Vista de Lectura

Importación de candidatos

Sería la primera ocasión en que un senador de otra entidad —que no termina todavía su período para el que fue electo— buscara ser candidato a gobernador de otra entidad diferente

 

Por Bulmaro Pacheco

Dice Luis Medina Peña en su leído ensayo sobre la “Invención del Sistema Político Mexicano” que el General Porfirio Díaz en su prolongado mandato al frente de la República nunca confió en las listas que le enviaban los gobernadores de los Estados con sus propuestas para integrar el Poder Legislativo Federal (ya restaurado el Senado de la República a partir de 1874) y que él personalmente —con algunos gobernadores consentidos— decidía quiénes representarían a los Estados en ambas cámaras.

Así se dieron casos, por ejemplo, que algún chiapaneco o oaxaqueño de sus conocidos representara a Sonora y Sinaloa en la Cámara de Senadores, o que personas del sureste representaran a Estados del Norte en la Cámara de Diputados.

También en materia de gubernaturas estatales: Un Chihuahuense (Torres) a Sonora un Tamaulipeco (González) a Guanajuato o Un Chihuahuense (Carlos Pacheco ) a Puebla, entre muchos otros casos.

La Constitución de 1917 —promovida por Carranza con un Constituyente integrado también por personeros de su confianza— trató de corregir esos excesos a través de la inclusión o reforma de algunos artículos de la Constitución que establecieron los requisitos para la elección de diputados y senadores al Congreso de la Unión con un nuevo concepto como requisito: la “residencia efectiva”. También se establecieron los requisitos para la elección de gobernadores de Estados y Territorios (en ese año tanto Quintana Roo como las dos Baja Californias eran territorios).

Con el tiempo y con la evolución de la política se fueron cerrando más los requisitos para los cargos de elección popular, alegando el arraigo y el conocimiento de los aspirantes de las regiones que aspiraban a representar, siendo aún más radicales los requisitos exigidos en las Constituciones locales —para los cargos locales— a juicio de la mayoría de los gobernadores estatales a la hora de promover o vetar candidaturas.

Por eso ahora resulta paradójico que algunos más aturdidos que despistados traten de promover la candidatura del Senador por Nuevo León —de todos nuestros respetos—, Luis Donaldo Colosio Riojas para el gobierno de Sonora en 2027.

Paradójico por varias razones:

Luis Donaldo Colosio Riojas acaba de desempeñar el cargo de Presidente municipal de Monterrey (2021-2024), donde para competir debió acreditar residencia en ese municipio tal y como lo establece la Constitución de ese Estado.

En 2024 fue candidato a Senador de la República y perdió la elección. Entró por la vía de la representación proporcional porque también estaba inscrito en la lista de 32 de MC. Ahí también debió acreditar el requisito de residencia en el Estado de Nuevo León, que señala el artículo 58 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

No se conoce de parte del interesado una declaración pública que nos indique que aspira a gobernar Sonora. Todas las encuestas habidas y por haber hasta ahora lo ubican como aspirante a la gubernatura en su entidad de residencia actual: Nuevo León.

¿A qué aspiran entonces los que promueven la idea de postularlo por Sonora cuando saben que no cumple con los requisitos constitucionales y políticos y que ni siquiera están seguros de que sea esa su intención?

Sería la primera ocasión en que un senador de otra entidad —que no termina todavía su período para el que fue electo— buscara ser candidato a gobernador de otra entidad diferente. Algo no visto en más de 120 años y que nos remontaría a las afirmaciones de Luis Medina y a los tiempos de Don Porfirio.

Mostraría a una entidad sumamente débil en la formación de cuadros políticos, que ni siquiera tiene la capacidad de crear cuadros propios para postularlos como candidatos, viéndose en la necesidad de importarlos al gusto de quién sabrá quién.

Muestra a un partido político —el presunto promotor de la candidatura— a nivel local en un extremo de debilidad que ni siquiera confía en la formación de sus propios cuadros —¿por malas experiencias anteriores? — para postularlos como candidatos y decide buscar en el exterior como si allí se encontraran las respuestas políticas necesarias.

 

También muestra a una dirigencia política local muy light y sumamente snob, que no proviene de la cultura del esfuerzo sino de la del privilegio (de un partido a otro de elevados cargos administrativos, y de un cargo de elección a otro) y que no se ha atrevido a hacer la más mínima crítica a los gobiernos de la autollamada “Cuarta Transformación”, sino que al contrario, mediante recetas de autoayuda arremete a cada rato contra el partido de sus orígenes y sus aliados temporales como queriendo dar la idea de que por haberse cambiado de un partido a otro, significaría haberse bañado en el Ganges para purificarse políticamente y ya ser diferente, con otra imagen y otros valores (sic) en una disciplina que tiene batallando siglos con la condición humana que no cambia.

