue creciendo y ampliándose a otras esferas donde antes parecía imposible que llegara. Se pensó que, con la militarización de instancias importantes de la administración —como las aduanas, los puertos y los aeropuertos—, la corrupción disminuiría, pero no fue así. En muchos casos se incrementó debido a los excesos y deformaciones en el manejo de las instituciones. Falló la experiencia y el fogueo para desempeñar cargos en la administración; se cambió por el cuatismo, la visión partidista y las cuotas para los allegados.![]()
Los aparatos de regulación de las administraciones públicas sobre la actividad económica se han ido debilitando y cada vez se respetan menos. Sobran ejemplos de casos donde aparecen el dinero y los pagos realizados para eludir trámites mediante la corrupción de funcionarios públicos para evitar los tiempos de espera.
El contratismo de amigos y familiares incrustados en los aparatos de poder también ha quedado en evidencia, sobre todo en la licitación de obras públicas y servicios.
El nepotismo. Las alternancias en el poder convencieron a muchos de los que llegaron al control de las administraciones públicas de que incrustar familiares en las nóminas públicas era algo normal y merecido. El servicio público dejó de ser una gran responsabilidad social para convertirse en una lotería de favorecidos por cuestiones de parentesco y relaciones familiares.
Se ha ampliado en los gobiernos la presencia de amigos y familiares sin las capacidades suficientes para desempeñar los cargos. En el sexenio de López Obrador se llegó al extremo de afirmar que, para desempeñar un cargo público, se requería “90% de lealtad partidista y 10% de capacidad para el cargo” (sic).
Esa nefasta concepción del poder público surgió del desprecio y los resentimientos con los que llegaron los nuevos gobiernos a partir de la elección de 2018. Sin querer saber nada del pasado —al que todavía condenan cuando algo les sale mal—, también condenaron a la administración pública que, a lo largo de la historia, ya había consolidado estructuras y servidores públicos profesionales encargados de tareas administrativas cada vez más complejas, sobre todo en áreas sensibles del poder público como el servicio exterior, la estructura fiscal y la organización educativa.
La improvisación. Estamos viendo, en primer lugar, premios administrativos otorgados por pertenecer a determinado partido político, por haber financiado campañas electorales, por ser pariente de quienes mandan o por relaciones personales derivadas de haber trabajado en equipo en cargos anteriores. Así, se otorgan oportunidades en el servicio público olvidándose de los perfiles adecuados para los cargos.
Con ello se han fortalecido la improvisación y la ineficiencia. Todo esto ha provocado que las cosas no funcionen, que se retrasen, que los proyectos no avancen o que las obras y los servicios fallen por la mala calidad en la supervisión de los responsables. ¡Qué casos! ¿Que antes era igual? Es su disculpa, pero es una tesis falsa. Con el tiempo en México llegó a legislarse contra el nepotismo y la improvisación así como para avanzar en la transparencia, pero esas medidas hoy son letra muerta, ante quienes se sienten “en el lado correcto de la historia” que nunca ha existido.
El gobierno actual cree que gastando lo que no tiene resolverá muchos problemas, pero no es así. Se niega a reconocer lastres como PEMEX y la Comisión Federal de Electricidad, que llevan años funcionando con amplios déficits financieros y dificultan el correcto manejo de las finanzas públicas. También se niega a reconocer los altos costos —vía excesos y subsidios— de las obras emblemáticas realizadas en el sexenio pasado, que hoy son un lastre para el nuevo gobierno, el cual no haya cómo salir de esos compromisos.
No se ve por ninguna parte a reformadores de la política y la administración pública que hablen con la verdad.
Tampoco se observan ideas originales y eficaces que influyan en la compleja realidad de México para tratar de resolver problemas que, por ahora, parecen insolubles: los tiempos de espera en hospitales, la sobresaturación de instituciones, la mala calidad de la educación pública, el déficit de las finanzas públicas y la pobreza de las administraciones municipales. Tampoco hay propuestas para combatir la pobreza urbana, la inseguridad pública en las calles y la penetración cada vez más obvia del crimen organizado en las instituciones de gobierno.
En las administraciones públicas, el interés de partido superó la racionalidad en la toma de decisiones, y las reformas realizadas hasta ahora solo han servido para fortalecer un modelo de gobierno cerrado y concentrador del poder. Y lo peor, sin rumbo seguro.
Los reformadores hoy brillan por su ausencia, así como los mexicanos de excepción que en otras épocas se la jugaron por México y no por un partido político. Por eso tienen su lugar en la historia y no han sido superados.
Nada más, nada menos.
bulmarop@gmail.com
Por Antonio López Moreno
Los diputados locales del Congreso del Estado de Sonora, aprobaron este día en comisiones la propuesta de Plan B de Reforma Electoral, que impulsó la presidenta Claudia Sheinbaum.
David Figueroa integrante de la comisión, detalló que fue remitida al pleno, a fin de ser votada en una sesión posterior.
“Hoy votamos el dictamen para la armonización del plan B de la reforma electoral, donde se establecen algunas modificaciones en el tema de buscar ponerle freno a esos excesos que hay desde la función pública”, dijo.
El Plan B de la reforma electoral impulsado por la presidenta, es un paquete de reformas legales enfocado supuestamente en la austeridad, el ahorro de recursos y la eliminación de privilegios.
MEXICALI, MAYO 15, 2026.- La Diputada Dunnia Montserrat Murillo López, presentó un posicionamiento en materia de carbono azul, mediante el cual refrenda el compromiso con la protección, conservación y aprovechamiento sustentable de los ecosistemas costeros como patrimonio natural, climático y turístico de Baja California.
Al hacer uso de la tribuna mencionó que la importancia del carbono azul ha sido reconocida tanto en el ámbito internacional como en el nacional y que el Congreso de la Unión había aprobado recientemente una reforma a la ley climática federal que incorpora expresamente a los manglares, marismas y pastos marinos, como ecosistemas prioritarios de conservación.
Esta decisión genera para Baja California, la responsabilidad y la oportunidad de armonizar su propio marco jurídico, dotándose de las herramientas legales necesarias para proteger, restaurar y gestionar de manera sustentable este patrimonio.
Indicó que desde las atribuciones que confiere el mandato legislativo, refrenda el compromiso de impulsar las reformas necesarias a la legislación climática estatal, para incorporar expresamente la protección, conservación y restauración de los ecosistemas de carbono azul.
Este trabajo ya iniciado con la presentación de la iniciativa correspondiente ante esta Asamblea. Y es el primer paso de una agenda más amplia que incluye a las comunidades de Baja California, sus pescadores, acuicultores, sus familias y las generaciones que habrán de heredar estas costas, con el fin de que tengan un marco jurídico que proteja el patrimonio natural del que dependen.
La Bahía de San Quintín y la Bahía Falsa, conforman uno de los sistemas lagunares y marismeños más importantes de todo el Pacífico de Norteamérica: sus extensas praderas de pasto marino son reconocidas internacionalmente como uno de los mayores reservorios de carbono azul de la costa mexicana del Pacífico.
Montse Murillo añadió que, en Ensenada el Estero de Punta Banda -uno de los humedales costeros de mayor jerarquía internacional en el Estado- alberga manglares, praderas de pastos marinos, y planicies de marea de extraordinaria riqueza ecológica.
Estos sitios no son simplemente áreas de interés científico, son ecosistemas vivos de los que dependen directamente comunidades enteras de pescadores, acuicultores, familias y visitantes de toda la región.