Luis Donaldo Colosio Murrieta, el malogrado candidato del PRI a la Presidencia de la República en 1994, merece el mayor de los respetos y que no se lucre con su memoria ni con su nombre.

Se hace necesario que cada 23 de marzo, cuando cada año se le recuerda con honores en todo México —en la fecha de su muerte—, se manifieste congruencia entre la memoria y las acciones políticas de quienes verdaderamente lo valoraron como ser humano, como político y como un referente moral de su partido de origen.

Ha habido otros familiares directos de Luis Donaldo Colosio Murrieta que después de su muerte, buscaron cargos de elección popular y no les fue nada bien. Unos perdieron elecciones, otros perdieron credibilidad y afectaron su imagen.

Porque la opinión pública no ve nada bien que se explote la imagen de los personajes a través de beneficios para sus familiares.

Los hijos de Benito Juárez nunca brillaron en política. Los familiares de Morelos salieron contrarios al interés nacional. Los hijos de Zapata no pasaron de fuente de consulta sobre la biografía de su padre y los hijos de Villa como referencia para las aventuras de su progenitor.

Plutarco Elías Calles aportó un hijo gobernador de Sonora en 1931, Álvaro Obregón Salido aportó otro en 1955. Otros tiempos, otros contextos, otros usos políticos.

Para la elección del 2027, la sociedad y los votantes demandan seriedad y propuestas maduras al nivel de lo que Sonora requiere en estos tiempos y no aventuras ni ocurrencias políticas que desconozcan los avances que con los años se han dado para fortalecer la representación política tanto en lo nacional como en lo local. Mucho que hacer todavía para consolidar los cambios políticos que se han dado en México y en Sonora. Muchos pendientes todavía que atender y mucha civilidad la que se requiere para hacer de la política una disciplina seria y de calidad. No lo olvidemos.

 

bulmarop@gmail.com

La entrada Importación de candidatos se publicó primero en Primera Plana Digital - Noticias de Sonora y México.

  •  

Test para aspirantes a la gubernatura

Para que se comprometan en sus apariciones de relaciones públicas y nos digan qué pretenden hacer

Por Bulmaro Pacheco

En 1943 se reformó la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos para ampliar el período de los gobernadores estatales de cuatro a seis años. Igual sucedió con las constituciones estatales. 

En 1933 se había reformado la Carta Magna para prohibir la reelección en todos los cargos de elección popular, empezando por la Presidencia de la República y siguiendo con los gobernadores. Los períodos sexenales tuvieron su historia: Porfirio Díaz fue electo para cubrir el período sexenal de 1910 a 1916, pero llegó hasta 1911.

Álvaro Obregón fue reelecto para cubrir el período 1928-1934, pero no alcanzó a tomar posesión del cargo. Lo que hubiera sido su sexenio fue cubierto por tres personajes: Portes Gil, Ortiz Rubio y Abelardo Rodríguez.

El primer período sexenal lo cubrió Lázaro Cárdenas del Río (1934-1940) y en Sonora, para el primer período sexenal, fue electo el general Abelardo L. Rodríguez (1943-1949), pero no alcanzó a terminarlo y dejó en el cargo por dos años al abogado y fundador del Partido Acción Nacional, Horacio Sobarzo (1947-1949).

Del año 1943 al 2026 suman 83 años, un tiempo en que el desarrollo de Sonora ha alcanzado altos niveles en sus principales indicadores, por obra y gracia de sus gobernadores y con los apoyos del Gobierno Federal.

Actualmente, la entidad cuenta con un sólido sistema de educación superior que encabeza la institución creada en 1942, cuando gobernaba Anselmo Macías, y que consolidó Abelardo L. Rodríguez: la Universidad de Sonora. En 1959 se crea el ITSON y años después surgen los tecnológicos regionales y las universidades tecnológicas que consolidan la educación superior estatal.

Los sucesivos gobiernos estatales y municipales contribuyeron notablemente a combatir las tasas de analfabetismo que azotaron al país y a la entidad, y que se hicieron más críticas a partir del fin de la Revolución Mexicana, ya con una nueva Constitución que señalaba claramente el derecho de los mexicanos a la educación.

Con los años, la tasa de analfabetismo en Sonora, que era en 1920 del 58%, llegó en 2021 al 3.2%, y la eficiencia terminal en materia educativa al tercero de secundaria. Tremendo esfuerzo del Gobierno Federal y de los gobernadores del estado.

El Seguro Social, creado en México en 1943, llegó a Sonora en 1954 como “servicios médicos ejidales”, en el gobierno de Ignacio Soto. Junto con el sistema estatal de salud pública y los esfuerzos permanentes de vacunación, ambos lograron abatir y erradicar (entre 1954 y 1972) enfermedades graves como la poliomielitis, el sarampión, la lepra, la tosferina, la viruela, el tétanos y la tuberculosis, entre otras.

El sistema de electrificación, que era una quimera para muchos pueblos (rurales y urbanos) de la entidad, empezó a intensificarse en el sexenio de Díaz Ordaz y Luis Echeverría, y en los años de Faustino Félix Serna como gobernador, hasta llegar a la cobertura de un 97% de la población en 2007.

La infraestructura carretera y la hidráulica en Sonora —obras que permanecen como un verdadero legado histórico — fueron logros importantes impulsados por los gobernadores y los presidentes de México de Lázaro Cárdenas a Miguel de la Madrid.

Igual sucedió con los servicios de agua, drenaje y pavimentación en la mayoría de los municipios sonorenses para mejorar la calidad de vida de la población, donde se ha avanzado notablemente, no a la velocidad requerida, pero sí con el esfuerzo de los gobiernos que han puesto su grano de arena en la materia para llegar a coberturas aceptables en las regiones de la entidad.

Vienen las campañas internas en los partidos políticos para luchar por el poder en Sonora en la elección del próximo junio de 2027.

En esa fecha se renovarán 72 ayuntamientos, 21 distritos locales, siete distritos federales y la gubernatura estatal.

En las últimas semanas se ha intensificado la movilización de las y los aspirantes a la gubernatura por parte del oficialismo: concentraciones pagadas, mítines solidarios, actos de proselitismo disfrazados de informes legislativos y la declaración de cuando menos seis aspirantes al gobierno estatal por parte del grupo en el poder. Por el lado de las oposiciones se mantiene en pie la aspiración del alcalde de Hermosillo, Antonio Astiazarán, de ir en alianza para competir contra Morena y sus aliados.

¿Qué merecimientos tienen quienes aspiran a la gubernatura para el 2027? ¿Qué le han aportado al Estado en sus cortas o largas cerreras políticas? ¿Qué han hecho por Sonora —además de la publicidad que a cada rato salta— en los cargos que desempeñan?

Como ningún aspirante a la gubernatura para 2027 ha manifestado idea alguna sobre el desarrollo y los problemas de Sonora, y solo se han concretado a acarreos multitudinarios sin mayor contenido que tratar de fortalecer imágenes, a través de alabar a López Obrador y Claudia Sheinbaum, y desde luego al gobernador Alfonso Durazo, resulta preocupante que no haya ideas que discutir ni se les conozca a los aspirantes alguna propuesta propia sobre los requerimientos de Sonora para los próximos años.

¿Qué ofrecen? ¿Cómo quieren atraer a los votantes? Nadie lo sabe. Concentraciones y política en redes hay muchas, pero ideas —hasta ahora— ninguna.

Ante eso, va el test para los aspirantes, para que se comprometan en sus apariciones de relaciones públicas y nos digan qué pretenden hacer y a qué le darían mayor fuerza como políticas de Estado en caso de llegar al poder en Sonora en septiembre de 2027.

Preguntas:

¿Cuáles han sido las 10 principales obras de infraestructura que han aportado los gobiernos al desarrollo de Sonora en los últimos 80 años?

¿En qué gobiernos estatales se han visto los mayores niveles de corrupción en Sonora?

¿Cuáles han sido los gobiernos estatales más reformistas?

¿En cuáles gobiernos se han visto más los fenómenos como el nepotismo y el gobierno de familiares?

¿Por qué en Sonora se confunde a cada rato la cobertura educativa con la calidad de la educación?

¿En qué gobiernos han tenido más fuerza las dirigencias sindicales?

¿En qué gobiernos han tenido mayor fuerza las organizaciones y los personeros del sector privado?

¿Quiénes han sido los gobernadores que han tenido una mejor relación con los presidentes de la República?

¿Qué gobernadores de Sonora han tenido las peores relaciones con los presidentes de México?

¿Cuántos gobernadores de Sonora han influido en su propia sucesión gubernamental?

¿Cuáles han sido los gobernadores que han contado con mayor oposición en el Congreso y las alcaldías?

¿Por qué en la mayoría de los casos nunca ha sido buena la relación política entre el alcalde de la capital y los gobernadores?

¿Cuáles han sido los gobiernos estatales que más han endeudado al estado?

¿Quién ha sido el gobernador que más ha contribuido a combatir la pobreza en Sonora?

¿Quiénes han sido los gobernadores que más le han apostado a la educación en Sonora?

¿Quiénes han sido los gobernadores que más han impulsado el desarrollo carretero en Sonora?

¿Quiénes han sido los presidentes de México que más han ayudado a Sonora de 1940 a 2026?

¿Qué gobernadores de Sonora no se han hecho ricos en el poder y se han visto en la necesidad de trabajar después de sus sexenios?

Y finalmente: ¿Cuáles a su juicio son las actuales prioridades para el desarrollo presente y futuro de Sonora?

bulmarop@gmail.com

La entrada Test para aspirantes a la gubernatura se publicó primero en Primera Plana Digital.

  •  

Ex gobernadores de Sonora

Los exgobernadores de Sonora son ya parte de la historia local. Unos más unos menos pero ahí están.

 

Por Bulmaro Pacheco

Rodolfo Elías Calles, ya como exgobernador de Sonora (1931-1935) y exalcalde de Cajeme (1952-1955), rechazó ser senador de mayoría en 1964. La candidatura se la ofrecía el presidente Adolfo López Mateos, quizá como una deferencia al fundador del PNR, su padre, Plutarco Elías Calles. Le incomodó que le informaran que como compañero de fórmula iría su paisano (de San Miguel de Horcasitas), Juan de Dios Bojórquez, exdiputado constituyente de 1917 y primer secretario de Gobernaciónn del gabinete del presidente Lázaro Cárdenas.

La candidatura entonces —ante el rechazo de Elías Calles— recayó en la  diputada federal Alicia Arellano Tapia, quien hubo de hacer campaña con Bojórquez. Elías Calles —quien había donado tierras para los experimentos científicos de Norman Borlaug— ha sido junto con Samuel Ocaña, de los exgobernadores que fueron presidentes municipales (Cajeme 1952). Posteriormente se dedicó a sus negocios agrícolas y murió en 1964.Sus restos descansan en el panteón Yañez de Hermosillo.

A Luis Encinas Johnson (1961-1967) el presidente Echeverría le ofreció la dirección del Banco Nacional de Crédito Agrícola, donde permaneció hasta que, en 1975, el gobierno decidió unificar a los tres bancos del campo (Ejidal, Agrícola y Agropecuario) en uno solo: el Banco Nacional de Crédito Rural, que dirigió en sus orígenes Francisco Merino Rábago. Encinas se retiró a su rancho, a la salida de Hermosillo rumbo a Nogales, a criar y vender ganado. Murió en 1992.

Alejandro Carrillo Marcor (1975-1979) entregó el poder a su sucesor, Samuel Ocaña, y regresó a la Ciudad de México a dar clases en la Escuela Superior de Guerra de la Secretaría de la Defensa Nacional. Sus últimos años los vivió con una pensión que le otorgó el gobierno estatal en 1992. Murió en 1998 y sus cenizas fueron esparcidas en terrenos ejidales del Valle del Yaqui.

Carlos Armando Biébrich (1973-1975), después de superar los problemas derivados de la persecución jurídica y política que experimentó al salir del gobierno, se incorporó al CEN del PRI como delegado especial. Posteriormente fue diputado federal y subsecretario del Trabajo. También se desempeñó en su propio despacho, brindando asesorías de carácter electoral. Murió de COVID-19 en Hermosillo en 2021. Sus cenizas están depositadas en la catedral de Hermosillo.

Faustino Félix Serna (1967-1973), cuando advirtió que el presidente Echeverría ya tenía candidato a la gubernatura, se dedicó a apoyar a su exsecretario del Ayuntamiento de Cajeme, Carlos Armando Biébrich, quien finalmente recibió la nominación.

Félix Serna vivió todavía 13 años después de dejar la gubernatura. Se dedicó a administrar sus propiedades; vivió en el Hotel Gándara y viajaba con frecuencia a su rancho en el municipio de Granados. Murió en 1986 y sus restos descansan en la cripta familiar del panteón de Ciudad Obregón.

Samuel Ocaña (1979-1985) ha sido hasta ahora el más longevo de los exgobernadores. Murió a los 96 años, en diciembre de 2024, y sus restos descansan en la catedral de Hermosillo. Al dejar la gubernatura desempeñó varios cargos: delegado del PRI, subsecretario de la Reforma Agraria, alcalde de Arivechi en dos ocasiones, director del Centro Ecológico de Sonora y rector de la Universidad de la Sierra.

Álvaro Obregón Tapia (1955-1961) terminó su periodo de gobierno y se dedicó a administrar sus negocios particulares. Murió en 1992.

El general Anselmo Macías Valenzuela (1939-1943) terminó su periodo de gobierno y se retiró a sembrar la tierra en Huatabampo. Murió en 1964 y sus restos descansan en el viejo panteón del pueblo.

El general Abelardo L. Rodríguez (1943-1949) interrumpió su sexenio en 1947 —alegando enfermedad— y se retiró a sus negocios particulares en Baja California. Aspiró todavía a ser el primer gobernador del recién creado (1952) estado de Baja California, pero el presidente Ruiz Cortines ya tenía candidato en la persona de Braulio Maldonado. Murió en 1967 y sus restos descansan en Ensenada, Baja California.

Rodolfo Félix Valdés (1985-1991) terminó su sexenio y se vio en la necesidad de trabajar en lo que era su especialidad: las obras públicas. Montó un despacho en la Ciudad de México y ahí se desempeñó hasta su muerte, en 2012.

Como exgobernadores vivos, Sonora cuenta actualmente con cinco: Manlio Fabio Beltrones, Armando López Nogales, Eduardo Bours Castelo, Guillermo Padrés Elías y Claudia Pavlovich Arellano.

Manlio Fabio Beltrones dejó la gubernatura en 1997. Posteriormente fue dirigente nacional de la CNOP, diputado federal, senador de la República y dirigente nacional del PRI. Obtuvo la senaduría de primera minoría en la elección de 2024. Dejó el escaño a su suplente y, por ahora, se dedica a conceder entrevistas sobre política, declarando una pausa en su militancia priista por diferencias con el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno.

Armando López Nogales (1997-2003) dejó la gubernatura y desempeñó funciones partidistas en algunos estados. Actualmente vive retirado de la política.

Eduardo Bours Castelo (2003-2009) terminó su periodo de gobierno y se retiró a sus negocios particulares y a las empresas familiares. Permanece activo políticamente (vota y opina) y ha sido cuidadoso en su posicionamiento público en todos los niveles.

Guillermo Padrés Elías (2009-2015) terminó su periodo de gobierno y fue encarcelado en 2016, acusado de malos manejos financieros en la entidad. Salió de prisión dos años después—a decir de él mismo, tiene todavía pendientes menores en la materia— y vive en Hermosillo, activo políticamente, promoviendo candidatos del Partido Acción Nacional para la elección de 2027.

Claudia Pavlovich Arellano (2015-2021), al terminar su sexenio, aceptó la oferta del partido Morena y del presidente López Obrador para desempeñarse primero como cónsul de México en Barcelona y posteriormente —ya con el nuevo gobierno— como embajadora en Panamá. Parte importante del equipo que la acompañó durante su sexenio ha transitado también hacia el oficialismo y ocupa posiciones relevantes en el gobierno federal y en el gobierno de Sonora.

No se sabe que alguno de los exgobernadores de Sonora que aún viven se haya reunido con el gobernador Alfonso Durazo para intercambiar impresiones. El único exgobernador por quien Durazo mostraba alguna simpatía era Samuel Ocaña fallecido en 2024; incluso un hijo y una nieta del exmandatario ocupan cargos importantes en su gobierno. Ocaña junto con Alejandro Carrillo ya habían recibido distinciones de gobernadores anteriores, como. fue el caso de sus pensiones de retiro.

Los exgobernadores de Sonora son ya parte de la historia local. Unos más unos menos pero ahí están. Los tiempos han cambiado y ya no representan—como antes—, una fuerza activa para influir en la política local, ni para sugerir empleos públicos, ni para impulsar con fuerza candidaturas. Eso sí, son parte de una historia que en su veredicto ha provocado que las comparaciones sean necesariamente útiles era explicar el desarrollo de Sonora desde 1943 año en que se inauguraron los períodos sexenales. Pero eso será materia de un próximo análisis: ¿Qué tanto aportaron quiénes y cómo? ¿Quiénes sí y quiénes no entendieron su momento histórico? ¿Cuáles han sido los momentos estelares en materia de desarrollo de Sonora en los últimos 83 años? Ya lo veremos.

 

bulmarop@gmail.com

La entrada Ex gobernadores de Sonora se publicó primero en Primera Plana Digital.

  •  

La reforma que no llega

En 2026 el proyecto de reforma luce diferente: en siete años no ha habido diálogo con las oposiciones; la autoridad electoral luce supeditada al gobierno

 

Por Bulmaro Pacheco

La prometida y cacareada reforma política anunciada por el gobierno federal no llega todavía a las manos de quienes, interesados en ella, quisieran opinar y participar en su elaboración.

No será así, porque desde que la anunciaron, el encargado de elaborarla, plancharla y decorarla, Pablo Gómez, recibió indicaciones de que solo consultara a los aliados del gobierno.

Anunciaron foros de consulta y diálogos para recibir propuestas, pero no pasaron de simulaciones entre ellos mismos, lo que dejó al descubierto las inconformidades de sus aliados fundamentales, como el Partido del Trabajo y el Partido Verde Ecologista.

Esas inconformidades encendieron las alarmas en el gobierno, porque al hacer cálculos sobre el número de votos que ambos partidos representan en el Congreso de la Unión —y tratándose de proyectos de reformas constitucionales—, no les alcanzaba para completar la mayoría calificada que requiere Morena en ambas cámaras, y el proyecto se ha retardado mientras avanzan las negociaciones con ambos partidos.

Desde el gobierno se han esbozado algunos temas que ya están en la opinión pública: la desaparición de legisladores de representación proporcional, la disminución del gasto en los partidos políticos y la centralización de las funciones electorales, metiéndole mano a las autoridades estatales que, en mayor o menor medida, han funcionado en los últimos procesos electorales, agilizando registros y resultados.

De seguir así, el proyecto de reforma se va a retrasar aún más, y el gobierno tiene en contra el tiempo, porque el artículo 105 constitucional establece que una reforma que no se realice tres meses antes de iniciar el proceso electoral —que comienza en septiembre— no tendría aplicación en el proceso electoral siguiente (2027). Por eso están contra el tiempo.

Por primera vez en la historia de México, las oposiciones (PAN, PRI y MC) no han sido tomadas en cuenta para elaborar la reforma anunciada. Sí, por primera vez desde que en los sesenta del siglo pasado se crearon los llamados “diputados de partido” que tuvieron su aplicación por primera ocasión en la elección de 1964, y que dieron lugar a que entraran como diputados federales Vicente Lombardo Toledano por el PPS, Juan Barragán por el PARM y Adolfo Christlieb Ibarrola por el PAN, entre otros.

Fue en 1977 cuando el secretario de Gobernación, Jesús Reyes Heroles, convocó a las oposiciones y a los intelectuales a una consulta general para elaborar la reforma política, muy necesaria en aquellos años ante la crisis política generada por la alta votación recibida por José López Portillo, candidato único a la Presidencia de la República. Tiempos en que el PAN, en 1976, por conflictos internos, no postuló candidato presidencial.

Tiempos en los que solo había cuatro partidos políticos nacionales (PAN, PRI, PARM y PPS) y uno en la clandestinidad desde 1919: el Partido Comunista Mexicano.

El sistema político lucía casi agotado y la legitimidad de los gobiernos emanados del PRI enfrentaba serios problemas por la crisis de la representación política y la violencia post electoral en las calles al igual que la guerrilla rural y urbana.

La reforma política de don Jesús Reyes Heroles cuajó con la creación de la representación proporcional en la Cámara de Diputados (100 diputados) y en los congresos locales, así como con la creación de nuevos partidos políticos como el PDM, el PRT, el PST y el Partido Comunista Mexicano.

Esa reforma llevó el conflicto político de las calles a los órganos de representación política y le dio estabilidad al sistema político, en tiempos en que la violencia política urbana y rural estaba en su máxima expresión mediante enfrentamientos, secuestros y balaceras en algunas regiones. La reforma atenuó esas crisis.

Posteriormente vinieron otras reformas —en la mayoría de las ocasiones a iniciativa de las propias oposiciones—: la ampliación de la Cámara de Diputados con 100 diputados más para completar 500; la creación de los senadores de primera minoría para ampliar la representación de los estados a tres senadores por entidad; y posteriormente la incorporación de los senadores de lista por partido político para sumar 128.

La creación de la credencial para votar con fotografía; la ampliación de las funciones del Tribunal Federal Electoral; la creación de un órgano autónomo del gobierno para organizar las elecciones (el IFE, después el INE); el fortalecimiento de los órganos electorales en las entidades federativas; el financiamiento público a los partidos políticos y la flexibilización de los requisitos para crearlos; la autorización de las candidaturas independientes; y la reforma del “voto por voto, casilla por casilla”, como resultado de la crisis electoral de 2006, cuando la diferencia entre el primero y el segundo lugar en la elección presidencial fue menor a un punto porcentual.

Las alternancias partidistas en los gobiernos, que iniciaron con la gubernatura de Baja California en 1989 y se consolidaron con la alternancia en la Presidencia de la República en el año 2000, no detuvieron las reformas políticas, en su mayor parte y casi siempre, siempre impulsadas por las oposiciones.

La autorización para crear, en más de 40 años, más de 30 partidos políticos dio lugar al sistema de partidos —unos más, unos menos— que fueron apareciendo y desapareciendo en función del porcentaje de votos (3 %) señalado en la ley. Ese sistema hoy se concentra en el PAN, PRI, Morena, PT, Verde y Movimiento Ciudadano.

Después, ya avanzada la primera década del siglo XXI, se dieron reformas —a iniciativa de las oposiciones— para derrumbar prohibiciones históricas como la de la reelección, eliminada en 1933 tras el asesinato del presidente electo para un segundo periodo, Álvaro Obregón Salido, dando lugar a la reelección (o elección consecutiva) de alcaldes, diputados locales, diputados federales y senadores.

La colaboración, vía consensos y negociaciones entre el gobierno y las oposiciones, dio frutos incluso en la transición política de 2018: paz política y estabilidad social, alternancias civilizadas en los gobiernos (federal, estatal y municipal), crecimiento económico modesto —pero crecimiento real—, disminución de los conflictos postelectorales que ahora se canalizan a través de las leyes y las instituciones, y un sistema político-electoral —no exento de problemas—, pero con credibilidad construida a lo largo de los años (1977-2014).

Ahora, en 2026, el proyecto de reforma luce diferente: en siete años no ha habido diálogo con las oposiciones; el gobierno de Morena ha centralizado el ejercicio de los tres poderes; la autoridad electoral luce supeditada al gobierno; la mayoría calificada en las cámaras fue alcanzada mediante mecanismos tramposos; y el proyecto de reforma que se dice se aprobará, luce arreglado entre el gobierno y sólo sus aliados, sin participación de las oposiciones, por primera vez en la historia de las reformas políticas que vienen desde 1964.

¿Por qué no sale la reforma todavía?

Porque está atorada por los aliados de Morena: el Verde y el partido del Trabajo. ¿Qué piden? Solo ellos lo saben, pero quieren sobrevivir y seguir con las concesiones que les dan desde el poder para mantener las franquicias hasta ahora privilegiadas. Nada más, nada menos.

¿Y Las oposiciones? Fuera del Proyecto, muy al estilo de la autollamada 4T.

¿Regresión o avance? A como lucen las cosas por ahora y en el futuro inmediato, más lo primero que lo segundo.

bulmarop@gmail.com

La entrada La reforma que no llega se publicó primero en Primera Plana Digital.

  •  

Don ‘Mundo’, Doña ‘Herme’ y el Huatabampo que ayudaron a forjar

Por Bulmaro Pacheco

Cada quien, con su esfuerzo, y unidos a partir de 1957, ayudaron a forjar el Huatabampo donde nacieron, crecieron y formaron familia.

El Huatabampo donde nacieron —él en 1936 y ella en 1940— carecía de casi todo en esos años. No había un sistema consistente de agua potable urbana, tampoco hospital, mucho menos drenaje —que llegó en 1967—; y qué decir de la pavimentación —que llegó en 1969— o del alumbrado público. Las calles del pueblo eran de terracería, regadas mediante pipas administradas por el ayuntamiento para evitar las quejas de las señoras por las polvaredas que invadían los hogares.

En materia educativa había solo primarias incompletas, alguna academia comercial y, ni qué decir de la educación secundaria, que llegó al pueblo hasta finales de la década de 1940. Quienes tenían recursos enviaban a sus hijos e hijas a escuelas privadas de otras ciudades o a los Estados Unidos para educarse en actividades técnicas o de formación militar.

‘Mundo’ fue descendiente directo de una familia migrante de la España pobre y atrasada de finales del siglo XIX (de La Coruña). Su abuelo Epifanio llegó primero a El Fuerte, Sinaloa, donde desempeñó algunos oficios relacionados con la minería. Posteriormente, ante la crisis minera de la región norte de Sinaloa —por la caída del precio de la plata— y la crisis de la leña, la familia se asentó en Huatabampo en busca de una nueva vida, aprovechando el boom agrícola de las primeras décadas del siglo XX, que dio fama al pueblo por su garbanzo, tomate y algodón.

‘Mundo’ fue el miembro más joven de una familia con 10 hijos formada por el hijo de Epifanio Gómez y Gertrudis Apodaca; Amado Gómez Apodaca, —el primer fundador de un billar en Huatabampo—casado con Rosa Verdugo Oláis que procrearon a: Amada, Amalia, Fausto, Arturo, Armando, Amelia, Trinidad, Carolina, Herminia y Edmundo, una familia dedicada originalmente a la producción de leche y queso, así como a la agricultura en pequeña escala.

Doña ‘Herme’ fue descendiente directa de militares y políticos, fundadores de Huatabampo: José Tiburcio Otero Toledo, gobernador de Sonora en 1879-1880; su hijo José Tiburcio Otero Esquer, alcalde de Huatabampo en 1911; Ignacio Otero Pablos, general obregonista y exembajador en Venezuela; y el coronel Jesús Otero Pablos (1892-1962) que dejó la política para desarrollar la agricultura en Colima. Entre otros, sus familiares sentaron bases importantes del desarrollo del pueblo y fueron, además, proveedores de servicios para comunidades rurales donde tuvieron influencia mediante el sistema de haciendas, como la de Jupateco, hoy convertida en el Ejido Citavaro.

 

 

José Tiburcio Otero Toledo tenía su residencia particular donde hoy se localiza la iglesia de Cristo Rey, en el centro del pueblo. José Tiburcio Otero Esquer, presidente municipal, vivía donde posteriormente el doctor Teodoro Sigüenza estableció su clínica y farmacia.

Ella, por formación familiar directa —la quinta hija de Mónica Borbón Leyva y Manuel Otero Pablos—,y hermana de Luz, Manuel, Emma, María de los Ángeles, Tranquilino y Armida, fue forjada en la cultura del trabajo, se desempeñó durante muchos años como pequeña empresaria productora de leche, queso y comerciante, combinando esas actividades con el servicio social en organizaciones altruistas y clubes de servicio.

A sus familiares directos del orden militar y a las relaciones de parentesco se debió la electrificación de su pueblo, El Etchoropo. Posteriormente, ella impulsó con parientes directos la creación de la Escuela Secundaria Técnica 50, el jardín de niños “Los Juguetitos”, establecido en la calle principal, contraesquina de la tienda de Liberato Blanco y los arreglos de las dos iglesias del pueblo: la indígena, ubicada en la Loma del Etchoropo —que por años cuidó su hermana Ema y que ya nunca se volvió a gotear—, y la parroquia Santa María de Guadalupe, construida sobre terrenos de su padre, frente a la casa de su hermano Manuel.

‘Mundo’, educado en escuelas públicas, no tardó en sumarse al esfuerzo familiar con su trabajo y capacidades, que eran sobradas. Primero como trabajador bancario, después como empresario independiente en la ganadería y la agricultura. Durante muchos años fue productor de leche y agricultor de muy buen nivel. Con la apertura comercial de México al mercado internacional y la importación de leche en polvo,, los pequeños productores de leche entraron en crisis y la mayoría de las pequeñas empresas lecheras desaparecieron. Mundo y su esposa no se arredraron: tuvieron visión, se alejaron de la producción lechera y transformaron sus terrenos en una exitosa empresa de bienes raíces y proyectos habitacionales al norte de la ciudad.

Como miembros del Club de Leones, ambos estuvieron presentes en muchas de las actividades de servicio que desarrolló el leonismo en el sur de Sonora, diríamos que en las principales de su historia.

Recuerdo muy bien que ‘Mundo’ formó parte de la comitiva que, una madrugada de diciembre de 1973, afuera de la Sociedad Mutualista Hidalgo, se entrevistó con el presidente Luis Echeverría, arriba del camión presidencial —junto a Pascual López Quijada, Roberto Rosas, Alba Paredes y quien esto escribe—, para solicitar la creación de una escuela preparatoria federal para Huatabampo.

Así nació en 1974 el antiguo CECyT, hoy CBTIS 63, que ha formado a tantas generaciones de jóvenes de Huatabampo.

Ella lo acompañaba siempre en sus labores públicas, para las cuales ambos tenían una sensibilidad muy especial. En la Junta para el Progreso y Bienestar del Pueblo, cuya presidencia ‘Mundo’ desempeñó por varios años, ella se dedicó a visitar la mayoría de las comunidades rurales, ayudando a gestionar pequeñas obras y servicios que resolvieron problemas prácticos como el agua, la reparación de escuelas y canchas, el arreglo de caminos e instalaciones eléctricas.

De igual forma, como compañera de su esposo en el Club de Leones —que ‘Mundo’ también presidió—, ambos demostraron una enorme capacidad para conseguir recursos y apoyos para los más necesitados, dejando huella en el club, que por primera vez en su historia, con el apoyo de Roberto Rosas, Samuel Ramos, René Cantú, Heleodoro Soto y la gran ayuda económica de don Chayo Ruelas, contó por primera vez con edificio propio (La Cueva) en las calles 16 de septiembre y Zaragoza.

También cuando ‘Mundo’ presidió el Comité Municipal del PRI, durante el gobierno de su amigo Roberto Rosas Ibarra (1982-1985), ambos se abocaron a que el partido tuviera edificio propio —donde actualmente funciona, en Ocampo y Madero— y dejara de depender de instalaciones prestadas. Sin muchos aspavientos, ‘Mundo’ lo logró, y ahí está el edificio.

Don Edmundo Gómez Verdugo murió en enero del 2020 y Doña Hermelinda Otero Borbón el pasado 25 de enero del 2026.

A ambos, ejemplo de trabajo, amor por su comunidad y servicio a los demás, se les recuerda con mucha deferencia y reconocimiento por su trabajo y sus aportaciones. Que sus descendientes honren su ejemplo y que los valores que ellos siempre defendieron, así como la cultura del trabajo, el esfuerzo y el altruismo desarrollado en sus vidas sea fuente de inspiración para las generaciones venideras.

El indiscutible y sólido ejemplo que dieron con sus vidas, así como el patrimonio moral que forjaron y hoy heredan a sus hijos, nietos y bisnietos es la mejor herencia para recordarlos y presumirlos. Descansen en Paz.

bulmarop@gmail.com

La entrada Don ‘Mundo’, Doña ‘Herme’ y el Huatabampo que ayudaron a forjar se publicó primero en Primera Plana Digital.

  •